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Red Internacional
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UNIVERSIDAD VALENCIA. El profesorado asociado de la Universitat de València a la huelga indefinida

La plataforma PDI (Personal Docente e Investigador) Associat de la Universitat de València convoca huelga indefinida hasta que sus reivindicaciones en torno a mejoras en las condiciones laborales y salariales sean asumidas por la dirección.

Jaime Castán @JaimeCastanCRT

Martes 20 de febrero de 2018

El profesorado asociado de la Universitat de València (UV) agrupado en torno a la plataforma PDI Associat UVEG reclama "igual salario a igual esfuerzo" y, tras la falta de diálogo y ante el “inmovilismo” por parte de la Conselleria de Educación y el rectorado, acordaron el pasado 18 de enero en asamblea una huelga indefinida revisable. Los paros llegan justo después del periodo de exámenes en enero y a un mes de las elecciones al rectorado.

Una de las demandas es el aumento salarial, pidiendo la equiparación con el de sus homólogos de la Universidad de Alicante (un 15 % más). Asimismo, se exige que se les considere como preferentes en las nuevas plazas de promoción para docentes que la universidad tiene previsto sacar el próximo año si se abre la tasa de reposición.

Por el momento, en la mesa negociadora para analizar la situación del profesorado asociado entre la UV y los sindicatos, éstos últimos han reclamado que se asimile retributivamente a los asociados con los titulares de las plazas.

En la mesa no ha sido invitado ningún miembro de la plataforma del PDI. El portavoz Vicent Monroig lamenta en declaraciones a la agencia EFE que no se haya convocado a la reunión a los miembros del comité de huelga de la plataforma, ni se haya presentado "ningún documento concreto".

Por su parte, fuentes de la UV han informado que mesa de negociación se realiza entre la patronal y los sindicatos, como en cualquier empresa, y que no se ha convocado a los representantes de la plataforma porque jurídicamente no tienen ninguna representación en la misma. La definición de la universidad como empresa no deja de ser paradigmática, pero a estas alturas de recortes y políticas neoliberales tampoco sorprende.

Profesorado asociado, profesorado precario…

Son 1.300 las profesoras y profesores asociados que han sido llamados a la huelga, en total, representan el 30% del profesorado de la UV. Recibiendo un salario a la hora que ronda los 5 euros a la hora asumiendo una carga laboral del 75% de las asignaturas. Es una situación habitual en todo el Estado, con sueldos al mes que se mueven entre los 300 y 700 euros, dependiendo del número de horas. Una actividad que evidentemente suele exigir otro empleo al margen de la universidad para llegar a fin de mes.

Esta lógica se entiende dentro de un modelo universitario cada vez más precario y más vinculado con los intereses empresariales. Para ahorrarse dinero, las universidades en lugar de contratar nuevo profesorado con vinculación permanente, completan la plantilla y el reparto de las asignaturas con profesorado asociado.

Una universidad antidemocrática

El sistema de elección de cargos directivos de las universidades españolas está más cerca de un sistema estamental que de una democracia. Justamente en este momento se van a celebrar las elecciones al Rectorado de la UV, con un censo de más 55.000 personas.
El censo está compuesto por 2.010 Personal Docente Investigador (PDI) doctores con vinculación permanente, 2.750 no doctores o sin vinculación permanente, 437 de personal de investigación en formación; 47.907 estudiantes (de grado y posgrado); y 2.150 miembros del Personal Administración y Servicios (PAS).

La elección supuestamente es por sufragio universal y voto directo, ahora bien, es un voto ponderado. El voto del profesorado doctor con vinculación permanente, una clara minoría, tiene un peso real del 51% en la elección; mientras que el voto del profesorado no doctor o sin vinculación permanente (donde se ubican los profesores asociados) tiene el valor de un 12,67%; el voto de los estudiantes y las estudiantes tiene el valor de un 25%; el del personal de administración y servicios tiene el valor de un 10%; y el voto del personal investigador en formación tiene el valor del 1,33%.

La casta universitaria, es decir, los catedráticos, decanos o vicerrectores son los que tienen la mayoría de representación en todos los órganos de representación universitaria, y se eligen entre ellos dentro de sus redes clientelares y endogámicas. Mientras tanto los estudiantes, el sector que carga con las elevadas tasas, cuentan con una representación simbólica a pesar de ser la absoluta mayoría.

Al final es en el Consejo de Gobierno y en el Consejo Social, órganos cerrados y donde los gobiernos autonómicos y las empresas privadas tienen un papel central, son los que toman las decisiones y quienes están negando al profesorado asociado unas condiciones laborales dignas.

Extensión de la lucha: unidad obrero-estudiantil

La plataforma ya ha organizado un encuentro para extender la lucha los días 3 y 4 de marzo con asociaciones y plataformas de profesores asociados de diversas universidades de España (entre ellas, Murcia, Málaga, Cartagena, Zaragoza, Salamanca, Madrid y Alicante) para abordar la posibilidad de realizar acciones conjuntas.

Acciones como estas anticipan un cuestionamiento a la universidad neoliberal que no puede más que aumentar. En este sentido, el estudiantado junto al profesorado precario y las trabajadoras y trabajadores de la universidad deben levantar un movimiento combativo que, junto a las mujeres, al resto de la juventud y la clase obrera cuestione la universidad del capitalismo y al capitalismo mismo. Porque un modelo universitario distinto es posible, una sociedad diferente es necesaria.