En medio de la puja empresarial por mas subsidios, esta mañana la empresa El Cóndor S.R.L. confirmó el despido a cinco trabajadores.
Martes 30 de marzo de 2021 22:00
Los trabajadores continuaban contratados después de 18 meses cuando ya deberían haber pasado a ser parte de la planta permanente de la empresa. Cumplen las mismas funciones que los trabajadores que están en planta y trabajaron durante toda la cuarentena trasladando a trabajadores de la salud y esenciales para hacer frente a la pandemia. El mes pasado los hicieron renunciar perdiendo su antigüedad y derechos laborales con la promesa de que quedarían efectivos, pero los trabajadores hoy recibieron un telegrama donde se notifica el fin de un falso periodo de prueba y su despido a fin de mes, a todas luces estamos hablando de un fraude laboral.
En el medio de una pelea abierta de las patronales del transporte por un tarifazo en el boleto y el aumento de los subsidios provinciales y nacionales el empresario Alcides Cuortade, uno de los grandes dueños del transporte de Tucumán pretende sacar ventaja de la situación y despide a los trabajadores mas precarizados dentro de la empresa, dejando a 5 familias sin ingresos.
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La AETAT comenzó la semana tomando de rehén a más de 600.000 usuarios de la provincia al restringir el horario de circulación de 6:30 a 21, medida que en la que tuvieron que retroceder aunque anunciaron que dentro de 10 días el servicio se vería interrumpido. Trabajadores de distintas líneas expresan sentir preocupación por la situación “Desde el año pasado la situación es muy mala, especulan con nuestros sueldos, con la reducción en los servicios quedaron muchos compañeros parados y si en 10 días quieren interrumpir el servicio va a ser peor, tenemos miedo que comiencen con despidos” expresaba un chofer en comunicación con este medio.
Medidas como la reducción de los servicios en el comienzo de la segunda ola de contagios y el despido de trabajadores contratados no hacen más que demostrar que las patronales del transporte solo buscan afianzar sus ganancias perjudicando a trabajadores y usuarios. La UTA no puede permitir estos atropellos, tiene que exigir la reincorporación de los trabajadores despedidos, cada despido en medio de esta crisis y la pandemia significa una familia en la calle, los delegados tienen que llamar a asambleas en todas las líneas donde cada trabajador contratado y de planta permanente sin distinción tenga voz y voto para definir un plan de lucha y avanzar en la coordinación entre las distintas líneas.