Boris Johnson fue blanco de críticas luego de el gobierno británico intentó dar explicaciones por una fiesta celebrada en los jardines de Downing Street en mayo de 2020, cuando el resto del país se atenía a las restricciones por la pandemia.
Gloria Grinberg @GloriaGrinberg
Miércoles 12 de enero de 2022 09:06
La última revelación difundida por la prensa, que apunta a que al menos cuarenta personas estuvieron en dicho encuentro donde se ofreció comida y bebida en el patio de la sede del Ejecutivo y residencia oficial de Johnson en pleno confinamiento.
En un comunicado, Scotland Yard confirmaba que podrá en marcha una investigación para indagar en el evento, convocado el 20 de mayo de hace dos años, cuando la ciudadanía acataba estrictas normas dictadas por el propio Gobierno, que restringían el contacto con otras personas.
"La Policía Metropolitana (de Londres) tiene constancia de las amplias informaciones relacionadas con supuestas violaciones de las Regulaciones de Protección Sanitaria ocurridas en Downing Street el 20 de mayo de 2020, y está en contacto con la Oficina del Gabinete" gubernamental, dijo un portavoz. También hay una investigación interna en curso, dirigida por la alta funcionaria británica Sue Gray.
Se examinará también el último evento conocido, al que se habría invitado a más de un centenar de empleados del gobierno, en una convocatoria por correo electrónico enviada por el propio secretario de Johnson, Martin Reynolds. Son varios los testigos que han revelado a la cadena BBC que Johnson y su esposa, Carrie, figuraron entre los asistentes al acto.
El día martes, cuando sesionaba la Cámara de los Comunes, el secretario de Estado Michael Ellis, que compareció en representación de Johnson, pidió disculpas por la "angustia" ocasionada por las alegaciones.
Al mismo tiempo, no respondió las preguntas concretas sobre la fiesta en cuestión, con el argumento de que "sería inapropiado hacer comentarios mientras no haya concluido la investigación interna".
"Es increíblemente decepcionante pero no sorprendente que el primer ministro no esté aquí hoy pese a que no tiene pendiente ningún acto oficial. Habla por sí mismo", dijo Angela Rayner, la número dos del Laborismo.
En el principal grupo opositor fueron varios políticos quienes han manifestado que es lamentable que el incidente haya ocasionado "un daño incalculable a la confianza ciudadana en las medidas sanitarias".
Keir Starmer, su líder, difundió en su cuenta de Twitter un fuerte mensaje a Johnson: "Sus aberraciones y distracciones son absurdas. No solo tenía constancia de las fiestas celebradas en Downing Street, asistió a ellas. Deje de mentir a los británicos. Es hora de confesar finalmente".
Ed Miliband, vocero de Energía y Cambio climático de esa formación, dijo en la BBC que al líder "tory" le resultará "muy difícil" mantener su posición si se demuestra que "ha roto de manera flagrante las regulaciones".
Ruth Davidson, exlíder de los Conservadores en Escocia, calificó los hechos como "indefendibles" y difundió un tuit en el que decía que "con razón" los ciudadanos que han "sacrificado tanto" durante la pandemia están ahora "furiosos".
El "email" en el que el secretario de Johnson animaba a los destinatarios a disfrutar del "buen tiempo" y unirse al encuentro en el jardín de Downing Street fue obtenido en exclusiva por el canal ITV.
La mayoría de los británicos cree que Boris Johnson debería dejar su cargo
Varios sondeos publicados el día martes indican que la mayoría de los británicos cree que el primer ministro, Boris Johnson, debería dimitir.
Una encuesta realizada por Savanta ComRes entre 1.040 adultos después de que anoche el canal ITV informó de este evento convocado por el secretario del jefe del Gobierno, Martin Reynolds, señala que un 66 % de los entrevistados -y un 42 % de los votantes conservadores- considera que el líder "tory" debe dejar su cargo.
Un 65 % opina que Reynolds, que invitó por correo electrónico a un centenar de colegas para tomar algo en la sede gubernamental "aprovechando el buen tiempo", también ha de abandonar su puesto.
Otro sondeo de YouGov para Sky News difundido hoy señala que un 56 % piensa que Johnson tiene que dimitir, mientras que un 27 % dice que ha de seguir al frente del Ejecutivo y un 17 % está indeciso.
La ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, pidió hoy públicamente la dimisión de Johnson, mientras que el líder del Partido Laborista -primero de la oposición-, Keir Starmer, le ha pedido que "deje de mentir a los británicos" y "confiese de una vez".
Al develarse esta fiesta que llevaron a cabo los funcionarios, miles de británicos compartieron las historias de su vida bajo encierro en mayo de 2020 con el hashtag #no10party, incluyendo todos los familiares que perdieron sin poder despedirse, entre otras penurias.
This is my End of Life Mum. Her name is Irene. That's me, on zoom, explaining to my mum why I am "not allowed to visit", because of the national lock down. I am so very sorry Mum. #RIP #no10party pic.twitter.com/8bShry72aI
— Lady Lawson of Galloway 💙 #BinBrexit #FBPE (@SusanlLawson) January 11, 2022
Esta es mi madre en el final de su vida. Su nombre es Irene. Esa soy yo en Zoom explicando a mi mamá porque “no está permitida mi visita”, por el cierre a nivel nacional. Lo lamento mucho mamá.
#no10party vs months apart only being able to talk via windows or letters, trying to explain to a dementia patient in tears why you can't come see them. The feeling of guilt for not being able to be there in Mum's final hours, limited numbers at funerals #lockdown #theotherside pic.twitter.com/IyODCn700Y
— Dawn Claridge (@DawnieC_RAF) January 11, 2022
#no10party vs. meses aislados pudiendo hablar sólo a través de una ventana o por medio de cartas, tratando de explicar en medio de llantos a una paciente con demencia porque no podemos entrar a verla. El sentimiento de culpa por no poder estar en las últimas horas de mi mamá, el limitado número en os funerales.
El escándalo de Downing Street es sólo una muestra de la impunidad y el doble discurso en el gobierno brintánico, mientras cientos de miles vivían los momentos más duros de la cuarentena estricta.
A lo largo de la crisis generada por la pandemia pudimos ver como desde la cima del poder aprovechaban su lugar de privilegio para no acatar las normas impuestas por los gobiernos, que siguieron gobernando al servicio de las grandes empresas y los laboratorios que se siguen beneficiando con ganancias millonarias en esta crisis.