A primera hora de ayer llegaron más de 20 camioneros hasta el Primer Juzgado de Policía Local de Valparaíso, debido a los partes que les cursaron a 120 de ellos por haberse manifestado el lunes 25 de marzo en la Ruta 68 bloqueando una de sus pistas en protesta por la caída del proyecto portuario Terminal 2.
Miércoles 24 de abril de 2019
La ampliación del terminal 2 del puerto de Valparaiso, viene siendo unos de los proyectos estratégicos para el empresariado local y el gobierno, pues, junto a la construcción del tren de alta velocidad implica aumentar las ganancias de la actividad portuaria.
El intendente Jorge Martinez de la derecha menciona “esta región es logístico-portuaria y desde ese punto de vista, este es un proyecto relevante para el territorio. Necesitamos desarrollar no sólo los puertos, por los volúmenes que se están transando y sus vínculos con el mundo exterior, sino que también nos importa la expansión de la cadena logística que implica la actividad portuaria”
Un mega proyecto
El proyecto, que tiene una inversión estimada de USD 500 millones, inició en 2013 cuando Terminal Cerros de Valparaíso se adjudicó la concesión del Terminal 2 para impulsar la construcción de un frente de atraque de 785 metros lineales que albergará los dos nuevos sitios 9 y 10. La obra considera añadir 9,1 hectáreas de área de respaldo, infraestructura que permitirá la atención de dos naves Post -Panamax en forma simultánea, además de la recuperación operativa del actual Espigón, permitiendo una capacidad de transferencia estimada de 1 millón de TEUs.
La iniciativa se extenderá desde el vértice noreste del Espigón hasta la calle Edwards por el sur. Además, ganará 185 metros al mar, dando lugar a una explanada de aproximadamente 12,5 hectáreas que será destinada a la transferencia de carga.
¿Valparaíso Zona de sacrificio?
Salvador Donghi, asesor ambiental de la organización Plan Cerro, se refirió al impacto del Terminal 2 en la salud de las personas. Según los cálculos efectuados por biólogo, la empresa TCVAL no calculó correctamente la emisión de material particulado y excedería las 104 toneladas informadas al Servicio de Evaluación Ambiental. De proceder con su ejecución, Salvador Donghi sostiene que Valparaíso se convertiría en zona saturada, al igual que Concón, Quintero y Puchuncaví.
Por otro lado, Pablo Alarcón, fotógrafo, acusa que las fotografías utilizadas para acompañar el proyecto fueron tomadas con un lente inadecuado, alterando la percepción del impacto del T2 sobre el borde costero. Cabe destacar que ambas personas, jurídica y natural, no participaron en la consulta pública del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto “Terminal Cerros de Valparaíso”.
En este marco, los empresarios del transporte, que tienen un histórico prontuario de movilizaciones derechistas, realizaron un paro presionando la aprobación del T2.
Es desarrollo para los capitalistas no para el pueblo trabajador
Iván Mateluna, Presidente de la Federación Regional de Dueños de Camiones, al sentenciar que: “…Valparaíso, esta ciudad va a ser una segunda Lota, que es una de las comunas más pobres del país”, agregaba que estamos condenados a la pobreza: ”…mientras no haya un Terminal Dos en Valparaíso, ya sea en el Espigón, en San Mateo o donde sea.”
Este discurso hipócrita de los empresarios busca hacernos creer que aumentando la productividad del puerto mejoraran nuestras condiciones. El puerto ya genera enormes ganancias, solo que estas quedan en manos de un puñado de magnates como Von Appen.
Un día de actividad portuaria equivale a 70 camiones recolectores de basura, 3.000 jóvenes de la comuna con gratuidad en la educación, o 2 CESFAM nuevos. Con las ganancias de la transferencia de carga en la temporada alta de la fruta se podrían construir 9.000 casas, solucionando de una vez el problema de la vivienda en Valparaíso. Nuestro gran tope: los puertos pertenecen a grandes magnates como Von Appen.
La expansión del puerto de Valparaíso solo puede ir de la mano de un plan de desarrollo económico discutido y gestionado por trabajadores y sectores populares. No por el gobierno y el empresariado local que nos golpean con salarios de hambre y despidos.

Alejandra Valderrama
Redacción La Izquierda Diario Chile. Valparaíso, Chile