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Red Internacional
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EUROPA ELECCIONES. Elecciones en el este de Ucrania: Rusia las apoya y Europa, no

El domingo se realizaron elecciones en las regiones rebeldes del este de Ucrania. Las elecciones no fueron reconocidas por el presidente de Ucrania, ni por Europa y la OTAN. Rusia apoya las elecciones y las considera un paso adelante en la autonomía de esas regiones. Aumenta la tensión entre Rusia y Occidente y los acuerdos de Paz están muy cuestionados.

Martes 4 de noviembre de 2014

Alexander Zajarchenko e Igor Plotnitsky fueron electos presidentes de la República Popular de Donetsk y la República Popular de Lugansk. Zajárchenko, de 38 años, recibió más de 765.000 votos mientras Plotnitski consiguió más de 440.000 votos en la región vecina, más del 70% de los votos.

El presidente de Ucrania, Petro Poroshenko, denunció la votación del domingo por la noche como una "farsa [conducida] bajo los cañones de los tanques y las ametralladoras".

Poroshenko dijo que la elección violó el acuerdo de Minsk, que también había sido firmado por Rusia.

Estados Unidos y la Unión Europea también denunciaron la votación como ilegítima y en contradicción con el protocolo de Minsk.

Una postura opuesta tomó Rusia, quien la semana pasada había instado a la Unión Europea a reconocer las elecciones del este. “Respetamos la voluntad popular de los habitantes del sureste [de Ucrania]. Las elecciones en Donetsk y Lugansk transcurrieron en general de manera organizada y registraron una alta participación”, aseguró un funcionario del Kremlin.

La votación del domingo, por lo tanto, se ha transformado en un nuevo punto álgido de la guerra civil en el este de Ucrania. Las autoridades de Kiev las consideran un desafío directo a su poder, al igual que Europa. Rusia es el único país que reconoce a las nuevas autoridades del este.

Según los protocolos firmados en Minsk el 5 de septiembre, Kiev se comprometió a otorgar un estatuto de autonomía a esas regiones, y permitir realizar elecciones. Pero Poroshenko quería que las elecciones se realizaran en diciembre y bajo su control.

Los rebeldes prorrusos, en cambio, sostuvieron la necesidad de hacerlas esta semana, como un ejercicio de su autonomía.

Zajárchenko, nuevo presidente de Donetsk, negó que las elecciones supongan una violación de los acuerdos suscritos en septiembre en Minsk.

"En Minsk firmamos un documento sobre que podemos celebrar en nuestra tierra elecciones libres. No establecía ni fechas ni formatos (...), tampoco estipulaba con claridad que debían celebrarse justo según la legislación ucraniana", señaló.

Alemania ya había expresado su rechazo a estas elecciones y este lunes reafirmó su negativa a reconocerlas.

El portavoz del Gobierno germano, Steffen Seibert, calificó los comicios en las autoproclamadas repúblicas populares de "ilegitimas", al tiempo que habló de violación de la Constitución ucraniana y del acuerdo de Minsk para una solución a la crisis en el este de Ucrania. Además, calificó de "muy cuestionable" el transcurso de las elecciones del domingo, en las que, según dijo, hubo “más papeletas en las urnas que votantes”.

Algunas autoridades de la Unión Europea volvieron a amenazar con la continuidad de las sanciones a Rusia por su reconocimiento de las nuevas autoridades del este.

Rusia respondió llamando a la UE a reconocer las elecciones separatistas celebradas el domingo en el este de Ucrania “si está interesada en el arreglo pacífico del conflicto”.

"Considero que si la UE está sinceramente interesada en un rápido arreglo político de la crisis en el este de Ucrania, debería saludar estas elecciones", aseguró Vladímir Chizhov, embajador ruso ante la UE, a la agencia oficial RIA-Nóvosti.

El diplomático negó que Moscú espere de Bruselas "el reconocimiento automático de las autoproclamadas repúblicas" de Donetsk y Lugansk.
"Pero considero que debería reconocerse el hecho de la expresión de la voluntad popular de esas regiones como el ejercicio de los valores democráticos que defiende la UE", señaló.

A su vez, se manifestó "decepcionado" con la reacción de la nueva jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, cuyo nombramiento fue respaldado en su momento por Moscú y que dijo que las elecciones son "contrarias a la letra y al espíritu del Protocolo de Minsk".

Los separatistas prorrusos se mostraron dispuestos a proseguir el diálogo con las autoridades ucranianas, "pero con otro estatus", y rechazaron la necesidad de firmar un nuevo acuerdo de paz que sustituya al Memorándum de Minsk.

Al mismo tiempo, reconoció que "son bastantes altas" las probabilidades de que la guerra estalle de nuevo, pese al alto el fuego que rige en la zona desde el pasado 5 de septiembre. Denunció la acción de unidades de la Guardia Nacional, batallones y compañías militares que combaten contra las milicias prorrusas sin hacer caso de la tregua.

Plotnitski subrayó que las prioridades de las autoridades de Lugansk, cuya capital fue la ciudad más afectada por la falta de suministros, son reconstruir la infraestructura, suministrar agua, luz y calefacción a las casas, y crear puestos de trabajo.

Desde que comenzó el conflicto hace seis meses, murieron más de 4000 personas en el este de Ucrania. Cientos de miles han abandonado sus hogares.