Viernes 2 de septiembre de 2016 15:43
por Mariano Mancuso
No nos olvidamos. Aylan Kurdi, el niño de tres años que apareció ahogado en una playa de Turquía el 2 de septiembre de 2015, mostró el retrato más atroz del capitalismo en la crisis migratoria de Europa. A un año de su muerte, cientos de niños siguen muriendo en el mar junto a sus familias. No alcanza con llorarlos: la humanidad no tiene futuro si los trabajadores y el conjunto de los oprimidos no se organizan para echar abajo un régimen social que solo nos ofrece barbarie.