Según una encuesta publicada recientemente por El Financiero, el Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) lleva la ventaja para ganar las elecciones del 2018 en la Ciudad de México frente al resto de los partidos.
Viernes 14 de julio de 2017
En la encuesta, realizada a mil 100 electores, Morena obtuvo el 39 por ciento de la intención efectiva de voto sobrepasando con creces a sus oponentes.
En segundo lugar se encontrarían el PAN y el PRD con 18 y 17 por ciento, quedando el PRI con un reducido 13 por ciento. Un 7 por ciento optaría por una opción independiente, y el 7 restante se repartiría entre el Partido del Trabajo, Movimiento Ciudadano, Partido Verde, Nueva Alianza y Encuentro Social.
Si el candidato de Morena fuera Ricardo Monreal obtendría 39 por ciento de las preferencias, frente a un 22 por ciento de Xóchitl Gálvez del PAN, un 20 por ciento de Alejandra Barrales por el PRD y un 19 por ciento por Narro del PRI.
Si en cambio, el candidato fuera Martí Batres obtendría 38 por ciento, Gálvez 24 por ciento, Barrales 20 por ciento y Narro 18 por ciento. Si Aurelio Nuño fuese el candidato del PRI, la preferencia disminuiría del 18-19 por ciento obtenido por Narro a un 15 por ciento.
De acuerdo con la encuesta, Ricardo Monreal es el candidato favorito de los simpatizantes de Morena con un 26 por ciento, después estaría Martí Batres con el 21 por ciento, Mario Delgado con el 20 por ciento y Claudia Sheinbaum, con el 19 por ciento.
Si Morena candidateara a Ricardo Monreal para la elección en alianza con el Partido del Trabajo podría obtener hasta un 48 por ciento de la preferencia, mientras que una alianza del PAN y el PRD encabezada por Xóchitl Gálvez obtendría sólo un 30 por ciento y la de el PRI con el Partido Verde y Nueva Alianza encabezada por Narro un 22 por ciento.
Por otro lado, cabe decir que si el triunfo de Morena en la Ciudad de México parece seguro, en términos nacionales no lo es tanto. La última encuesta Mitofsky realizada en junio después de las elecciones del Estado de México le daba el triunfo al PAN con un 18.6 por ciento y colocaba a Morena en segundo lugar con 17. 7 por ciento.
Según ese estudio, si el PAN y el PRD fueran juntos a la elección alcanzarían una preferencia del 25.3 por ciento, superior al 19 por ciento del PRI con el Partido Verde y Nueva Alianza y al 18.7 de Morena con el Partido del Trabajo.
Pese a lo dudosas que pueden resultar estas encuestas, reflejan de manera distorsionada algunas de las tendencias políticas del país. Después de la derrota de Morena en el Estado de México, sus perspectivas para alcanzar el triunfo a nivel nacional se han reducido, a pesar de una muy posible victoria en la Ciudad de México.
Pero el escenario puede modificarse con rapidez. Ante la crisis del PRI abierta por Ayotzinapa y los escándalos de corrupción, los partidos del régimen apuestan por capitalizar el descontento y evitar que el barco termine de hundirse. Morena es el partido político con mayor crecimiento del último periodo y para muchos sectores populares representa una verdadera alternativa al PRI.
Sin embargo, la dirección de Morena sólo ha apostado por la conciliación con el régimen que denuncia. Poco ha hecho para movilizase después de que distintos sectores de base denunciaran como “fraude” la derrota en el Estado de México. Ha incluido dentro de sus filas a sectores empresariales, a oportunistas políticos de toda índole —como Eva Cadena con su escándalo de corrupción— y no ha dicho nada sobre la legalización de la mariguana y el matrimonio igualitario, conquistas fundamentales en un país atravesado por la guerra contra el narcotráfico, los feminicidios y los crímenes de odio.
Los de arriba se apresuran a salvar este régimen cuyas fisuras son cada vez más notables. Ante ello es urgente construir una alternativa política independiente de todos los partidos políticos; una organización de los jóvenes, las mujeres y los trabajadores que luche por darle las últimas estocadas.