Otro nombre se suma a los relacionados con el bullado caso del Banco Mundial, esta vez de parte del ex ministro de hacienda del próximo presidente, Sebastián Piñera.
E.E. Vergara Valparaíso, Chile
Martes 16 de enero de 2018

Posterior a la revelación por parte del economista jefe del Banco Mundial (BM), Paul Romer, en la que este señala la intervención de la institución financiera modificando sus cifras en perjuicio del gobierno de Michelle Bachelet, una serie de reacciones se han expresado por distintos referentes políticos.
Uno de ellos ha sido el ex ministro de hacienda de Sebastián Piñera, Felipe Larraín, quien curiosamente también es miembro del Doing Bussiness –índice que mide la facilidad para hacer negocios- y quien se refirió a la polémica condenándola. “De existir cualquier alteración o anormalidad en las cifras referentes a Chile, sería una situación muy grave y repudiable", manifestó Larraín.
A su vez, se desmarcó de cualquier tipo de participación en la alteración de las cifras, señalando “decidí aceptar y participé en 2 reuniones de dicho Consejo (Octubre 2014 y Octubre 2015). En ellas solo se abordaron temas conceptuales y metodológicos generales, no se analizó a Chile ni a países específicos. Mi trabajo fue sin remuneración alguna (ad-honorem). Desde octubre 2015 (hace 2 años y 3 meses) nunca más fui contactado ni convocado a este Consejo Asesor, por lo que supuse había dejado de existir. Me enteré ahora, con sorpresa, que aún está en la página web del BM”
El impacto del fraude
Las declaraciones expuestas por Romer en torno al banco mundial, han generado un gran impacto a nivel nacional, golpeando la ya deslegitimada figura del presidente Sebastián Piñera, y sumándose un nuevo caso de fraude, esta vez directamente relacionado al proceso electoral.
Por su parte, la vocera del actual gobierno de Bachelet, Paula Narváez expresó “haber solicitado a ese organismo internacional una investigación que permita aclarar lo sucedido, siempre con el ánimo de proteger los intereses superiores de Chile” y donde según Narváez “el Gobierno ha hecho lo que le corresponde hacer”.
Sin duda este último hecho que vincula al Banco Mundial con la victoria de Piñera, es otra suma al historial de corrupción e irregularidades por parte de la derecha, quienes generando un clima de ingobernabilidad, han buscado mostrarse como la carta de recambio del alicaído gobierno de la Nueva Mayoría.
Y así dejan de manifiesto las relaciones cada vez más cercanas entre los grandes empresarios de nuestro país, y la derecha, tras el gobierno de “reformas” que intentó impulsar la presidenta Bachelet, aunque siempre subordinado a los intereses de millonarios y grandes grupos económicos.