Este lunes los trabajadores del hospital Barros Luco - Trudeau votaron paralizar por la salida de los militares de las calles, contra el toque de queda y la precariedad de la salud pública. Marcharon por la gran avenida junto a pobladores de San Miguel y estudiantes de la Universidad de Valparaíso en una potente manifestación que planteó la posibilidad de dar un salto en este profundo proceso de rebelión popular

Álvaro Pérez Jorquera Profesor de Historia y Geografía, historiador y músico
Miércoles 23 de octubre de 2019
Las jornadas de evasión masiva, sostenidas por los y las estudiantes secundarias, se transformaron rápidamente en jornadas de revuelta popular en pocos días, producto de la represión del gobierno, con uso de métodos radicales de manifestación, con barricadas, cacerolazos y enfrentamientos directos con la policía en varios puntos simultáneos de la Región Metropolitana.
Hasta hace poco, la clase obrera se encontraba diluida entre la masividad y el espontaneísmo del estallido social, pero este lunes ese escenario se revirtió con la entrada de los trabajadores portuarios y mineros paralizando, y organizaciones como la Cut y el Colegio de Profesores convocando a una jornada de Huelga General para este miércoles 23 y jueves 24 de octubre.
El ejemplo de la Fenats Barros Luco - Trudeau
Durante la jornada de este lunes 21 de octubre, los trabajadores de la Fenats Barros Luco-Trudeau votaron la paralización de funciones, replicando los ejemplos anteriormente nombrados, pero a la vez mostraron un camino que se puede transformar en una de las claves para dar otro salto aún mayor en el desarrollo de la rebelión.
Pues hubo una organización conjunta tanto con pobladores como con estudiantes de la comuna de San Miguel, realizando una potente manifestación. Las y los trabajadores del Barros luco salieron a manifestarse en una marcha por la gran avenida y tras de sí comenzaron a sumarse los estudiantes de la Universidad de Valparaíso cuya sede se encuentra tan solo a pasos del hospital, usuarios y pobladores de San Miguel.
Ver: Trabajadores del Barros Luco se toman Gran Avenida junto a pobladores y estudiantes
Ver: Trabajadores del Barros Luco se toman Gran Avenida junto a pobladores y estudiantes
Fruto de esta experiencia y frente a la necesidad de extender y profundizar las movilizaciones es que se viene impulsando una asamblea abierta, como una fórmula para coordinar las fuerzas dispersas y espontáneas y que de desarrollarse puede permitir golpear certeramente en un sólo punto.
Te puede interesar: Trabajadores del Barros Luco impulsan plan de acción para la Zona Sur de Santiago
Te puede interesar: Trabajadores del Barros Luco impulsan plan de acción para la Zona Sur de Santiago
Y esta experiencia vuelve a abrir la perspectiva de que la movilización pegue un salto y se estructure en lugares de trabajo, escuelas y universidades, generalizando la lucha por la caída del gobierno de Piñera.
El problema de la Hegemonía Obrera a la vuelta de la esquina.
¿Por qué es importante que las organizaciones sindicales y estudiantiles se unifiquen en organización y coordinación desde la base? ¿Por qué es importante que los trabajadores pasen al frente?
Los trabajadores de la Fenats y el funcionamiento del hospital 24 horas es capaz de organizar las fuerzas hoy dispersas (por ejemplo proporcionando lugares de reunión) y así convertirse en un ejemplo de cómo efectivamente desarrollar una huelga general que voltee al gobierno.
Sin embargo esta tarea no está dada, es una batalla frente a la burocracia estudiantil y sindical, al Frente Amplio y el Partido Comunista que dirigen importantes organizaciones como la CUT y el Colegio de Profesores que se limitan a la coordinación por arriba entre dirigentes y dividen la discusión política separándola de la acción que realizan trabajadores, estudiantes y pobladores desde abajo. Es una división de tareas que limita la movilización y poder de la base que tenemos que avanzar a romper, levantando instancias de coordinación, discusión y decisión política desde nuestros lugares de trabajo y estudio.
Sin embargo la potencialidad máxima no se encuentra en la coordinación por arriba entre dirigentes, se encuentra en la posibilidad de llevar esta lucha a los lugares de trabajo y estudio, haciendo realidad la Huelga General con la paralización completa y efectiva del país. Eso es lo que el gobierno se juega hoy al intentar bloquear esa posibilidad restringiendo las libertades de tránsito y reunión y criminalizando la protesta para aislarla de los batallones centrales de trabajadores evitando que aparezcan en escena.
Este giro del gobierno hacia el autoritarismo, posibilita el rompimiento de amplios sectores con los representantes directos de los empresarios, la Derecha hoy en el gobierno, así como también con aquellos que se muestran como "falsos amigos del pueblo", como la ex Concertación, quienes demagógicamente dicen entender los problemas de la clase trabajadora mientras condenan la violencia hacia el modelo que ellos mismos conservaron intacto durante 20 años.
A la par, embrionariamente, una coordinación como la que incipientemente se genera desde la Fenats, estudiantes y pobladores, levantando asambleas comunes y tomando las calles como hoy se hace, por ejemplo, a lo largo de la Alameda de Santiago, donde las fuerzas militares y policiales no son capaces de mantener el control durante horas, pone de relieve, a través de sus demandas, el enfrentamiento directo contra los privilegios empresariales, no sólo en términos de la relación laboral con demandas como la reducción de la jornada o el aumento del salario, sino que en términos de cuestionar el conjunto de condiciones que posibilitan estos privilegios, que hoy se encuentran consagrados en la forma de la constitución pinochetista desde 1980, es decir, planteando el problema de la educación y la salud pública, las AFP y el saqueo indiscriminado de los recursos naturales del país.
Objetivamente, esta entrada plantea la posibilidad de terminar con el estado de emergencia, el toque de queda e incluso ir más alla y derribar tanto al gobierno de Piñera como también la propia constitución.
Es necesario desarrollar y multiplicar iniciativas como la de los trabajadores del Barros Luco - Trudeau, para lograr desarrollar por una vía revolucionaria el actual proceso de rebelión popular. Este tipo de experiencias son las que pueden posibilitar imponer los intereses de la clase trabajadora, de estudiantes, mujeres y sectores populares, haciendo retroceder las fuerzas policíacas y militares, el estado de emergencia y el toque de queda, para apuntar al corazón del régimen, la herencia pinochetista, por medio de una Asamblea Constituyente basada en la movilización en curso.