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Red Internacional
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NEGOCIO MILITAR. El “progresismo” obtiene el récord de autorizaciones de ventas de armas

Mientras la economía global presenta números preocupantes, el negocio de la venta de armas y material militar se encuentra entre los que sigue manteniendo cifras robustas y en crecimiento, esto a pesar que la pandemia también le supuso ciertas dificultades ya que ha retrasado y reducido los envíos de material militar en todo el mundo.

Miércoles 23 de diciembre de 2020

El sector armamentístico, liderado por EEUU, encadena desde el año 2016 cuatro años de crecimiento ininterrumpido. Con un incremento de las ventas mundiales de las 25 principales empresas de un 8,5%, lo que se traduce en unos 300.000 millones de euros.

En el Estado español, de la mano del gobierno “progresista”, los vientos van en la misma dirección. Durante el primer semestre del Gobierno de coalición de PSOE y Unidas Podemos, las operaciones autorizadas —aquellas que ya han recibido luz verde del Gobierno, pero aún no se han ejecutado— se han disparado hasta los 22.544,8 millones, lo que supone un aumento del 650% y una cifra superior a la suma de 2018 y 2019 juntos (21.493 millones) según explica el informe sobre Exportaciones de Material de Defensa y Doble Uso de la Secretaría de Estado de Comercio enviado al Congreso.

Aunque la mayoría de las exportaciones son a países de la OTAN y la UE con Alemania a la cabeza, el quinto mayor comprador - el segundo fuera de la OTAN y la UE- fue Arabia Saudí, con 32,4 millones.

El informe da cuenta de que la paralización parcial de las entregas de munición a los países implicados en la guerra de Yemen, que se produjo durante 2018 y 2019, se ha terminado. Arabia Saudí ha recibido este año granadas de mortero de distintos calibres, un equipo de observador avanzado con telémetro láser y sistemas de puntería para mortero por 14,5 millones. Morteros de fabricación española que se denuncia que están siendo utilizados contra los hutíes en la frontera yemení.

Más de la mitad de los 60 millones en productos de la categoría 3 (municiones y dispositivos explosivos) vendidos por España en el primer semestre de 2020 fueron a parar a Arabia Saudí (21,9 millones), Emiratos Árabes Unidos (8,2) y Marruecos (3,9). Los dos primeros están inmersos en el conflicto de Yemen desde 2015; y el último, en el del Sahara Occidental, cuyo alto el fuego acaba de romperse después de casi tres décadas.

En el pasado semestre, el Gobierno autorizó exportaciones de armamento por 98,7 millones a Arabia y por 22,5 a Emiratos; pero esta relación es incompleta, pues no incluye las cinco corbetas que el astillero público Navantia construye para la Marina saudí por 1.800 millones, a pesar de que dos de los buques ya han sido botados.

Arabia Saudí se ha convertido también en el primer cliente de los productos españoles de doble uso (civil y militar), un puesto que tradicionalmente ocupaba Irán, con 18,2 millones, un 28,5% del total. A gran distancia le siguen Estados Unidos (7,2 millones) y China (6,1).

Las ventas de equipos policiales y antidisturbios sumaron 719.026 euros, con un incremento del 931,8% respecto al mismo periodo del año anterior. Con Togo, Túnez y Portugal respectivamente como los mayores compradores.

A pesar de que en 2008 los países de la Unión Europea se comprometieron a no exportar armas a países en conflicto o en tensión, el volumen de la venta de armas no ha parado de crecer desde entonces.

Un mercado opaco y sin control efectivo posible. Así define el negocio de la venta de armas de Europa a otros países Jordi Calvo, coordinador del Centro Delàs para Estudios de Paz de Barcelona.

El portavoz de la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados, Roberto Uriarte (Unidas Podemos), considera que “España debe dejar de vender armas a países implicados en violaciones graves y sistemáticas de derechos humanos”. “Proponemos que no se vuelvan a vender armas a Arabia Saudí” señalaba en agosto de este año el profesor Titular de Derecho Constitucional por la Universidad del País Vasco, diputado de Unidad Podemos y portavoz de la Comisión de Defensa. En términos similares aprobó el lunes una proposición no de ley en la que instaba al Gobierno a prestar más ayuda humanitaria a Yemen.

Sin embargo, el Estado español no sólo les vende armas a una tiranía cruel, como la de Arabia Saudí, que niega los derechos de la mujer y condena con pena de muerte por dilapidación pública cosas como la homosexualidad y el adulterio. Sino que incluso conserva unas relaciones privilegiadas con las monarquías absolutas del golfo lo que ha facilitado otros negocios llenos de irregularidades como la construcción del AVE a La Meca, de la que el mismo emérito del Estado español se pudo beneficiar con suculentas comisiones.

Aunque según Uriarte “La posición de Podemos es contraria a la venta de armas a países implicados en violaciones sistemáticas de derechos humanos y, por supuesto, a Arabia Saudí” no pareciera ser un problema de principios que le impidiese formar parte del gobierno.

Y aunque ninguno de los ministerios que controla Unidas Podemos forma parte de la junta interministerial que autoriza las exportaciones de material de defensa y doble uso, integrada por representantes de Comercio, Exteriores, Hacienda, Defensa, Interior, Industria, Economía y Presidencia, se antoja una excusa palaciega para liberarse de responsabilidades políticas al ser parte del gobierno.

Ante la integración de Unidas Podemos e Izquierda Unida como gestores del gobierno imperialista español, necesitamos una izquierda que luche contra el imperialismo español, también expresado en los beneficios económicos que extrae al hacer negocios en zonas de guerra suministrando material bélico a dictaduras sanguinarias.