×
×
Red Internacional
lid bot

INTERNACIONAL. Estado español: otra noche de represión a las marchas por la libertad de Pablo Hasél

Miles de personas vuelven a movilizarse en diversas ciudades del país exigiendo la liberación del artista.

Jueves 18 de febrero de 2021 17:09

Foto: La Vanguardia

Las potestas que comenzaron el martes en Barcelona se habían expandido el miércoles a Madrid, la capital del Estado Español y varias ciudades más. Este jueves se repitieron y, al igual que los días anteriores, la policía respondió con una brutal represión. Es que el aparato del estado está empeñado en hacer del caso de Pablo Hasél una condena ejemplar para quienes osen cuestionar el statu-quo.

La tercera noche de protestas en Cataluña tuvo su centro en Barcelona pero también se registraron marchas (con su correspondiente represión policial) en las ciudades de Sabadell y Tarragona. Desde este martes se registran 51 detenidos y mpas de 50 heridos, entre ellos una jóven de 19 años que fue alcanzada en un ojo por balas de goma, aunque la policía está "investigando" el incidente.

En Valencia también se registraron incidentes cuando centenares de personas se concentraron en la plaza San Agustín de esa ciudad pidiendo la libertad de Hasél y en repudio por las represiones del miércoles. Un desmedido dispositivo policial les cortó el paso cuando intentaron marchar hacia el centro y desató una nueva represión que terminó en persecuciones por las calles aledañas a la plaza.

Mientras se ven estas escenas en la calle los medios españoles evitan hablar de represión. Se refieren en cambio a disturbios y condenan la violencia de los manifestantes. Describen en detalle los ataques a la policía, las barricadas hechas con contenedores de basura y los ataques a diarios y locales comerciales, que parecieran ser terribles pero consisten en pintadas y algún que otro vidrio roto.

Pero de ninguna manera hablan de la condena arbitraria a Pablo Hasél y de la injusticia que representa. Sus crímenes son "enaltecimiento del terrorismo" e "injurias a la corona". En pleno siglo XXI no solo persiste la arcaica institución de La Corona sino que quejarse de que vivan del dinero del estado y de sus negociados es un delito.

En varios tuits, el rapero arremetió contra la monarquía y llamaba, por ejemplo, "mercenarios de mierda" a las fuerzas policiales y las acusaba de torturar y asesinar a manifestantes e inmigrantes. También llamó "mafioso" al rey emérito Juan Carlos I, en un momento en el que la monarquía española volvió a estar en el ojo del huracán por sospechas de corrupción.

Ante el escándalo, el Gobierno del socialista Pedro Sánchez prometió la semana pasada que plantearía "una revisión de los delitos relacionados con excesos en el ejercicio de la libertad de expresión", con el objetivo de que se impongan penas "disuasorias" y no de cárcel.

Unidas Podemos, el partido de centro izquierda de Pablo Iglesias que comparte el gobierno con Sánchez repudió la represión por vía de su portavoz y presentó en el Ministerio de Justicia un pedido de indulto. Algo que sería completamente reivindicable si es que no fueran parte del mismo gobierno que persigue y encarcela a Hasél y otros tantos por decir lo que piensan.

Mientras tanto, el rapero sigue preso. Y no solo eso, este jueves se agregó una nueva condena de dos años y medio de cárcel que, según denuncia, es un montaje.