El veterano político Beji Caid Essebsi se declaró ganador de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales celebradas el domingo en Túnez, casi cuatro años después de las protestas que derrocaron la dictadura de Ben Ali.
Martes 23 de diciembre de 2014

Fotografía:Reuters/Zoubeir Souissi
Según los resultados oficiales de este lunes, Essebsi ha conseguido la victoria con un 55,68 % de los votos frente al 44,32 % obtenido por el presidente saliente, Moncef Marzuki. Essebsi obtuvo 1.731.529 votos.
La tasa de participación en esta segunda vuelta alcanzó el 60,11 % de los 5.300.000 inscritos en el censo electoral, lo que supone 9 puntos porcentuales menos que en la primera vuelta, celebrada en el mes de noviembre.
Poco después de que cerraran las mesas de votación, Essebsi, de 88 años y ex presidente del parlamento durante el gobierno de Ben Ali, se declaró vencedor por un claro margen y sus seguidores salieron a las calles de la capital a festejar.
La victoria de Essebsi le permitiría consolidarse en el poder, pues su nuevo partido secular Nidaa Tounes (Convocatoria por Túnez) ya controla el Parlamento tras derrotar al principal partido islámico en las elecciones legislativas de octubre.
Con una nueva constitución y una serie de elecciones, en Túnez aún se sienten las repercusiones de las revueltas de la Primavera Árabe en el 2011.
"Dedico mi victoria a los mártires de Túnez. Agradezco a Marzouki, y ahora deberíamos trabajar juntos sin excluir a nadie", dijo Essebsi a la televisión local.
No obstante, su rival Marzouki -un ex activista de derechos humanos de 69 años- había rechazado la victoria de Essebsi el domingo por la noche, y sugirió que sería el ganador cuando los resultados oficiales sean anunciados.
"Túnez ha ganado hoy, la democracia ha ganado, necesitamos permanecer unidos. Pese a las afirmaciones de nuestro adversario, todos los indicios son positivos para nosotros, miramos hacia adelante", dijo a sus seguidores desde el balcón de la sede principal de su comando de campaña en la ciudad de Túnez, capital del país.
La policía disparó gases lacrimógenos para dispersar a algunos cientos de manifestantes en una ciudad del sur del país que salieron a las calles para denunciar el discurso de victoria de Essebsi, dijo la agencia estatal de noticias TAP.
Aunque Túnez ha sorteado las profundas divisiones que se produjeron tras las revueltas que sacudieron a Egipto y a la vecina Libia, han surgido tensiones entre islamistas y secularistas tras la rebelión del 2011, en una de las naciones consideradas de las más seculares del mundo árabe.
Los milicianos islamistas que emergieron con fuerza a partir de las revueltas siguen siendo considerados “un factor de riesgo”. Un hombre armado fue asesinado durante la noche y tres fueron arrestados luego de que abrieran fuego en un centro de votación en el distrito central de Kairouan.
Barack Obama felicitó hoy a Essebsi por su victoria en la segunda vuelta de los comicios presidenciales en Túnez, al subrayar que esas elecciones son "un paso vital" para “completar la transición en el país africano”.
"Estados Unidos espera con interés trabajar estrechamente con el presidente electo Essebsi y el nuevo Gobierno" en la defensa "de los ideales de la revolución tunecina", sostuvo la Casa Blanca en un comunicado.
A su vez, desde la Unión Europea dijeron que Túnez había "escrito una página histórica para la democracia”, con la elección del candidato Beyi Caid Essebsi como primer presidente de la II República de Túnez.
"Este domingo, al elegir por primera vez libremente a su presidente de la República, los tunecinos han escrito una página histórica en la transición democrática del país", aseguró la jefa de la diplomacia comunitaria, Federica Mogherini, en un comunicado.
Sin embargo, la “transición hacia la democracia” que está en marcha, se basó en la aceptación de que funcionarios del antiguo régimen -conocidos como los "Restos" por sus críticos- vuelvan a actuar en política.
El partido de Essebsi fue la punta de lanza en la política de "la inclusión de todos los tunecinos", en referencia a todos aquellos personajes que había colaborado de un modo u otro con la dictadura de Ben Ali.
Redacción ID / Agencias