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El sindicato policial Jupol se suma a la campaña de la derecha contra la amnistía

Aunque tenemos por delante una sesión investidura, la de Nuñez Feijóo, sin lugar a dudas el tema político de las últimas (y próximas) semanas es la posible amnistía que negocian PSOE, SUMAR con Junts y ERC. El hecho que la investidura de Feijóo sea crónica de una muerte anunciada y que la amnistía sea a independentistas catalanes, las razones.

Lunes 25 de septiembre de 2023

Feijóo congregó este domingo en Madrid a 40.000 personas, según sus cálculos, pocas horas antes del inicio de las sesiones de investidura (martes y miércoles). Una sesión de investidura "fake" que ya adelantaron los resultados electorales y que el paso del tiempo desde aquel 23J no ha hecho más que convertir en realidad.

Es por ello que este domingo, ante los suyos (pues al final la manifestación se convirtió en acto partidario) no hubo hueco para hablar de la sesión de investidura. Todo giró en torno a la amnistía que están negociando el gobierno "progresista" y los líderes políticos independentistas.

Una amnistía que, llegado el caso, ya sabemos que será acotada a lo máximo que garantes del Régimen como el PSOE y su muleta izquierda, Sumar, estén dispuestos a dar. Una "ley del perdón" tan hipócrita que puede incluso incluir a las fuerzas y seguridad del Estado que intervinieron en el 1 de Octubre del 2017 y en las posteriores manifestaciones contra el "juicio farsa" del 2019.

Pues bien, es tal el nivel reaccionario de las fuerzas policiales que ni tan siquiera esta "ley del perdón" les satisface, ya que implicaría la amnistía también para independentistas. Así lo ha asegurado Aarón Rivero, Secretario General de la organización policial. ¿Será porque tan solo tienen 45 agentes imputados por aquellos sucesos?

45 agentes imputados por las represión ejercida el 1 de Octubre en toda Catalunya y los años posteriores. Solo la jornada del referéndum, 1.066 personas, sufrieron lesiones por partes de la policía. Tal y como sacó a la luz un estudio independiente de Núria Pujol-Moix, doctora y profesora emérita de la UAB, que tuvo accesos a datos del Servei de Sanitat de Catalunya, la actuación de los 10.000 policías enviados a Catalunya fue, especialmente contundente y con una carga de odio visible.

"El 80% de las actuaciones policiales se saltaron el protocolo que sólo permite dar uno o dos golpes secos en las piernas o en el glúteo" señaló el estudio. Es decir, 8 de cada 10 golpes fueron por encima de la cintura, provocando hasta un 34% de heridas craneoencefálicas. La impunidad y ligazón de las fuerzas policiales con la Judicatura es lo que provoca que factura salga tan barata: 45 imputados.

Para Jupol "la ley de amnistía es un ataque directo a la democracia, a la Constitución y al Estado de Derecho, de los cuales la Policía Nacional ha sido siempre el garante” y "un menosprecio absoluto a los 10.000 policías que se trasladaron a Cataluña en octubre de 2017″.

Para Rivero y su organización "el menosprecio que supondría la amnistía para los cientos de policías que resultaron lesionados el 1-O en Cataluña, así como los que posteriormente fueron heridos en las revueltas de 2019 [tras la sentencia del procés], entre ellos cuatro agentes de la Policía Nacional que han tenido que ser jubilados por las lesiones sufridas en estos días”.

Estas declaraciones, un día después del acto del PP en Madrid, son muestra que si bien las negociaciones entre Sánchez y Puigdemont se están llevando sin mucho ruido y sin filtraciones, la derecha rancia y reaccionaria española, desde sus diferentes aristas (Judicatura, Policía, Partido Popular, Vox o fantasmas del pasado como Aznar, Felipe González y Alfonso Guerra) está preparada para aumentar la presión, y particularmente en las calles, contra la posible amnistía.

Mientras la izquierda, política y sindical, asiste de espectador. El silencio ante las negociaciones por arriba entre el Gobierno y Waterloo es ensordecedor.

Desde la CRT (Corriente Revolucionaria de Trabajadores y Trabajadoras) se han presentado en los últimos días dos actos, uno en Barcelona y otro en Madrid, en contra de esta amnistía "por arriba", por el castigo a los represores, por una amnistía total y por el derecho a decidir. Unos actos que contarán en ambas ciudades con diferentes luchadores, luchadoras y activistas represaliados, tanto en las fechas del 1 de octubre, como en otras luchas en los últimos años.

Es urgente que los sindicatos combativos, los movimientos sociales y la izquierda que se reivindica rupturista, nos movilicemos de forma unitaria contra los pactos por arriba, exigiendo a las direcciones burocráticas de los sindicatos que rompan su subordinación al gobierno progresista, y se pongan a la cabeza de la lucha por estas reivindicaciones democráticas elementales que ninguno de los personeros del régimen está dispuesto a conceder.