No es novedad la connivencia de las fuerzas de seguridad con las organizaciones que se dedican a la venta de sustancias ilegales, pero pocas veces uno de ellos termina detenido.
Martes 10 de agosto de 2021 09:40
Cuando una camioneta blanca transitaba con el cargamento, fuerzas policiales siguieron el vehículo -estaban al tanto de la transacción, según informa la prensa chaqueña- hasta el pasaje Moreno, el punto de encuentro para la comercialización.
Según trascendió, las fuerzas policiales se “sorprendieron” cuando entre la banda que intentaba comercializar la sustancia -hasta ahora ilegal-, se encontraba un integrante de la Gendarmería Nacional.
En realidad, cuando los políticos de las distintas corrientes que administran el Estado argentino hablan que las fronteras son un colador, evitan decir que las fuerzas de seguridad están implicadas y son parte de los negocios ilegales. Particularmente los gendarmes, que son la fuerza principal de custodiar las fronteras, se nutren de los negocios ilegales. La prohibición de la venta y consumo de la marihuana, hace que este negocio sea muy redituable.
Sin la participación de los uniformados, es muy difícil que el tráfico ilegal, cualquiera sea la “mercancía”, se desarrolle ampliamente.
Justamente, es por la participación de fuerzas de seguridad, miembros del Poder Judicial, políticos y otros funcionarios del Estado, que se desarrollan estas bandas.
Cuando algunos de ellos caen en desgracia, probablemente sea o porque le soltaron la mano por se filtró la operación, o que el uniformado se haya querido cortar solo.
Como decíamos, se trata de bandas, y por lo tanto se protegen entre ellos.
La causa que “investiga” al gendarme, que no por nada no se dio a conocer su nombre, se encuentra en el Juzgado Federal N° 2 dispuso la detención de los dos hombres, de 40 y 21 años, y de la mujer, de 28 años, por infringir la Ley de Estupefacientes N° 23737.