Mientras los trabajadores del distrito protagonizaban un contundente paro; Cristina, Scioli y Espinoza lanzan su campaña electoral con 700 gendarmes y móviles policiales en los barrios humildes.

Nathalia González Seligra Dirigente docente - Suteba La Matanza
Jueves 2 de abril de 2015
El pasado 31M los trabajadores de la educación, los padres de nuestros alumnos (muchos trabajadores precarios de los extendidos talleres del calzado, metalúrgicos, etc) protagonizábamos un enorme paro no solo contra el robo al salario, sino contra las condiciones de precarización laboral, la carestía de la vida y, en nuestro caso, en defensa de la escuela pública.
Mientras tanto, Cristina, Scioli, Boudou, Granados y el intendente Espinoza hacían un acto electoral en un club cerrado de González Catán.
Cristina le dedicó varios minutos al intento discursivo de deslegitimar el paro arguyendo que solo paraba el transporte y que era un reclamo de una minoría de trabajadores que se niega a donar parte de su sueldo, con el impuesto a las ganancias, para darle a los que menos tienen. Más de lo mismo, el discurso de la distribución para no tocar la ganancia capitalista, y a su servicio: burócratas y funcionarios, que cobran abultados sueldos.
Pero el plato fuerte lo dio mostrando su afán en colaborar con los que “menos tienen". Cristina anunció que destinarán 700 nuevos gendarmes para las zonas de San Petesburgo, San Alberto y Puerta de Hierro, 40 nuevos móviles policiales y la cesión de un predio en Isidro Casanova de 2000 mts para la central de la policía local. La misma policía que se ha demostrado en La Matanza está implicada y organiza el gran delito en la zona, narcotráfico, secuestros extorsivos y desarmadero de autos.
Es decir que para los jóvenes y vecinos de los barrios de Casanova, que se ven empujados a vivir en villas miseria con condiciones paupérrimas de vida (como denunciamos en este diario) y zonas que son tomadas por los narcos en connivencia con la Policía y Gendarmería, este gobierno no tiene para ofrecer, ningún plan de obras públicas para urbanizar sus barrios, ni aumento del presupuesto educativo, de salud o social; solo aumento de represión y control social. Ninguna diferencia con la salida que ofrece Macri o Massa.
Gendarmería y policía: más control social a la juventud
Hace un par de días recibo una denuncia de un alumno de la Escuela secundaria nº 23, donde trabajo (ver nota de profesores). Fue detenido en la calle por la policía, golpeado y obligado a salir de testigo en el allanamiento y detención de otro joven, alumno de otra escuela de Laferrere a quien tomaron por perejil inculpándolo de disturbios y robos, total ¿quién pondría bajo sospecha que un joven no está vinculado al delito?
“Profe, me acordé de Luciano Arruga cuando me detenían”, me dijo mi alumno.
Claro, joven, pero con memoria y conciencia de que la policía actúa contra la juventud, la reprime y la persigue en los barrios; pero ya no es solo la Policía, ahora también la Policía Comunal y la Gendarmería.
Según datos de la CORREPI, a fines del 2014 se registraron 4.278 muertes por gatillo fácil, muertes en comisarias o por torturas. De ellos casi 200 se produjeron en 2014.
La provincia de Buenos Aires cuenta con el 45 % del total (1.946 casos). El 51% de los casos corresponde a personas de 25 años o menos. Si se suman los de menos de 35, se llega al 77% del total. La CORREPI también relevó que el 50% de esos casos fueron en manos de la policía bonaerense y el otro 50% en manos de otras fuerzas entre las que se encuentra la Gendarmería.
Es decir que estos fríos datos muestran que inundar de “fuerzas de seguridad” el conurbano bonaerense es igual persecución y represión a la juventud en los barrios, como lo mostró el caso de Luciano Arruga o el Tonchi en La Matanza. Y desde allí a reprimir toda lucha de los trabajadores que cuestione el modelo, como fue con los indomables trabajadores de Lear que de la mano de Berni con la Gendarmeria y la policía protagonizaron 18 represiones de las cuales una de ellas fui víctima recibiendo un golpe en la cabeza al igual que decenas de compañeros y los diputados del PTS Nicolás del Caño y Chipi Castillo.
Así como ya comenzamos con los alumnos de la secundaria 23; desde la secretaria de derechos humanos del SUTEBA La Matanza junto a cada docente y joven que tome la bandera de acabar con la represión y persecución a la juventud, proponemos organizar desde cada escuela una campaña de denuncia y repudio a la militarización de nuestros barrios, exigiendo el retiro de los gendarmes y policías y exigir el aumento del presupuesto educativo, de salud, la urbanización de los barrios, con espacios de recreación para los jóvenes.