Ayer la soja cotizó a U$S353 por tonelada en el Mercado de Chicago. Es el menor precio de los últimos cuatro años. El trigo y el maíz también retrocedieron. Tras una década de precios exorbitantes, hay luces de alarma para la oligarquía terrateniente y el gobierno, que tienen cada vez más fricciones.

Pablo Anino @PabloAnino
Sábado 20 de septiembre de 2014
Entre los factores que explican la caída del precio de la soja está el aumento de la oferta de la oleaginosa dada la buena productividad que manifiesta el inicio de la cosecha en Estados Unidos. También el movimiento de capitales especulativos estaría influyendo en la baja. Es que desde la crisis mundial desatada en 2008 asistieron al mercado de commodities gran cantidad de capitales especulativos alimentados con los dólares que se rescataron a los bancos del país del norte. Podría haber una reversión de este movimiento que tire más abajo los precios.
En nuestro país, en el medio de la disputa por la ley de abastecimiento votada por el Congreso en la madrugada de este jueves, las patronales agrarias trataron de recrear un clima “125”, como cuando en 2008 se enfrentaron con el gobierno por obtener una tajada mayor de la renta agraria. Durante el día miércoles cuando se iniciaba el debate legislativo los ruralistas salieron a las rutas. No sólo rechazan la ley de abastecimiento, sino también los controles de la AFIP. Es que entre estos “productores” es común negrear trabajadores y no facturar como lo exige la AFIP.
Las tensiones entre ruralistas y el gobierno se extienden al terreno del tipo de cambio. Las grandes multinacionales exportadores de granos en complicidad con productores esconden la producción para no liquidar dólares y presionar por una devaluación que mejore sus ingresos y los compense de la caída de los precios. La escasez de dólares que enfrenta el gobierno agudiza esa presión. Pero este mismo conflicto deja al desnudo que el cuco de la ley de abastecimiento no es tal.
El gobierno deja correr las maniobras especulativas sin tomar ninguna medida efectiva aún al costo que se desorganice más la economía. Como señalo el diputado del PTS-FIT, Nicolás Del Caño: en relación a los efectos de la ley de abastecimiento: "Los de la Sociedad Rural pueden dormir tranquilos".

Pablo Anino
Nació en la provincia de Buenos Aires en 1974. Es Licenciado en Economía con Maestría en Historia Económica. Es docente en la UBA. Milita en el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS). Es columnista de economía en el programa de radio El Círculo Rojo y en La Izquierda Diario.