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Columna De Opinión. El lucro en desgracia

"La Cuca”, dueña de discotecas, moteles y parrilladas, la que participa en remates y es sostenedora de colegios ganando más de diez millones diarios, tiene la desfachatez de cerrar el liceo de La Florida.

Bárbara Brito

Bárbara Brito Docente y ex vicepresidenta FECH (2017)

Miércoles 6 de diciembre de 2017

En el Chile de los eufemismos los primeros en esconder la basura bajo la alfombra son quienes más se enriquecen. En educación sucede de la misma forma. Así “la Cuca”, dueña de discotecas, moteles y parrilladas, la que participa en remates y es sostenedora de colegios ganando más de diez millones diarios, tiene la desfachatez de cerrar el liceo de La Florida alegando falta de matrículas y diciendo a viva voz que no tiene plata ella para hacerse cargo de un liceo que no recibirá financiamiento suficiente del Estado. El fondo es que su negocio ya no es tan rentable y en su sed de ganancias no duda en tratar a 200 niños, que están quedando sin educación y en la calle, como un pedazo más de carne posible de ser intercambiable en el mercado o desechado si no es útil para el engorde de su propio bolsillo.

Marchamos contra el lucro y por la gratuidad de la educación durante años, demostrando que en Chile ya no es tan fácil aceptar el delirio empresarial de hombres y mujeres como la Cuca que ganan millones y millones de pesos mientras cientos de miles de familias ni siquiera pueden acceder a la educación.

En pleno debate presidencial recordamos a Bachelet y a la Nueva Mayoría manteniendo el lucro y el mercado pese a la movilización estudiantil, y a una derecha con un discurso retrógrado que tiene por objetivo perpetuar la sociedad de hoy, sin la menor modificación que vaya en el sentido del aumento de derechos sociales.

Chilezuela, chigayzuela entre otros chistes han resonado en los muros de las redes sociales como definiciones irónicas de la visión que la derecha quiere imponer respecto a la lucha por mayores derechos sociales. Desgraciadamente para unos pocos y afortunadamente para la mayoría el lucro ya cayó en desgracia no sólo en la educación, también en las pensiones con las enormes movilizaciones de No + AFP y en otros ámbitos de la vida.

Pero para que no sea sólo una realidad de las encuestas se trata ahora de ver cómo conquistar esos derechos sociales y hacia dónde seguir avanzando. ¿Basta con regular los mercados para que no existan más “cucas” o más “universidades del mar”? El problema es profundo y pasa por el fundamento del modelo económico, político y social vigente del cual las pensiones y la educación son solo muestras. No basta, por ejemplo, sólo con modificar la figura del sostenedor para evitar el lucro, que es lo que busca el actual proyecto de Ley de Nueva Educación Pública aprobado por la derecha, la Nueva Mayoría y que contó con la tibia abstención de Jackson luego de que Revolución Democrática participara en su propia creación. No basta porque el problema es el marco en el que se sitúa: todo un modelo de competencia donde la educación pública no está asegurada totalmente por el Estado.

Nuestra tarea sigue siendo la misma que enunció la llamada “revolución pingüina” el 2006 y que obtuvo su continuidad el 2011: acabar con la educación de mercado y conquistar una educación pública, gratuita y de calidad cuyo financiamiento sea asegurado por el estado a través del impuesto a las grandes fortunas y a la renacionalización del cobre bajo control de los trabajadores.

Para conquistar derechos sociales tan básicos como la educación o pensiones acordes a las necesidades de cada cual, se requiere forjar una gran fuera social de trabajadores, mujeres y estudiantes, pero aun conquistándolos, mientras la sociedad siga en manos de las cucas, los Lucksic, los Matte y Angelini se corre el peligro constante de volver al punto cero y retroceder en lo conquistado. Asegurar un buen vivir para las futuras generaciones implica necesariamente enfrentar a los capitalistas, para eso tenemos la tarea fundamental y estratégica de levantar un partido de los trabajadores, socialista y revolucionario que se proponga acabar con la opresión y explotación capitalista.

Si los empresarios se organizan en partidos para defender sus intereses, ¿por qué nosotros no? Como Partido de Trabajadores Revolucionarios (PTR) participamos en cada huelga y movilización de mujeres, trabajadores y estudiantes, a su vez, nos propusimos disputar en el parlamento la existencia de una voz anticapitalista que aporte a la organización de una fuerza militante capaz de enfrentar a los empresarios en todos los terrenos. Te invitamos a formar parte de nuestra organización para luchar juntos hasta por el derecho más mínimo, en la perspectiva de conquistar una sociedad sin Estado ni clases sociales, una sociedad comunista donde se termine con el reparto irracional de riquezas con el cual unos pocos se enriquecen a costa de la explotación, opresión y pobreza de millones.