Activos militantes de sus privilegios, los presidentes de la Confederación de la Producción y el Comercio, y de la Sociedad de Fomento Fabril, rechazaron los anuncios de Bachelet.
Nicolás Miranda Comité de Redacción
Jueves 30 de abril de 2015
Palabras de buena crianza, acciones de oposición
El presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Alberto Salas, declaró que “valoramos el trabajo serio, técnico y profesional que realizó la Comisión Engel”.
Pero se opuso a los anuncios de Bachelet, en particular sobre el del inicio de un “proceso constituyente”, pues causará una "tremenda incertidumbre" afectando la inversión.
Fue más lejos, oponiéndose a todas las reformas, agregando que "la incertidumbre que ha introducido el conjunto de reformas profundas desarrolladas por el gobierno ha afectado significativamente el nivel de inversión, al punto de dificultar que nuestra economía retome el merecido ritmo de crecimiento”.
Por su parte el reelecto presidente de la Sofofa, Hermann von Mühlenbrock, también se opuso al “proceso constituyente”, pero agregó otros rechazos como al fin de los aportes de las empresas, diciendo que “en el 70% de las economías desarrolladas las empresas aportan a la política, con controles muy estrictos, pero aportan”.
La derecha coincide con los empresarios
La UDI también rechazó el anuncio de Bachelet sobre el inicio de un "proceso constituyente", denunciando que con esto se quiere “desviar la atención” sobre las medidas de probidad, opacando el trabajo del Consejo Anticorrupción.
Matthei rechaza la idea de una nueva Constitución, atacando la credibilidad de Bachelet: “No ha sido capaz de exigirle transparencia ni a sus ministros, ni a su hijo ni a su nuera (…) No sé si ella ha dado respuestas satisfactorias por financiamiento de su propia campaña. Lo del yate se olvida, lo de Peñailillo se olvida, lo de Martelli al parecer el SII se va a encargar que no se investigue y se olvide. Una Presidenta que ha instalado la impunidad, que cuando le hacen preguntas no responde, que cuando el ministro Peñailillo dice que tiene los informes y no los muestra (…)¿ En este clima me van a decir que van a cambiar Chile, la Constitución, las leyes en 45 días?”.
Las medidas de Bachelet son anuncios de regulación para justamente intentar dar una nueva vida a la Penta-casta de los empresarios y sus políticos. Pero los empresarios, dueños de Chile y activos militantes de sus privilegios, pretenden seguir mandando.