Toda crisis es una oportunidad dice el refrán. Y los empresarios lo saben porque tienen conciencia de (su) clase. La pandemia no es la excepción y en este plan, cada uno cumple su papel para tratar que esta crisis caiga sobre nuestras espaldas.
Viernes 10 de abril de 2020
Ellos están más a salvo, tienen clínicas privadas, pueden hacer cuarentenas con empleadas domésticas que mantienen la higiene. Para las y los trabajadores, lo que queda es amontonarse en el transporte público e ir a trabajar aumentando sus riesgos. Frente a la recesión inevitable, la salida del gobierno es sencilla: plata para los empresarios, créditos subsidiados, baja de impuestos y rescate de empresas. Como si fuera poco les permiten suspender a los trabajadores y que ellos mismos se paguen sus ingresos decrecientes con su propio fondo de cesantía. Esa es la "salida" para los trabajadores.
Las rebajas salariales pueden ser "acordadas", claro bajo amenaza de despidos. Los "acuerdos" se facilitan de esta forma, aunque uno pierde ingresos y el otro ahorra dinero. Y luego despidos, empezando por las contratistas y los precarios e informales. A ellos se les dará una "ayuda". "Su excelencia" lo anuncia de forma tal que considera que los "súbditos" deberíamos aplaudir su generosidad, como esclavo agradecido que come de la mano del amo.
El Banco Central miente en forma descarada diciendo que la crisis es pasajera así todos creen que si se hace este "esfuerzo" que su Excelencia dice que "haremos entre todos", todo volverá a ser como era antes. Y eso que "antes" la cosa estaba tan fea como para hacer una revuelta que fue respondida con 34 muertos y más de 300 manifestantes sin uno de sus dos ojos. La verdad es que la crisis viene para largo y se la compara con la del 82 que dejó millones en la calle, sin trabajo. Otros la comparan con la del 29 donde Chile fue el país que más fue afectado del mundo entero.
La CUT y los grandes sindicatos cumplen su papel: no hacer nada. Son la vergüenza del país. Bárbara Figueroa parece la "Bella Durmiente" que cada tanto despierta y dice nada. El Minsal da cifras "poco transparentes" como dice el Colegio Médico, que modera sus críticas según siente que se acerca o se aleja el calor del poder. Así, todos pensamos que no nos va a tocar el virus y seguimos trabajando, o aceptamos alguna suspensión un despido con finiquito, porque acá en Chile, "nos preparamos desde el primer momento".
Por si alguien tiene dudas y piensa en protestar se decreta el toque de queda. De 22 de la noche hasta las 05 de la mañana. Que nadie salga de sus casas mientras duermen es la orden que a simple vista es la más absurda del mundo. Carabineros y milicos patrullan por las madrugadas con el único fin de amedrentar y "convencer" a los que tienen dudas, que lo mejor es aceptar su "plan". Eso sí, salgan de sus casas, todos juntos, cuando haya que amontonarse para ir a la pega y si se contagian, al Hospital Público donde los esperan las y los trabajadores de la salud que se desviven por el pueblo por dos pesos, algunos sin contrato.
Ellos y ellas enfrentan sin insumos a la enfermedad. Mañalich llama a aplaudirlos mientras les escupe la cara a diario. El pueblo los aplaude a ellos y a ellas, que nadie se confunda.
La verdad es que de esta no se sale rápido y mucho menos se saldrá bien si no se lucha. Si es por ellos, la crisis es una oportunidad: para tener más desocupados, y menos gente trabajando a mayor ritmo y salarios más bajos, más precarización y flexibilidad, más hambre. Una oportunidad para hacernos más esclavos.
Pero nosotras/os ya mostramos fuerza que tenemos. El 18 de octubre los hizo temblar y el 12 de noviembre, paramos el país en un Paro Nacional mas grande de los últimos 30 años y ellos quedaron en el aire. Hay que retomar ese camino de lucha ahora, no cuando pase la pandemia como amenazan algunos. En el medio habrá muertos que los pondrá el pueblo. En el medio se perderán derechos que no recuperaremos, desocupados que no volverán a trabajar, chilenos con hambre, rebajas salariales que se sostendrán. Condiciones de vida que empeorarán. Y sobre todo es ahora porque dejar pasar ataques sin respuestas como permite la CUT busca golpear la moral de lucha que es bien más preciado que tiene la clase trabajadora y el pueblo para evitar ser denigrados por los empresarios
Insistimos que la CUT y los grandes sindicatos dejen su maldita tregua y convoquen a luchar. Nada, ninguna norma ni lógica, más que la mismísima sumisión, impide un paro de los sectores no esenciales ya. Llamamos a los trabajadores a organizarse en sus lugares de trabajo, a coordinarse entre distintas empresas como se impulsa desde el Comité de Emergencia y Resguardo para pelear juntos frente a cada ataque o como proponen los trabajadores del Barros Luco. A las poblaciones a organizarse, a las asambleas territoriales, a todos. A unir fuerzas y luchar ahora antes de que este gobierno siga y profundice su tarea de hacernos esclavos de las grandes empresas.