La victoria de Trump ha roto la escala Richter política y tiene repercusiones en el resto del mundo. Haremos un repaso de las que hubo en el Estado español.
Guillermo Ferrari Barcelona | @LLegui1968
Miércoles 9 de noviembre de 2016 19:49
Foto: EFE / Michael Reynolds
Apenas se dio a conocer la inesperada victoria del empresario estadounidense, los mercados comenzaron a reaccionar. Primero fueron los asiáticos que llegaron a caer hasta un 6 %, luego abrieron los europeos que siguieron en la misma línea. El Ibex llegó a caer un 4% aunque finalmente quedo un 0,4% negativo. La apertura de Wall Street trajo algo de tranquilidad ante la incertidumbre.
La derecha reaccionó efusivamente
En primer lugar el Presidente Mariano Rajoy envió un tweet felicitando al Republicano por su victoria y planteando que es un socio clave para el estado. Lo más probable es que el mensaje hubiera sido igual si ganaba Clinton. En un telegrama enviado a Donald Trump, el líder del PP, alababa la “vitalidad de la democracia” yanqui. Toda una declaración.
El Ministro de Exteriores sorprendió diciendo que la victoria de Trump significa que la “democracia ha funcionado”. Todo un “diplomático”. Alfonso Dastis, ministro de Asuntos Exteriores, está preparando una visita de Rajoy a EEUU. El expresidente Aznar habla de una “etapa de esperanza” que se inicia, tal como publicó en Facebook.
A nivel Europeo, conociendo la homofobia, la misoginia y la xenofobia del republicano Trump, no es de extrañar que haya recibido el más efusivo saludo por parte de los ultraderechistas de Amanecer Dorado. También se sumaron al carro del vencedor los derechistas franceses del Front Nacional con Anne Marie Le Pen a la cabeza. La derecha sonríe.
Podemos, el PSOE y las alternativas que no son
Toda la “oposición” ha ido criticando las barbaridades que decía el empresario americano. No podía ser de otra manera. Sin embargo, algunos de ellos buscaban en Hillary una forma de hacer una política más justa. No hay que olvidar las palabras de aliento, que pronunciaba Iceta en el congreso del PSC.
Si bien los social-liberales catalanes y los andaluces están enfrentados, han coincidido en el apoyo a Hillary Clinton y en la denuncia al empresario Trump. La gestora y Patxi López han arropado a la líder demócrata planteando que “Trump es una catástrofe”. Susana Díaz denuncia la retórica de Trump “amenaza la convivencia” y pide “una Europa más fuerte y con más valores sociales”. Aunque esa Europa pide 5500 millones de recortes y bloquea la inmigración que huye de la guerra en Siria.
El líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha reaccionado de manera más virulenta contra Trump: "La vacuna frente al fascismo de Trump es justicia social y derechos humanos, no más establishment". De ésta manera Iglesias criticaba todo el discurso proto fascista de Trump, a la vez que la posición en defensa de la “casta” que hacía Hillary Clinton. De todas formas, Trump acabará defendiendo la casta o establishment, más allá de lo que haya dicho.
Sin embargo, el problema es que Iglesias, se terminó decantando por Bernie Sanders, Quien fuera el candidato alternativo a Clinton en las primarias demócratas. Para el líder de la formación morada, éste sería la alternativa real al fascismo de Trump. Lo que éste no dice, es que Sanders llamó a votar por Clinton, luego de perder sus alternativas.
En síntesis, la derecha española ve con buenos ojos la victoria de Trump, aunque hay que ver qué hará en el poder. Los líderes social-liberales buscaron algún lugar bajo la tormenta bajo la candidatura de Clinton y el nuevo reformismo se quedó “sin representante” ya que este puesto parece más bien vacante. Es que las reformas sociales no se pueden conseguir con líderes del establishment.
Solo imponiéndolas desde las luchas obreras y populares en las calles se puede arrancar algo a las clases dominantes. Pero para eso es necesaria la unidad de los sectores explotados y los oprimidos, unidad que Trump pretende destruir.