Con la extorsión del Ministerio de Trabajo y la intimidación de la Gendarmería se define el futuro de la lucha de los obreros de la avícola.
Sábado 16 de septiembre de 2017 16:22
Ayer por la tarde se dio a conocer el acuerdo de la patronal con el ministerio de Trabajo y el sindicato de la Alimentación para plantear a los trabajadores, una de serie de propuestas para el pago o compensación de las deudas, y una insólita propuesta: la de votar en urna y divididos por plantas, si continúan con la lucha o no.
Tres propuestas, un chantaje
Si el resultado de la votación es favorable a la patronal, es decir levantar la lucha, cada trabajador, de manera individual, deberá optar por una de las tres propuestas que, son un verdadero chantaje ya que no garantizan el cobro total de la deuda. Esto es porque en las tres ofrecen una "gratificación" de 20 mil pesos, sumando en la primera la devolución de la antigüedad, en la segunda continuar en el proceso de quiebra y en la tercera el pago mensual del 5% de la deuda, siempre que se alcance un objetivo de producción altísimo.
La devolución de la antigüedad al sueldo, no contempla el retroactivo del año y medio perdido y da por cerrado el reclamo de indemnización, la permanencia en la quiebra los deja sin plazos establecidos de cobro y en la misma situación que al comienzo de la pelea. Además, el pago mensual es un insulto que pretende sobreexplotar a los trabajadores para cobrar su propia plata.
Todo este armado se corona con una votación organizada y digitada por el sindicato, la patronal y el gobierno macrista que pone al Ministerio cómo "garante" del proceso. Garantía avalada por cientos de gendarmes que mantienen militarizada la planta.
Esta votación, contraria al método histórico de asamblea dónde se discute y vota a mano alzada, se realizaría en urna cerrada para que los trabajadores emitan su voto en secreto, divididos por plantas y sectores del campo. Un circo contra la lucha que pretende dividir en la elección sobre continuar la lucha y luego dividir más con la elección individual de las propuestas.
Este viernes el operativo de Gendarmería fue reforzado y cualquier intento de salir de la planta hacia la ruta, es respondido con un despliegue dirigido a evitar cualquier medida de corte. Esto se vio, no porque sucedieron intentos de corte, sino porque cada vez que un grupo sale de la planta así sea para ir al kiosco, desencadena los movimientos de los gendarmes que celosos corren a formarse a la vera de la autopista. Los trabajadores, ante esa respuesta, salen cada tanto solo bromeando y vacilando a los integrantes de las fuerzas represivas, a los que también no pierden oportunidad para reclamarles que devuelvan a Santiago Maldonado.
Cresta Roja, el laboratorio de la reforma laboral
La empresa modelo del macrismo , en donde meses atrás se jactó diciendo que era una empresa recuperada en donde, no solo se reanudó el funcionamiento luego de la quiebra, sino que ampliaron los puestos de trabajo y agregaron dos turnos mas de los que operaban normalmente, no es más que un laboratorio de la reforma laboral en donde los trabajadores perdieron muchísimos beneficios . Verdaderos ataques a la conquista del convenio, ya que perdieron un 30 % del sueldo, antigüedad por la cual se encuentran luchando hoy en día , y hasta incluso la entrega de pollos mensual para los operarios.
En declaraciones, Santiago Fontana de la agrupación Bordó decía; “en primer lugar quiero denunciar la requisa y el maltrato q sufrí de parte de la Gendarmería Nacional al llegar a la planta, los mismos gendarmes me sacaron carteles de Santiago Maldonado que traía para acercarles a mis compañeros y reclamar todos juntos por su aparición con vida”.
Sobre las propuestas de la patronal afirmó que "nos quieren embaucar con esta nueva estafa en donde no nos pagarían la deuda, no dicen una sola palabra de los compañeros que aún no ingresaron. Buscan dividirnos con esa votación trucha y esas propuestas individuales. Nosotros decimos que podemos y tenemos que seguir peleando, y que para eso nos tenemos que organizar y en asamblea votar un plan de lucha serio que empiece por discutir que no alcanza con quedarse en la planta sino que le tenemos que llevar el problema al padrino de toda esta estafa que es el presidente Mauricio Macri que con Vidal acá vinieron a agitar que esta planta era modelo de recuperación y ahora nos quieren esconder bajo la alfombra”.
Decidido a continuar la pelea, Fontana siguió: “Tenemos que redoblar la lucha hasta que logremos un compromiso serio y sólido del pago total de las deudas y la reincorporación de todos los que aún no entraron. Para lograr eso tenemos que organizar cortes como por ejemplo en el aeropuerto de Ezeiza, el puente Pueyrredón o directamente en capital, con el objetivo de hacer visible el conflicto y lograr así que sea un problema para el gobierno y tengan repercusión Nacional” . Para cerrar, hizo un llamado “a todas las organizaciones solidarias para fortalecer la lucha y unirnos con los sectores de trabajadores que estén peleando para enfrentar el ajuste macrista como los trabajadores de PepsiCo que son un ejemplo de lucha”.