El pasado viernes 9 la presidenta Dilma Rousseff viajó a Colombia en una comitiva que incluyó a empresas constructoras (incluso las que están siendo investigadas en la Operación Lava-Jato) y reuniones con empresarios. Aunque Colombia es el séptimo socio comercial de Brasil en América Latina, el principal objetivo del viaje es acelerar los acuerdos comerciales bilaterales que permitan alcanzar aranceles cero en las tarifas de exportación e importación entre los dos países.
Martes 13 de octubre de 2015
¿Acuerdos para “salvar” la industria automotriz?
En la búsqueda por mejorar los resultados de la industria automotriz del país, una de las más afectadas por la crisis económica y que cuenta ya con miles de trabajadores despedidos, Brasil y Colombia cerraron el pasado viernes 9 un acuerdo automotriz válido por ocho años. El arancel de importación se reduce a cero para una cuota de 12.000 vehículos en 2016, que se elevaría a 25.000 en el segundo año y a 50.000 unidades a partir del tercer año. El acuerdo fue firmado durante la visita de la presidenta Dilma Rousseff a Bogotá.
Actualmente un auto brasilero que ingresa al mercado colombiano paga un arancel de importación del 16%. Con el acuerdo solo las exportaciones por encima de la cuota fijada pagarán una tarifa. "Es esencial que Brasil participe en este mercado. El acuerdo es oportuno y permitirá que la industria brasileña tenga una mayor participación en el mercado colombiano. Se están creando condiciones más favorables", dijo el empresario presidente de Anfavea (entidad patronal de la industria automotriz). Colombia es el tercer mercado más grande de América del Sur para el sector automotriz y podría significar un alivio frente a la caída de las ventas en el mercado doméstico y la contracción del comercio bilateral (exportaciones e importaciones de vehículos) con Argentina.
Negocios que favorecen a constructoras investigadas por corrupción
Las grandes empresas constructoras brasileñas, con negocios en Colombia, enviaron sus representantes al encuentro entre empresarios y Dilma en la capital del país, Bogotá. Entre ellos ejecutivos involucrados en el escándalo de la Operación Lava-Jato, como la constructora OAS, Odebrecht y Camargo Corrêa. También se hizo presente el Director-presidente de Petrobras Colombia, Nilo Azevedo.
Colombia, la tercera economía más grande de América del Sur, es un mercado a ser explorado especialmente en un momento de retracción de la economía en Brasil. Después de Bolivia, Colombia es el segundo mayor importador de la región. "Nuestro desafío es exportar más y acelerar el proceso de desgravaciones", afirmó el ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Armando Monteiro Neto, que acompaña a la presidente.
Colombia es la tercera economía más grande de América Latina después de Bolivia, es el segundo país que más bienes importa de la región y puede ser un mercado a ser explorado por los capitalistas brasileños, como forma de escapar coyunturalmente de los efectos de la crisis brasilera que está reduciendo el consumo interno de productos industrializados, ver más aquí.
Dilma Rousseff también señaló que comunicó al presidente colombiano, Juan Manuel Santos, el interés de Brasil y del Mercosur en firmar su asociación al bloque comercial de la Alianza del Pacífico. “Queremos estrechar relaciones”, y señaló que entre 2005 y 2014 el intercambio comercial entre Brasil y Colombia avanzó un 165%, pasando de US$1,5 billones a US$4,1 billones. “Se trata de un proceso, sin ninguna duda, ventajoso para las economías de nuestros países”, destacó.
Estas ventajas que señala Dilma lo son desde el punto de vista de las ganancias de los empresarios y capitalistas de Brasil y Colombia. En Brasil varios sectores patronales esperan aumentar el flujo de comercio y las exportaciones para intentar escapar de la crisis brasilera. Sin embargo, y más aún considerando que la economía de Colombia también se encuentra en un momento de desaceleración con la caída de los precios internacionales de las materias primas, está lejos todavía de ser la salvación al deterioro cada vez más pronunciado de la economía del país.
ESQUERDA DIÁRIO/AGÊNCIA ESTADO