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Red Internacional
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MÚSICA. El metal también grita “Nunca Más”

El heavy metal nacional y la dictadura militar genocida.

Viernes 22 de marzo de 2019

V8. Alberto Zamabide, Osvaldo Civile, Ricardo Iorio y Gustavo Rowek.

El 24 de Marzo de 1976 se efectuó el golpe de Estado que trajo la dictadura militar más sangrienta que ha visto el país en toda su historia. La junta militar, liderada por Jorge Videla, tomó el poder por las armas y permaneció allí hasta su debacle en 1983.

Mientras se llevaba a cabo su terrorismo de Estado, uno de los primeros grupos de heavy metal nacional, V8, denunciaba el conformismo al que se habían relegado la mayoría de las bandas de rock del país en ese momento. Esta lucha de V8 quedó grabada en la memoria del movimiento metalero nacional de por vida y algunas de las bandas siguientes se encargaron de levantar y sostener en alto su bandera de protesta y resistencia.

El objetivo que tuvo la última dictadura cívico-militar fue establecer un sistema económico y social que respondiera a los intereses de sólo una minoría selecta nacional y de grupos concentrados estadounidenses y otras potencias foráneas. Para esto impuso un plan económico desindustrializador basado en políticas neoliberales que perjudicó especialmente a las clases populares. Empero, esto no fue posible sin el disciplinamiento de la clase trabajadora y los sectores populares mediante una extrema represión. El reconocido periodista Rodolfo Walsh detalló con gran lucidez esta planificación en la “Carta abierta de un escritor a la Junta Militar” justo antes de que las fuerzas armadas lo asesinaran. Recordemos que la carta fue posteriormente calificada por Gabriel García Márquez como una “obra maestra del periodismo universal”.

El hippismo como movimiento contracultural, pacífico y de protesta surgió en los años ’60 en los Estados Unidos en parte para denunciar la Guerra de Vietnam que había finalizado en un total fracaso para esta nación. Luego de alcanzar gran notoriedad a nivel internacional, el movimiento cayó en declive hasta casi desaparecer en los años ’70. En Argentina gran parte de la clase media adoptó los residuos que habían quedado de las costumbres y modas del hippismo, pero al hacerlo se lo vació de contenido político, se lo transformó en un producto de mercado y se adoptó así una postura cómoda y conformista ante la sangrienta violencia que desencadenó la dictadura cívico-militar en 1976. Muchos artistas y grupos que participaron en el festival Ba Rock ’82 mostraron esta misma actitud, como por ejemplo, el célebre Piero que cantó “Manso y tranquilo” mientras se arrojaban flores hacia los espectadores.

Luchando por el metal

A contramano de esta corriente comenzaba avanzar a toda velocidad el potente motor de V8 con canciones como “Brigadas Metálicas”, “Momento de Luchar” y el himno “Destrucción”, mediante las cuales se diferenciaba de ese movimiento conformista y, a la vez, protestaba por la situación que estaba pasando la Argentina de aquel entonces. “Torturador”, del primer disco de V8, es una denuncia, con eufemismos, a los tormentos físicos y psicológicos que se practicaban día y noche contra cualquiera que era calificado como “subversivo” por los militares:

Ya se murió el molar

Sucumbe tu voluntad

Tu desesperación

Te ayuda a enfrentarte

A ese profesional

De la tortura bucal

De la sutil inyección

Escuchar y escuchar

Toda su simple versión

Tu temor, tu dolor

No importan a un profesional

Y sus años de facultad

Y sus años de aprender, conmigo

Abrir la boca

No ver nada en la luz

Y un gotear de terror

Madre del dentista

Y la parrilla, un triste principiante

Confesá, ¿Cual pasta dental es la que usás?

¿Quién te la dio?

¿Quién te la vendió?

No es un tipo normal

Lo voy a mandar a buscar

No sabe de belleza dental

Tren Loco. Pablo G. Soler, Gustavo Zavala, Carlos Cabral, Cristian "Zombie" Gauna y Dany Wolter.

