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Red Internacional
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Precariedad laboral. El viacrucis de registrarte en Promotores Culturales Comunitarios

De nueva cuenta se dificulta el ingreso a la convocatoria para formar parte de los programas de cultura.

Miércoles 16 de febrero de 2022

Como cada año desde 2019, el mes de enero es sumamente estresante para los trabajadores de los programas de la Secretaría de Cultura de la CDMX (SECULT) pues es cuando sale la convocatoria para postularse y tener la oportunidad de conservar el empleo un año más.

Particularmente este 2022 se esperaba con impaciencia la convocatoria, por todos los procesos de protesta en el sector desde el año pasado y la amenaza de la extinción de los programas. A diferencia de los años anteriores, la convocatoria salió casi un mes más tarde. Entre los compañeros se corrió el rumor de que esto se debía a la modificación de las reglas de operación (ROP) y las declaraciones de Xavier Aguirre, en donde afirmaba que los integrantes de programas sociales comunitarios no podían ganar 12 mil pesos al mes puesto que eso los colocaba en un nivel de vida “medio”. Y cumplió su amenaza bajando los montos de los pagos.

Durante el proceso de convocatoria, primero se publican las ROP en donde se detallan los lineamientos del programa, después sale la convocatoria en línea y hay que hacer el registro. Suena sencillo, pero en realidad el proceso está lleno de irregularidades. La convocatoria oficial muestra que el proceso de registro será del 11 al 18 de febrero. Sin embargo, en una tarjeta informativa publicada el 10 de febrero se menciona que ese mismo día se abre el registro. Durante los años anteriores era común saber que el link de registro se habilitaba de manera prematura para aquellos que, desde equipo central, habían sido previamente seleccionado (principalmente coordinadores) y en esta ocasión, al igual que los años anteriores, se filtró el link. En pocas horas la página estaba saturada, los que tuvieron suerte de poder acceder a ella quedaron a mitad del proceso de registro, mientras que otros definitivamente no pudieron acceder en todo el día. Esto se replica por un par de días, mientras aumenta la desesperación y angustia para los que dependemos de este trabajo para mantenernos.

El viejo truco

Los problemas para ingresar a la página se mezclan con la cantidad de postulantes, que aumentaron considerablemente este año ya que en los otros programas culturales como Talleres de Artes y Oficios (TAOC) y Colectivos Culturales Comunitarios (CCC) se eliminaron figuras y también se disminuyó el salario. Todas estas condiciones complican el de por sí estresante proceso de registro. No solo tenemos que esperar en la incertidumbre durante más de un mes para saber si podremos tener “oportunidad” de conseguir trabajo durante un año más, para ganar menos dinero incluso con mayor cantidad de trabajo, sino que tenemos que estar pegados a una computadora por días esperando que en algún momento se desahogue la página para poder ingresar nuestros documentos.

Todo este turbulento proceso no es fortuito, durante todo el año las condiciones laborales del programa se encrudecieron de manera exponencial, lo que provocó que muchos compañerxs optaran por abandonar el programa y otros más decidieran no postular este año y buscar otros medios de subsistencia. La reducción de salarios también jugó un papel importante en desanimar a lxs aspirantes, pues ganar de un jalón 4 mil pesos menos no es menor. Los coordinadores de equipo central no tendrán este problema, pues continuarán ganando 18 mil pesos mensuales, siendo la única figura que no vio afectado su salario.

¿De verdad después de 3 años, la SECULT no puede diseñar un proceso de registro que sea adecuado para todos los postulantes? ¿Con una página web que no colapse en las primeras horas de habilitarse? En realidad, todo esto es parte de las estrategias que implementan las autoridades para que una gran mayoría quede fuera de estos trabajos, es una manera de depurar a cientos de aspirantes.

¿Cómo frenamos estos ataques?

Si algo confirmó el año pasado para los que formamos parte de los programas de cultura, es que al gobierno de Claudia Sheinbaum no le interesa ni el acceso irrestricto a la cultura, ni garantizar derechos laborales para sus trabajadores. Y este año solo promete ser peor. Por ello es indispensable que nos organicemos frente a estos ataques. No podemos aceptar que ninguno de nosotrxs quede fuera y sin trabajo. Como ya sucedió en el programa PILARES, en donde a manera de escarmiento no se seleccionó a aquellos compañerxs que formaron parte de las protestas y muestras de descontento durante el año anterior. Tampoco podemos quedarnos de brazos cruzados ante la reducción de salario, en un momento donde padecemos la peor inflación de los últimos tiempos y además seguimos viviendo una crisis sanitaria mundial.

Desde el año pasado un grupo de compañerxs, integrantes de diferentes programas culturales y el programa PILARES, nos venimos organizando para exigir plenos derechos labores, empezando por que se nos reconozca como trabajadores y no como “beneficiarios” ni “becarios”. Por medio de asambleas democráticas organizamos las protestas del 29 de noviembre del 2021 y 17 de enero del 2022. Pero para poder cumplir nuestras demandas y arrancarles nuestros derechos tenemos que ser el conjunto de los trabajadores los que participemos en estos procesos. Exigir no solo la permanencia en los programas y el reconocimiento de nuestra antigüedad laboral, sino también que nos den todos los derechos laborales de ley.

La única manera de conseguir esto es organizándonos entre todos. El lunes 21 de febrero se publican los resultados de la convocatoria de Promotores Culturales Comunitarios, ese día sabremos cuántos de nosotros quedaremos fuera del programa. Súmate ese día a la Asamblea de Cultura – PILARES, a las 18:00 hrs, para que organicemos un plan de acción. Porque en la “ciudad de derechos”, nuestros derechos importan.

Asamblea Cultura – PILARES, 21 de febrero del 2022 a las 18:00 hrs, ID ZOOM: 892 4275 1371

Contáctanos por WhatsApp: 5574795559

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