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Medios. ¿Enfrentamiento o represión?: la política de los medios a favor de Mancera

Luego del operativo en Tláhuac, cada avanzada de la policía es nombrada como “enfrentamiento”. El “enfrentamiento” entre agentes o granaderos que portan armas de fuego y manifestantes -pobladores, mototaxistas, vendedores ambulantes- que sólo tienen palos, piedras y tal vez petardos.

Lunes 7 de agosto de 2017

El pasado 3 de agosto, Miguel Ángel Mancera –el jefe de gobierno que tiene muy presente sus orígenes como policía- ordenó un operativo en Xochimilco contra los mototaxis, un medio de transporte local.

Así es que los policías llegaron a la delegación con el objetivo de quitar estos vehículos a los mototaxistas. Es decir, quitarles su medio de vida, además de intimidar con el despliegue a toda la población del lugar. Los mototaxistas se resistieron. Intentaron correr a los policías del lugar, con lo que tenían a mano. Los policías remitieron al corralón 39 mototaxis y detuvieron a cinco personas.

A esto los medios le llamaron “enfrentamiento. Veamos:

  • “Mototaxistas y policías se enfrentan en Xochimilco”: Milenio
  • “Persiste agresión a policías en Xochimilco tras operativo contra mototaxis”: El Universal
  • “Enfrentamiento en Xochimilco deja cinco detenidos y 39 mototaxis asegurados”: Televisa

El mismo 3 de agosto, alrededor de las 23 horas, inició un operativo contra los vendedores ambulantes de la calle del Apartado, en el centro histórico de las Ciudad de México. Funcionarios, policías y granaderos desmontaron más de 40 puestos metálicos.

El viernes 4, los vendedores expropiados de su materia de trabajo por el gobierno de la Ciudad de México, protestaron en el Zócalo.

  • “Granaderos y comerciantes ambulantes se enfrentan en el Zócalo de la CDMX”: El Sol de México
  • “Ambulantes y policías se enfrentan en el Zócalo”: Milenio
  • “Vendedores ambulantes agreden a granaderos en el Zócalo”: Radio Fórmula
  • “Se enfrentan granaderos y comerciantes frente al Zócalo”: 24-horas

En el contexto del avance de los cárteles del narcotráfico ante la disputa por plazas en distintos puntos de México, a los grandes medios masivos de comunicación se les hace fácil poner un signo de igual entre quienes defienden su fuente de trabajo ante los operativos policiacos-militares y las fuerzas represivas del Estado.

Porque el transporte en mototaxi y los puestos ambulantes –ambos muy precarios– constituyen la única fuente de trabajo de mujeres y hombres que son parte de la creciente fuerza de trabajo informal de la Ciudad de México. Y la salida del Partido de la Revolución Democrática (PRD) es represión y expoliación.

¿Puestos de trabajo con salarios que alcancen para cubrir el costo de la canasta básica, seguro social, jornadas laborales limitadas que permitan descanso y tiempo libre son parte de la salida impuesta por el policía Mancera? Pues no. Su único objetivo es desalojar de la capital de México a los “pobres”, al tiempo que genera espacios para sus propios negocios, como el establecimiento de taxis en Xochimilco, que reemplacen a los mototaxis.

Porque los taxis, por ejemplo, representan muchas más ganancias: quienes los adquieran deberán endeudarse de por vida con alguna institución bancaria para poder tener un medio de subsistencia.

Mientras tanto, los medios masivos de comunicación legitiman la militarización y la ofensiva contra los sectores populares del gobierno de la Ciudad de México, a través de su mentiroso discurso del “enfrentamiento”. Un enfrentamiento que no es tal por la desigual entre uno y otro bando. Trabajadores del sector informal resisten la expoliación de su materia de trabajo, porque sin ella sus familias no comen.

No podría ser para menos: el discurso reaccionario de los medios tiene una base material. Los propietarios de los emporios de la comunicación hacen sus fortunas por la venta de espacios publicitarios a las empresas y al gobierno, así como la explotación de los trabajadores de prensa.

Televisa, Milenio, El Universal, 24 horas, Radio Fórmula y los demás son la comparsa asociada al gobierno: a través de la supuesta "objetividad" del periodismo, con el discurso buscan crear hostilidad hacia quienes protestan en defensa de sus fuentes de trabajo y, a la vez, base social para el despliegue policiaco-militar.

No lo permitamos. Hay que denunciar cada una de sus mentiras. Al servicio de desmontar las mentiras de los poderosos es que está la Izquierda Diario.