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Cultura. El rap está contra el racismo (y la violencia policial)

El asesinato a manos de la policía de George Floyd ha desatado grandes movilizaciones en más de 70 ciudades. En medio de las protestas han sonado canciones icónicas de NWA o Tupac. En esta nota hablaremos el Hip Hop y su relación con la lucha contra el racismo y la violencia policial.

Camilo Cruz México

Jueves 4 de junio de 2020

En medio de una dura crisis económica que ha arrojado a cerca de 40 millones de trabajadores al desempleo y una pandemia con más de 100 mil muertos en los Estados Unidos, la policía de Minneapolis detuvo a George Floyd y entre cuatro policías lo golpearon, lo tiraron al suelo esposado y lo asfixiaron hasta la muerte.

El video donde se observa a un policía con su rodilla en el cuello de Floyd se hizo viral en cuestión de horas y nuevamente decenas de ciudades ardieron contra el racismo y la violencia policial. En Minneapolis las primeras imágenes nos recordaron a las protestas de 1992 en Los Ángeles dónde tras un juicio a 4 policías que golpearon brutalmente a Rodney King, fueron eximidos de cualquier condena.

En las protestas en todo el país se han escuchado canciones icónicas como Fuck the police del grupo Niggas With Attitude, donde el rapero Ice Cube escribió “un joven negro que la pasa mal por ser negro y no de otro color, así que la policía piensa que tiene autoridad para matar a la minoría”.

Así el hip hop se cuela entre las protestas que rodean la Casa Blanca y obligan a Trump a refugiarse en un bunker. Pero esta situación no es una mera coincidencia, los inicios de la cultura hip hop están íntimamente ligados a la lucha contra el racismo y la violencia policial.

Antecedentes de una cultura subversiva

El Hip Hop surgió en los barrios marginales de afroamericanos y latinos de Nueva York en los años 70, en el sur de Bronx y Harlem. Fiestas callejeras masivas en 163rdStreet y Prospect Avenue con DJ Kool Herc, los Ghuetto Brothers, Afrika Bambaataa que tocaban pequeños fragmentos de temas de soul y funk.

En la década de los 70, el sur de Bronx perdió 600 mil puestos de trabajo y el ingreso medio en estas zonas era de apenas 2.43 dólares, la mitad de la media en Nueva York y el 40% del promedio nacional. Según activistas afroamericanos y latinos en estos barrios la desocupación juvenil llegó a rozar el 80%, mientras las autoridades aceptaban una desocupación del 60%.

Los barrios marginales fueron flanqueados por otro problema: la vivienda. La mayoría de los edificios estaban en manos de arrendadores que por la imposibilidad de sostener un negocio con altas ganancias decidieron quemar los edificios para cobrar los seguros por incendio. Este fenómeno se extendió por todo el sur de Bronx, decenas de edificios quemados y una política de cortar suministros desde el gobierno para atener la crisis de vivienda y agua, hicieron una combinación explosiva.

Una década después, South Bronx había perdió cerca de 43 mil viviendas, es decir, se quemaron cuatro manzanas por semana. Entre 1973 y 1977 se registraron 30 mil incendios en este barrio.

La respuesta de los demócratas en ese entonces, en voz del senador Daniel Patrick Moynihan fue: “la gente de South Bronx no quiere vivienda, por eso les prenden fuego”.

Así, la cultura del hip hop floreció entre los escombros de South Bronx y harlem azotadas por el racismo y la violencia estructural, en una generación que vio el asesinato de Martin Luther King y Malcom X y el crecimiento de las panteras negras.

El rap está contra el racismo

La cultura del hip hop se ha regado por todo el mundo y siempre está presente como una expresión -de entre tantas- contra la violencia estructural que ejerce el capitalismo. Desde la resistencia kurda y la franja de Gaza, hasta las revueltas chilenas, las luchas juveniles en Francia e Inglaterra.

En medio de la indignación mundial por el asesinato de George Floyd, raperos españoles como el Chojin, Rapsusklei y Nach, así como el chileno Portavoz, entre muchos más, se han sumado al grito de justicia.

Te dejamos algunas canciones contra el racismo y la violencia policial.