Los lápices siguen escribiendo

Sin intención de seguir un orden cronológico de las bandas, es factible decir que los siguientes exponentes del metal siguieron el ejemplo de V8 y continuaron recordando los principales hechos que marcaron aquel nefasto período para el país. Uno de los sucesos más importantes fue la "Noche de los Lápices", la cual ocurrió en la ciudad de La Plata el 16 de septiembre de 1976. Debido a que diferentes agrupaciones de estudiantes de colegios secundarios estaban reclamando por un boleto estudiantil, las Fuerzas Armadas los consideraron como “integrantes de un potencial semillero subversivo”, por lo que comenzaron a secuestrarlos, torturarlos y asesinarlos. Tren Loco rememora este suceso con “Ciudad Oscura”:

Se hizo de noche en La Plata ciudad

En las tinieblas se engendra el ritual

La ciudad oscura… Amparó al raptor

Y se tiñó de muerte

Historia cierta que recordaré

Fue en septiembre del ’76

Ya se hizo tarde me voy de acá

En casa esperando están

En las tinieblas acecha el mal

Ciudad oscura y mortal

Emboscada cobarde y fatal

La del gendarme y la del militar

Evita lo decía

“Los que menos tienen, son los que más dan”

Diez estudiantes de la escuela normal

Son secuestrados tras participar

En la campaña “Boleto escolar”

Manchas de sangre que no secarán

Serpentor. Guillermo Temo Romero, Jorge Alcaraz, Jorge Moreno, Pablo Lescano y Marcos Gianfrancesco.

El desaparecido no tiene entidad

Estas acciones no fueron aisladas, sino que se llevaron a cabo sistemáticamente con el mismo modus operandi: secuestro, tortura, desaparición y asesinato. La táctica de la desaparición la utilizó el gobierno de facto para borrar la prueba de muerte, el cadáver, y así desligarse de toda responsabilidad. En términos del propio Videla: “El desaparecido no puede tener ningún tratamiento especial, es una incógnita, no tiene entidad, no está. Ni muerto, ni vivo, es un desaparecido”. En añadidura, los hijos o nietos que quedaban de las personas desaparecidas las entregaban a otras familias y, de esta manera, les quitaban también su identidad y memoria. La banda Serpentor es consciente de esto y así, además de lanzar temas como “Militares Criminales” y “Exterminio”, relata en “Torturador” los nietos que todavía se siguen buscando y encontrando:

Cuidarán detrás de un mar de silencio

su reinado de maldad e impunidad.

A las tumbas llevarán las verdades

de miles de personas sin identidad.

Odio, muerte.

Infectados de pudrición, terminarán en el infierno.

Infectados de pudrición, terminarán en el infierno.

El cerdo torturador entre gente honesta

insertado en la ciudad que condenó,

ocultando su macabro pensamiento,

que esconde las personas sin identidad.

Gritos sordos.

Hijos, nietos del secuestro,

que no saben dónde están,

aún resuenan las picanas de la represión.

Hermética. Claudio O´Connor, Antonio Romano, Ricardo Iorio y Claudio Strunz.

¡Señor, sí, señor!

La violencia de la última dictadura genocida no se detuvo en el asesinato y desaparición de miles de personas. En plena debacle de legitimidad institucional, se hizo cumplir el Servicio Militar Obligatorio para los hombres de entre 18 y 21 años con el objetivo de invadir las Islas Malvinas y así despertar un sentimiento patriótico del pueblo que podría mejorar la imagen del gobierno. Esta instrucción forzosa se hizo popularmente conocida como “colimba”, palabra que aludía a sus tres actividades más frecuentes: correr, limpiar y barrer. La Guerra de las Malvinas fue reflexionada por Rata Blanca con “Gente del Sur”, mientras que el profundo escarmiento que vivieron los jóvenes de aquella época fue retratada por Tren Loco en “Maniobras de Guerra”. Sin embargo, seis años antes Hermética ya había criticado esa instrucción forzosa en “Del Colimba”:

Mirando el sol

desde un cuartel.

Uno entre tantos

de la patria grande.

Se va el Domingo y yo

maldigo mi suerte,

pues por azar aquí estoy

vestido de verde.

Fue por sorteo, pibe.

Sin tomar parte.

Hoy soy quien corre, limpia y barre.

En un cuartel, en un cuartel.

Sirviendo a quienes eligieron aquí estar.

Mis metaleros sueños deben demorarse.

Estoy forzado a la militar instrucción,

y cantando trato de aguantar.

En un cuartel, en un cuartel.

Fue por sorteo y no por propia voluntad,

que me han rapado y separado de mis pares.

Ser vigilante pareciera ser mejor.

Yo cantando, trato de aguantar.

Nepal. Javier Bagalá, Larry Zavala, Beto Vazquez y Facundo Vega.

