El día jueves 11 se derramaron 1100 litros de petróleo contaminando a la fuente de abastecimiento de agua potable de la ciudad de Osorno. Colegios, jardines infantiles, hospitales, comercio, industria, puestos de trabajo y cárceles están completamente paralizadas por la crisis sanitaria.
Domingo Lara Biólogo Ambiental
Lunes 15 de julio de 2019
El suministro de agua potable que abastece el 60% de la región, quedó completamente contaminado por lo que la totalidad de la ciudad se encuentra prácticamente privada del vital servicio, generando una enorme crisis sanitaria.
Este sábado, según dichos de la empresa sanitaria Essal, responsable de la actual crisis ambiental, afirmó que lo ocurrido era producto de un error humano, dejando al descubierto que no se habían respetado los protocolos de seguridad mínimos. Pero, además, el plan de contingencia que la empresa proponía, fue establecer 68 estanques alternativos en distintos puntos de la ciudad, pero que apenas tenían 500 litros, para un aproximado de 180 mil personas afectadas. Es decir, menos de un vaso de agua por persona. Los cuales el primer día tenían apenas la mitad de los estanques habilitados, lo que es una completa burla en comparación con las ganancias multimillonarias de las sanitarias.
Inversión mínima y ganancias millonarias
El Decreto con Fuerza de Ley N°7 , firmado por Pinochet en 1988 y que aún continúa vigente, establece un 7% de ganancias mínimas sobre activos para las empresas sanitarias, asegurando multimillonarias ganancias para las empresas y estableciendo uno de los sistemas sanitarios más caros de Latinoamérica pagado por los usuarios.Un ejemplo de ello es Essal, quien obtuvo casi 10 mil millones de pesos de utilidades el 2018.
Con ganancias aseguradas, no es de extrañar que los planes de emergencia sean así de paupérrimos, ya que para Essal se vuelve innecesario resolver los problemas de infraestructura. Por ejemplo, esta empresa ya tenía una multa de 400 millones de pesos por las reiteradas descargas de aguas servidas al Lago Llanquihue en la comuna de Puerto Varas, región de Los Lagos.
Privatizaciones de las sanitarias en manos de la Concertación y la derecha
El negocio de las sanitarias no cayó del cielo. Se trata de una política entre 1994 y 1999 durante los primeros gobiernos de la ex Concertación. Con el gobierno de Frei Ruiz- Tagle (DC) se dio inicio a la privatización de ESVAL, ESSBIO, ESSAL y Aguas Andinas, reservándose para el Estado sólo porcentajes minoritarios, siendo el mayor de ellos el de Aguas Andinas, con un 40 por ciento. Esta decisión fue vista como la mercantilización de una de las últimas empresas de servicios que eran totalmente estatales, y según argumentaron las autoridades de la época, se hizo para aumentar la cobertura del tratamiento de aguas servidas. Lo que en la época fue resistido por sus trabajadores, ya que toda la inversión que permitió aumentar la cobertura salió del aumento de las tarifas a los usuarios, es decir, fue tan solo una política para beneficiar a los empresarios.
Luego, el año 2003 durante el gobierno de Lagos, se derogó el 35% de participación accionaria que mantenía el Estado, allanando el camino para la total venta de Aguas Andinas (Región Metropolitana), Esval (Valparaíso), Essbio (O’Higgins y Biobío) y Essal (Los Lagos). El 2011, durante el primer gobierno de Piñera, se dio término al proceso de privatización, dejándole solo el 5% de participación al Estado, con argumentos ambiguos que sólo dejan en claro que es seguir ampliando las ganancias para los empresarios, a costa de un mayor aumento de las tarifas y de una inversión muy baja.
Enfrentar la actual crisis sanitaria y ambiental
Ante la actual crisis en la ciudad de Osorno es urgente la solidaridad activa con las familias que están sin abastecimiento de agua. Los profesores, que llevan más de 6 semanas de paro nacional, han realizado llamados de solidaridad organizando centros de acopio de agua para las familias afectadas, además de sacar afiches para difundir la crisis sanitaria con el fin de romper el cerco mediático de la prensa tradicional que ha operado a favor de la empresa responsable. Esta solidaridad es muy importante activarla, y responde el apoyo que han recibido las y los profesores en esta importante movilización.
La responsabilidad de esta crisis sanitaria es de los empresarios y el gobierno, quienes durante los primeros días han limitado los recursos para solucionar el problema del suministro de agua potable. Este domingo, a tres días de la crisis sanitaria, el gobierno dispuso tres camiones y remolques aljibes de 5 mil litros de agua cada uno, además de 2 camiones irrigadores de 10 mil litros a través del Ejército, para abastecer a la población. El gobierno aseguró que este martes 16 se restablecerá el servicio sanitario. Sin embargo, es urgente que se pongan todos los recursos materiales y que el gobierno entregue de forma gratuita agua potable a las 162 mil personas que viven en Osorno, que todas las sanitarias pongan a disposición camiones aljibe y estanques disponibles frente a la emergencia, con la administración de los recursos por los propios trabajadores en coordinación con la población afectada.
Más allá de la emergencia sanitaria, la crisis ambiental indica que hay un problema estructural donde es necesario plantear la re estatización del sistema sanitario bajo gestión de los trabajadores y usuarios, para rebajar las tarifas y terminar con el negocio del agua potable. Las multimillonarias ganancias de las empresas sanitarias deben servir para financiar la salud, educación y vivienda, así como para restaurar el daño en el río Rahue. No solo para retirar el contaminante sino para resolver el impacto generado en el ecosistema.