LID entrevistó a Laura Sbdar y Ezequiel Murmis integrantes de la obra teatral “El movimiento”. Se presenta los sábados en el espacio La Materia.
Viernes 4 de diciembre de 2015
C- ¿Por qué decidiste hablar del movimiento piquetero?
Laura: Mi primera idea era escribir algo sobre la militancia. Pero quería trabajar con alguna situación más cercana en el tiempo. Y ahí apareció el movimiento piquetero como la creación más genuina de la clase obrera argentina en los últimos años, esos años que me tocaron vivir. El 2001 como un momento que combinaba dos cosas, por un lado mi interés político y por el otro lado un interés sensible con el momento político que marcó mi infancia. Particularmente, trabajar sobre el 2001 nos permitía reflexionar sobre la política concreta de hoy en día.
Ezequiel: Lo que nos interesaba del movimiento piquetero era el diagnóstico actual, que partía de advertir que las contradicciones abiertas en el 2001 volvían a aparecer con más fuerza. En función de nuestra caracterización del período, de la historia, de ciertas tendencias que veníamos viendo, de la expresión de determinados sectores, se impuso la necesidad de prepararnos para intervenir en un momento en que se corre el velo. Nuestra iniciativa entonces fue tratar de intervenir desde el punto de vista artístico para lanzar un debate y poner en escena ciertas reflexiones.
Laura: Sí, la pregunta que planteamos es: ¿Qué debe hacer el movimiento piquetero? Y lo que hacemos desde nuestra obra es abrir la contradicción. Para eso ponemos a nuestros personajes frente a dos momentos históricos diferentes: la insurrección del 2001, el país prendido fuego, cuando el cielo está lleno de rayos; y lo que sucede después del ascenso del kirchnerismo cuando empieza a llover y el fuego se apaga dejando las cenizas detrás de sí. Nuestros personajes deben actuar frente a estas dos situaciones y ver como acomodarse a los torbellinos de la historia que avanza pero puede ser manipulada. La obra se pregunta por el hacer de la clase obrera en la organización de los ocupados y los desocupados. Y, si bien nosotros tenemos una respuesta que se deja entrever en la obra, también nos interesa construirla en conjunto con el espectador.
C- En la obra un trabajador que consigue trabajo ya no va a más a las asambleas y ahí pueden verse las contradicciones, que la división entre ocupados y no, es funcional a la burguesía.
Laura: Sí, en medio de la lucha, Mauro consigue trabajo y deja de participar de las asambleas y los piquetes. Por miedo, por no perder el trabajo, por acceder a nuevas formas de lucha, se separa de sus compañeros. Mauro es un personaje sugerido en la obra, en realidad nunca aparece en escena, solo es nombrado. Este procedimiento formal nos permitía jugar con el sentido de la ausencia de Mauro en la organización.
Lo que buscamos con este conflicto es pensar a los trabajadores en su conjunto, como clase. Nosotros creemos que los desocupados son trabajadores que en ese momento no están siendo ocupados. En este sentido es necesario que la clase obrera se organice en su conjunto bajo un programa común que logre una lucha efectiva tanto para los ocupados como para los desocupados. En el 2001, entre los reclamos que evidenciaban esta lucha en común estaba por ejemplo, el reparto de las horas de trabajo sin afectar salario.
Ezequiel: Nos interesa dar pinceladas de diferentes variantes de esas formas de pensar y ponerlas en escena. La obra tiene ciertas particularidades estéticas que nos sirven para debatir y dar la discusión. El teatro es un ambiente fuertemente despolitizado en grandes sectores, hablo en general del independiente. Por eso queremos darles el debate estético, político, teórico.
C- ¿Qué pretenden que el espectador se lleve al finalizar la obra?
L: En principio que le pegue desde algún lugar. Yo creo que el arte necesariamente es un elemento transformador de la realidad. La metáfora nunca pasa desapercibida, siempre está transformando. Pero me parece que tiene que haber una postura política, ideológica, de qué transformación buscamos. Nosotros usamos el marxismo como método y el socialismo como fin, esa es nuestra propuesta, la transformación es hacia ahí. Y en ese camino buscamos discutir y dialogar con el espectador.
Ezequiel: Más allá de tratar de buscar, en algunos pasajes de la obra, que el espectador empatice un poco con nuestros personajes, también les estamos diciendo que tuvieron una mirada deshumanizada de los piqueteros, de aquellos que les “interrumpen su vida cotidiana”. Y los ponemos en la encrucijada para definirse. ¿Vas a seguir pensando así o lo vas a cambiar? Es una acción que vuelve visible una situación.
C- ¿Cómo fue la búsqueda de construcción de la obra?
Laura: El punto de condensación de la obra está en la metáfora del parto. Este elemento unifica los dos caminos de la obra: la situación política e histórica y la situación personal y amorosa. Hablamos del parto de la clase obrera y del parto de Mariel y Martin. Y de la posibilidad de que un parto sea interrumpido. ¿Cómo continuar ante el freno? La construcción de la obra se genera a partir de la voluntad de entrecruzar dialécticamente estos elementos: lo histórico, lo político, lo amoroso, lo sensible, lo personal. Y desde ahí generamos la poesía.
Ezequiel: Por todo esto invitamos a todos a discutir, a debatir, porque lo creemos sumamente importante. Para nuestra actualidad y el futuro político. Por eso intervenimos y construimos conjuntamente con los diversos sectores que se quieren poner a la cabeza de un proceso que cambie de una vez por todas este sistema social.
Nota del Editor: para aportar al debate dejamos el link del Artículo del periódico del Partido de los Trabajadores Socialistas donde hace un balance a diez años del 2001, La clase obrera en las jornadas revolucionarias.
http://www.laizquierdadiario.com/El-movimiento-piquetero-en-escena
El Movimiento
Dramaturgia: Laura Sbdar
Actúan: Enrique Biondini, Valeria Blanc, Valentina Britos, Nicolás Mauro, Juan Esteban Montoya, María Pia Poveda, Verónica Volman
Dirección: Laura Sbdar
Asistencia de dirección: Ezequiel Murmis
Escenografía: Rodrigo Díaz Ahl
LA MATERIA - Malabia 1077 Capital Federal
Sábado - 21 hs (última función 19/12)
Entrada: $ 100 / $ 80