El racista y machista Donald Trump asume como presidente de Estados Unidos el próximo 20 de enero. Los trabajadores, jóvenes y mujeres debemos sumarnos a la movilización convocada ese día a las 4:00 p.m. de la embajada yanqui al Zócalo para manifestarnos contra sus propuestas de gobierno, como lo harán nuestros compañeros de lucha en EEUU.

Sergio Abraham Méndez Moissen México @SergioMoissens
Jueves 12 de enero de 2017
En reciente conferencia de prensa como presidente electo, Trump ha refirmando su propuesta de construir un muro en la frontera con México para evitar el ingreso de migrantes mexicanos y centroamericanos.
Asimismo, durante su campaña amenazó con impulsar deportaciones masivas de trabajadores, jóvenes y mujeres migrantes. Estos son los “culpables” del deterioro de las condiciones de vida y trabajo que viven millones de trabajadores estadounidenses según las mentiras del presidente electo y no las trasnacionales que se benefician de explotar con salarios y prestaciones cada vez más bajas a sus trabajadores tanto nativos como migrantes.
Tan pronto como su triunfo electoral fue conocido, cientos de ataques contra mujeres, jóvenes y trabajadores migrantes o descendientes de migrantes fueron registrados. Igualmente, organizaciones de ultraderecha, abiertamente racistas y misóginas envalentonadas por el triunfo del empresario lanzaron mensajes de odio contra la comunidad migrante e incluso convocaron a movilizaciones para celebrar la promesa de deportaciones masivas. Esto es lo que debemos enfrentar.
Pero la respuesta no vendrá de los partidos políticos del régimen, quienes se han subordinado a las políticas del imperialismo estadounidense, sino de los miles de jóvenes, mujeres y trabajadores migrantes que se hicieron presentes en las calles en decenas de ciudades estadounidenses desde el primer minuto del triunfo de Trump para rechazar a sus políticas, demostrando que hay disposición a luchar contra su xenofobia y su machismo.
También somos miles de jóvenes, mujeres y trabajadores los que en México estamos contra Trump y su propuesta de muro fronterizo, como se mostró durante su visita al país en agosto pasado. Este descontento puede ser el punto de partida para empujar un enorme movimiento contra el imperialismo estadounidense y su opresión sobre los trabajadores y el pueblo pobre de ambos lados del río Bravo.
A las calles contra Peña y contra Trump
Por eso, debemos salir a movilizarnos ampliamente este próximo 20 de enero contra Trump y su gobierno que representa una falsa respuesta al malestar de los trabajadores en Estados Unidos y mayor opresión para los migrantes y el pueblo pobre de México.
Contra Donald Trump y su lacayo Peña Nieto es urgente la unidad de las resistencias en ambos lados de la frontera. Ante el nacionalismo y la xenofobia respondamos con el internacionalismo. Los maestros de la CNTE tienen un poderoso aliado entre los maestros de Chicago que enfrentaron la privatización de la educación. Los pueblos indígenas del CNI con los pueblos que triunfaron en Standing Rock. Las resistencias obreras de los asalariados de la maquila y de San Quintín con los obreros de la Verizon que hicieron la huelga más importante en décadas en Estados Unidos. Los jóvenes que en México participamos en #YoSoy132 y en 2014 nos movilizamos por Ayotzinapa con los jóvenes que se movilizaron en Occupy Wall Street y en Black Lives Matters que enfrenta la violencia policial. El movimiento migrante mesoamericano con los migrantes del otro lado de la frontera.
Es una gran oportunidad para alzar bien alto la bandera del antiimperialismo entre la juventud y los trabajadores hoy movilizados y que surja desde ahí un movimiento contra el imperialismo estadounidense.
El gasolinazo es consecuencia de la reforma energética que favorece a las trasnacionales petroleras, entre ellas las estadounidenses, es decir, muestra de la subordinación al imperialismo estadounidense que el nuevo presidente sólo va a redoblar.
Si logramos unir nuestras demandas con la lucha contra la política imperialista de Trump es posible desencadenar una enorme movilización conectada con nuestros aliados en EE.UU. que le ponga alto.