Vuelve al ruedo esta sección con una sesión en el Senado que, aunque sin vermut y papas fritas, trae mucha tela para cortar.
Enrique Jasid @EnriqueJasid
Jueves 2 de abril de 2015
El martes 31 se realizó una sesión secreta en la que se votaron los pliegos que envió el Poder Ejecutivo para la designación de miembros en la Suprema Corte, el Tribunal de Cuentas y la Fiscalía de Estado.
En los días previos llovieron acusaciones tanto de peronistas y radicales sobre compra venta de votos, internas políticas, y calificativos de todo tipo.
El mecanismo establece que el Poder Ejecutivo propone al cuerpo de 38 senadores la elección de funcionarios que tendrán cargos de por vida, jugosas dietas de decenas de miles de pesos, y en el caso de los jueces ni siquiera pagarán el impuesto a las ganancias. Así como también el mecanismo de “sesión secreta” para votar estas designaciones. Esta estructura data de la constitución del siglo XIX.
La Senadora Barbeito del FIT denunció esto como un método “arcaico, antidemocrático y reaccionario” y planteó que no iba a avalar esta sesión con su presencia. Al mismo tiempo también propuso que cobren igual que una maestra, se implementen los juicios por jurados y que tengan mandatos revocables.
El ejercicio del “Deber legislativo”
La UCR-PRO salió al cruce de la senadora de la izquierda acusándola de hacerle el juego al oficialismo y de no cumplir con su deber de ir a la sesión.
Sin embargo, nobleza intelectual obliga, hay que ver quién cumple y no cumple con su “mandato”.
Los pliegos propuestos por el ejecutivo eran realmente escandalosos, ya que se propusieron ellos mismos para “impartir justicia” y “controlar” las cuentas del Estado. Hasta llegaron al absurdo de proponer a Miriam Gallardo, apoderada del PJ, como miembro de la Suprema Corte. Rara democratización de la justicia sería esto, a no ser que el kirchenerismo-peronismo mendocino ya haya guardado esa bandera para el cajón de los recuerdos, o solo la utilice para la pelea mediática con la Corpo.
Entonces había dos opciones: avalar el mecanismo legislativo secreto y a dedo, entrando en un juego de acusaciones cruzadas entre peronistas y radicales, que implica negociar cada voto y ser parte de una elección a espaldas del pueblo mendocino; o plantear una solución de fondo, rechazando este mecanismo y exigiendo la elección directa de los jueces por el voto popular.
La UCR-PRO, acompañada por sus bufones del Libres del Sur y el PS, optaron por ser parte de la primera opción y haciéndole el juego a circo montado por el oficialismo. No extraña: así gobernaron ellos y los peronistas durante 32 años.
En cambio, la izquierda pateó el tablero e hizo lo que debía en defensa de los intereses de los trabajadores y el pueblo mendocino, ratificando nuevamente su posición independiente de los partidos tradicionales. Y tomar está última opción es la única forma no sólo de terminar con las componendas a la hora de elegir funcionarios, sino de atacar los privilegios de los que goza la casta judicial.
En pleno siglo XXI, no existe ni el más mínimo derecho democrático de poder elegir a los que “imparten justicia” y otros miembros de los órganos extra poder. La “casta política” se garantiza así: tener jueces y fiscales amigos en la “corpo judicial” que sabrán recompensar sus designaciones a cambio de impunidad.
Esta misma casta judicial que, como se demostró nuevamente con la muerte del fiscal Nisman, recorre asiduamente las “cloacas de la democracia” para prestar colaboración a los servicios de inteligencia. Y es esta misma casta, hija de Romano y Miret en nuestra provincia, la que “imparte justicia” contra los trabajadores y los sectores populares y da impunidad al poder político, económico y policial.
El escándalo que le da la razón al FIT
Lo más interesante fue cuando al comenzar la sesión secreta repentinamente el interbloque UCR-PRO salió a decir que “no serían parte de la sesión”.
Resulta que se había hecho la votación y el pliego de Gallardo había sido rechazado por 19 a 18. Rápidamente, la senadora del FPV Claudia Segovia dijo que ella se había equivocado cuando puso la bolilla y pedía se vote de nuevo.
El ViceGobernador, Carlos Ciurca, en ejercicio de la presidencia del Senado quiso poner en consideración una nueva votación, y allí fue que los radicales se dieron cuenta que había una maniobra y se retiraron, acusando de “golpe institucional” en conferencia de prensa encabezada por Cornejo, su candidato a gobernador.
El radicalismo afirmaba que no hubo error, que un legislador del FPV había votado en contra pero no se animaba a decirlo. Segovia y Ciurca insistían con el error y amenazaban con votar a puertas cerradas y con la sola presencia de legisladores peronistas. Luego María José Ubladini, del bloque del FpV pero que responde a la candidatura de Matías Roby(ex ministro de Salud de la Provincia), confesó que ella introdujo la bolilla negra, al igual que Matías Stevanato.
Un show lamentable que le dio la razón al FIT. No se podía ser parte de semejante farsa. En estos momentos hasta el propio Cornejo dice, de forma oportunista, que hay que terminar con las sesiones secretas (aunque nada, obviamente, sobre elección directa, o alguna medida que resuelva la cuestión de fondo).
Luego de algunas horas, todo llegaba a su fin porque el Vicegobernador, junto a los senadores Juan Carlos Jaliff y Gerardo Del Rio, ambos del radicalismo, anunciaron en conferencia de prensa que se aceptaba el rechazo de la designación de Gallardo, y se votaría la de Simón a la Fiscalía de Estado y el Petignano al Tribunal de Cuentas. Estos dos últimos pliegos fueron aprobados con los votos peronistas, y en contra los radicales-pro. Las versiones del día siguiente indican que Ciurca y Paco Pérez enviarían ahora como candidato a Pancho García, actual Secretario Legal y Técnico, que es todavía mas afín y amigo a su línea interna en el peronismo. No sea cosa, que los hijos de Alfonsín hayan sido actores de una operación política de los hijos de Perón.
Por suerte la Izquierda ha llegado a la legislatura, claro está que si fuese por peronistas y radicales la cuestión se resumiría en “La casa (de las leyes) están en orden, felices pascuas”.
Quizá también por estas cosas, es que el Frente de Izquierda, que está desarrollando una intensa campaña electoral, sigue desarrollando simpatía y adhesión en los trabajadores, las mujeres y la juventud; y es necesario también por estas cosas (y muchas otras más) que la Izquierda siga creciendo, para un futuro donde los Cornejo, Bermejo, Macri y Scioli serán quienes gobiernen la provincia y el país.