Memoria, verdad y justicia

“Nunca más” fue la consigna utilizada para que no se repita la dictadura y también un llamado a hacer memoria y reflexionar sobre lo que sucedió. Sobre eso habla “Los Delirios del Defacto” de Almafuerte, un pueblo sin memoria está condenado a repetir los mismos errores del pasado. Por esto es importante tener presente el saldo que dejó este período de la historia: 30.000 detenidos y desaparecidos, los cuales fueron conmemorados por Malón con el instrumental “30000 Plegarias” y por Nepal, exponente del thrash nacional, que al siguiente año lanzó la canción “Besando la Tierra”:

Negras aguas en el recuerdo

y una mirada más

a un oscuro tiempo vivido

nunca un amanecer.

Por aquellos que resistieron

y por aquellos que ya no están

Besan la tierra 30000 almas

que pretendieron vivir en paz

Ya muy lejos de los recuerdos

las utopías y la mordaza

una boca que sangra y grita

desgarrando la realidad.

Cadenas ni olvido a los asesinos,

pretenden mis ojos cerrar

Crimen sin castigo

buscando un motivo

la justicia falló.

30000 almas, en la memoria,

30000 almas en el recuerdo.

Por aquellos que resistieron

y por aquellos que ya no están,

besan la tierra 30000 almas

que pretendieron la libertad.

Muerto el Cono Sur, el cóndor se alimentó de su cadáver

Para finalizar, es necesario tener en cuenta que si bien este plan criminal fue llevado a cabo por la junta militar de aquel tiempo, esta no estuvo sola. De ahí el nombre de “dictadura cívico-militar”, el cual da cuenta del apoyo brindado por un sector de la sociedad civil, entre los que se incluyeron los sectores beneficiados del empresariado y la Iglesia Católica. Pero este gobierno de facto ni siquiera estaba aislado a nivel regional, ya que Argentina no fue el único país que en esta etapa de la historia se rigió por un gobierno dictatorial. Está evidenciado que todo formó parte de un plan mayor, la Operación Cóndor o Plan Cóndor, que consistió en la coordinación de acciones y mutuo apoyo entre las cúpulas de los regímenes dictatoriales de América del Sur, las cuales incluyeron, además de Argentina, a Chile, Brasil, Paraguay, Uruguay, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela. La participación de los Estados Unidos con todas estas dictaduras fue clave y para hacerlo suministró, entre otras cosas, los servicios de la Agencia Central de Inteligencia (C.I.A.). El interés de los Estados Unidos era doble porque, por un lado, frenaba el avance socialista y comunista en medio de la Guerra Fría y, por el otro, instalaba en América Latina el neoliberalismo, desmantelaba sus Estados como articuladores de la vida pública y del desarrollo económico y, finalmente, los dejaba endeudados al facilitarles préstamos internacionales. Este siniestro Plan Cóndor puede visualizarse en “Tren del Viejo Luchador” de Tren Loco:

Esta es la historia cierta

De un sin fin de vías muertas

Mar de rieles oxidados,

vaciamiento organizado

Griten más fuerte hermanos del sol

La patria grande es cobijo del sur

Mafia que existe y controla tus sueños

Cuando me siento más solo que ayer

Cortando vías, desunen los pueblos

Latinoamérica unida ha de ser

Las barbaries del progreso, sus miserias el proceso.

Secuestraron a tus hijos con la C.I.A. y crucifijos

Rehén del dolor en mi suelo natal

Estoy tan solo en esta ciudad

Tren del luchador, en mi canción suena tu voz

un puente que irá sobre crueldad y el dolor

La traición cederá frente al reto de la unión

libertad, dignidad, son calderas que arderán

Sigo la huella de un sueño de libertad

Frente al político embaucador

Pues en su dulce ponzoña preelectoral

Se esconde el odio y la destrucción.

Tren del luchador, en mi canción suena tu voz

un puente que irá sobre crueldad y el dolor

Mucha rabia siento yo, mucha bronca como vos

patria grande, soy del sur, ¡Latinoamérica!

Fuentes: -“Se Nos Ve De Negro Vestidos. Siete enfoques sobre el heavy metal argentino” del Grupo de Investigación Interdisciplinaria sobre el Heavy Metal argentino (GIIHMA).

  •  “Heavy Metal Argentino. La clase del pueblo que no se rindió” de Ariel Panzini.