Tras el colapso de una vivienda en el cerro Bellavista, que dejó como saldo seis víctimas fatales, han surgido una serie de antecedentes respecto al estado de los inmuebles de Valparaíso y su avanzado deterioro. Es urgente un plan habitacional de emergencia bajo control de trabajadores y pobladores.
Miércoles 21 de agosto de 2019
Los denominados cerros de primera terraza, que no superan los 50 metros sobre el nivel del mar, presentan los mayores problemas porque es donde se concentra toda la humedad por capilaridad del agua que viene desde más arriba. Por tal motivo, éstos presentan una mayor meteorización del subsuelo, lo cual afecta y presiona los muros, además de confinar la humedad y proyectarla a los edificios. Eso es lo que pasó en el cerro Bellavista, sostuvo un reciente estudio de la universidad católica.
El mayor problema, es que la humedad se transmite a los muros y a los pilares, lo cual va deteriorando todo el material, "como no tiene por dónde salir se proyecta sobre las paredes y muros de las construcciones, eso se fatiga y se colapsa.
7 cerros de Valparaíso presentan puntos críticos producto del deterioro del subsuelo, lo que se traduce en el mal estado de muros y zócalos debido a la humedad que meteoriza la roca de granito.
6 fallecidos dejó el derrumbe de una vivienda a los pies del cerro Bellavista, ocurrido el pasado martes 13 de agosto en la concurrida escalera Pasteur.
4.065 viviendas en mal estado existen en la comuna de Valparaíso, según cifras contempladas en el Censo del año 2017 realizado por el Gobierno.
Hay 9.024 requerimientos de viviendas en Valparaíso, es decir, se requieren construir -para resolver el déficit- 9.024 viviendas y de esos 9.024 requerimientos hay 4.065 viviendas que se encuentran en mal estado y que requieren intervención.
Las propuestas del gobierno y el municipio del frente amplio
Sharp remarcó que "los subsidios y los instrumentos que tiene el Estado para poder resolver estos problemas son insuficientes, están hechos para situaciones estándar, no para situaciones especiales, entonces, nosotros proponemos inyectar 1.000 millones de dólares a esas 4.000 casas, que permitan recuperarlas en un breve tiempo".
Según la apreciación del alcalde de Valparaíso "constituye un imperativo ético del Estado de Chile poder avanzar en esta dirección. ¿Por qué demandamos al Estado?, porque invertir en una casa antigua para un privado o para una inmobiliaria no es atractivo". Ademas exigió junto a organizaciones vecinales que el Gobierno central se comprometa con la ciudad y la incluya a en la glosa presupuestaria 2020.
El jefe comunal también destacó que "el ministro (de Vivienda) Cristián Monckeberg aseguró ya 1.000 millones de pesos para poder garantizar las seis demoliciones urgentes que tenemos que realizar en la ciudad y que están calendarizadas según la planificación que tenemos en la Municipalidad".
Sin duda mayor financiamiento de parte del estado podría ayudar a paliar las necesidades habitacionales en Valparaíso, pero no puede quedar a merced del parlamento y el gobierno la asignación de recursos, bajo sus tiempos y condiciones, como el subsidio a privados para la construcción de viviendas sociales de bajo costo que terminan siendo “parches” ante el problema de la precariedad de la vivienda. Necesitamos una medida de fondo.
Por un plan de emergencia habitacional controlado por trabajadores y pobladores
Mientras la cesantía crece en la región, son los jóvenes y mujeres los más golpeados por la precariedad. Valparaíso encabeza las cifras de hacinamiento y vivienda precaria. Es urgente poner a disposición los bienes “ociosos” al servicio del pueblo trabajador que hoy vive en viviendas en “mal estado”.
Es urgente un plan de emergencia habitacional, gestionado por trabajadores y pobladores basado en el impuesto a las grandes cadenas inmobiliarias para la construcción de viviendas terminando con la especulación y el problema habitacional profundo que vive la región.

Alejandra Valderrama
Redacción La Izquierda Diario Chile. Valparaíso, Chile