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Red Internacional
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ES IMPORTANTE LUCHAR POR LA ESCALA MÓVIL DE SALARIOS. En el sector eléctrico llaman a paro indefinido por contrato colectivo

A partir del miércoles 6 de julio, contra las políticas dilatorias del Gobierno por firmar nueva convención colectiva vencida hace casi cinco años

Sábado 2 de julio de 2016

Trabajadores eléctricos, agrupados en la Federación de Trabajadores de la Industria Eléctrica (Fetraelec), de acuerdo a un comunicado oficial, acordaron ir a “un paro indefinido” a partir del próximo miércoles 6 de julio, frente a “las políticas dilatorias del Estado” por suscribir la nueva convención colectiva 2016-2017.

En el comunicado fechado el 30 de junio, los dirigentes sindicales de Fetraelec declaran que: “tomamos esta decisión ante las políticas dilatorias del Estado, principalmente del Ministerio del Trabajo y otros voceros autorizados del alto gobierno, después de haber creado expectativas entre los dirigentes sindicales y los trabajadores y trabajadoras de CORPOELEC acerca de la inminente firma de la Convención Colectiva 2016-2017”.

Concluyendo con un llamado “a los trabajadores y trabajadoras a coordinar con sus respectivos sindicatos y si estos no accionan conformar los respectivos comités de conflicto y sumarse a las acciones por nuestros derechos y la Convención Colectiva Digna y justa que nos merecemos”.

Advirtiendo además que "esta decisión de paralizar las actividades de manera indefinida es consecuencia principalmente del retraso impuesto por el Gobierno en las discusiones contractuales". Esta nueva decisión de ir a un paro indefinido a partir del miércoles, si no hay respuesta por parte del gobierno, es una medida tomada luego de llevar a cabo una serie de actividades y movilizaciones locales, regionales y nacionales emprendidas por las trabajadoras y trabajadores, incluyendo una huelga de hambre de obreros de Carabobo y Caracas entre el 6 y 13 de junio, para reclamar la firma inmediata de la contratación colectiva.

El contrato colectivo vigente del sector tiene casi cinco años de vencido, de acuerdo a Fetraelec, siendo que el proyecto de contrato fue presentado por las organizaciones sindicales hace más de tres años, y sólo recién el 11 de marzo de 2015 el presidente Maduro anunció el inicio de las negociaciones. Pero tal orden terminó siendo un saludo a la bandera, y las medidas dilatorias se han venido extendiendo, sin ninguna perspectiva clara, motivo por el cual se está llamando al paro indefinido.

Recordemos que desde la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) se han tomado medidas de un autoritarismo extremo, incluso contraviniendo la propia Ley del Trabajo (LOTTT), cuando vía un comunicado se llegó a prohibir “cualquier tipo reuniones” a sus trabajadores: “en los actuales momentos no se puede considerar el otorgamiento de autorizaciones para realizar reuniones de cualquier tipo dentro de sus instalaciones”.

El secretario general de Fetraelec, Angel Navas indica en el comunicado oficial que, a pesar de que el contrato tiene tanto tiempo de vencido, se “ha venido nivelando los salarios de los trabajadores y trabajadoras por ajustes de salario mínimo, por incrementos de salario contractuales y por la aplicación del nivelador tabulador del 33%”. Sin embargo, obreros concentrados en la zona industrial de La Yaguara, en Caracas, cuando protestaban por impedimento de reuniones en las instalaciones de la empresa a principios de junio, denunciaban que el "50% de los trabajadores de Corpoelec ganan menos del salario mínimo".

Es que hay divisiones internas entre los distintos sindicatos que conforman Fetraelec, donde incluso Ángel Navas, viejo dirigente sindical, es cuestionado por ser más conciliador con el gobierno nacional. Dichas divisiones se hacen sentir muchas veces en asambleas. A principios de abril en una asamblea donde Angel Navas fue abucheado, había declarado que “el malestar es generado por la demora del Gobierno a dar respuesta". Agregando que "el 90% de las cláusulas ya están acordadas, falta el bloque económico porque la empresa no tiene los recursos (¡!)", y que "ellos (el Gobierno) están echando los números para pagar el contrato" ("echar los números quiere decir que desde el Gobierno se está "haciendo el esfuerzo"). Pero ya van casi cinco años que se están "echando los números"(¡!).

Cada paso de la lucha debe ser decidida por los propios trabajadores en asambleas

Frente a esto, en medio de una caída brutal y veloz del poder de compra del salario, con una despiadada inflación, especulación y desabastecimiento que padecen miles de hogares obreros y populares, es imprescindible la mayor coordinación y decisión de cada paso de la lucha por los propios trabajadores. Esto no puede quedar en las manos exclusivamente de los dirigentes sindicales que se terminan arrogando derechos y potestades que no tienen.

Si realmente es firme la decisión de ir a un paro indefinido a partir de este miércoles y que no sea solamente una amenaza de presión para negociar, en cada lugar de trabajo los trabajadores deben organizarse, con asambleas permanentes, comités de conflictos por la base, donde cada paso se decida democráticamente.

La lucha por la recuperación salarial se hace más urgente que nunca. En medio de la agobiante crisis económica y la alta carestía de vida, el valor real de los salarios de los trabajadores sigue en una caída vertiginosa. Esto se ve aún más agravado con el fuerte retraso de la discusión de los contratos colectivos en casi todas las áreas económicas (ver el sector aluminio, por ejemplo), que se “traban” justamente en las cláusulas salariales, golpeando el poder adquisitivo del pueblo trabajador.

Como hemos venido planteando, frente a la creciente carestía de vida, es clave que en la lucha por el contrato colectivo se incluya la cláusula de la escala móvil de salario, es decir, que el salario se vaya ajustando automáticamente a medida que aumenta la inflación, como una medida defensiva elemental para que la crisis no siga golpeando de manera avasallante al bolsillo del pueblo trabajador. Al mismo tiempo que se pelea por un verdadero control de los precios, cosa que solo pueden hacer los propios trabajadores y comunidades populares tomando el asunto directamente en sus manos.