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Red Internacional
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El juez del escándalo en Cámara de Casación involucra a Julio De Vido

Juan Carlos Gemignani, denunciado esta semana por por privación ilegítima de la libertad de su prosecretaria, ahora dice que las cajas que no quisieron mover tenían “dadivas” del ex ministro de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios.

Juan Baleno @Jota_eMe1917

Sábado 30 de julio de 2016

Juan Carlos Gemignani, el magistrado que esta semana fue denunciado por privación ilegítima de la libertad de una prosecretaria, ahora dijo que las cajas que no quisieron mover tenían “dádivas” del ex ministro de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, Julio De Vido.

El miércoles, todavía en plena feria judicial, el juez Gemignani necesitaba una sala para realizar una videoconferencia dentro del edificio de la Cámara de Casación. Para ello le pidió a la prosecretaria María Elena Expucci que inventariara todo lo que se encontrara en la sala y lo moviera a otro sector. Al recibir la orden, la mujer se negó alegando que, al no estar inventariados los bultos, deberían ser consultados los otros integrantes del tribunal.

Ante la actitud de la prosecretaria, el juez ordenó su inmediata detención ya que consideraba que estaba incurriendo en el delito de desobediencia, y presentó una denuncia en su contra que cayó en manos del juez Marcelo Martinez de Giorgi.

La mujer, luego de pasar detenida unas horas en la dependencia policial de Comodoro Py, fue liberada por el juez de la causa quien consideró que había “inexistencia de delito”. A su vez, Expucci, presentó una denuncia penal en contra del magistrado por privación ilegal de la libertad, mientras que el fiscal federal Juan Pedro Zoni pidió que lo investiguen a Gemignani por mal desempeño y posible comisión de delito.

Este viernes, el escándalo sumó un nuevo capítulo a raíz de las declaraciones del magistrado en cuestión, quien apareció en medios afirmando que dentro de las cajas que la prosecretaria Expucci se había negado a mover "había televisores, computadoras y otros elementos de telecomunicaciones del plan Argentina Conectada” que habrían sido mandados como una “dádiva” por parte de Julio De vido y recibidos por la titular de la Cámara Ana María Figueroa en 2015. Además sugirió que Expucci se negó a abrir las cajas por conocer su contenido ya que “ella trabaja con Figueroa”.

Esta historia, que en cualquier otro lugar no hubiera pasado a mayores, en nuestra realidad hiperpolitizada terminó en un escándalo que desnuda la podredumbre de los distintos poderes que componen el Estado. La famosa “grieta” se manifiesta también en la justicia con jueces que responden a diferentes intereses políticos tanto de partidos patronales como propios, pero cuando se trata de encolumnarse detrás de ataques a los trabajadores siempre los encuentra unidos y sin distinciones de color político.