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8 DE MARZO. Este 8 de marzo paramos contra la impunidad empresarial

En algunos días nos tocará enfrentar un nuevo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Y nos preparamos para mostrar nuestra fuerza organizada en las calles contra el próximo gobierno de Piñera.

Bárbara Brito

Bárbara Brito Docente y ex vicepresidenta FECH (2017)

Viernes 23 de febrero de 2018

Este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, y en el marco del Paro Internacional de Mujeres, está planteado manifestar la primera muestra de fuerzas ad portas de un nuevo gobierno de la derecha donde las mujeres organizadas en nuestros lugares de estudio y trabajo gritemos con fuerza ¡no más precarización!

Ya se vienen manifestando las trabajadoras del centro cultural Gabriela Mistral luchando por el derecho efectivo a sala cuna, y las trabajadoras y trabajadores de Antofagasta que vienen organizándose contra despidos antisindicales y por el derecho al trabajo estable.

La necesidad de cualquier acción y organización desde la base de las mujeres contra la impunidad empresarial, contra los despidos antisindicales, las enormes brechas salariales por razón de género y el trabajo precario, se fortalece con un nuevo gobierno de Piñera.

Si bien, Isabel Plá, futura ministra de la Mujer, quien es una activa militante del Opus Dei, ya anunció que no tocará la ley de aborto en tres causales, no podemos confiar en su palabra. Sabemos que siempre ha estado ligada a los valores más conservadores y opresivos contra las mujeres, rechazando el poder de decisión sobre nuestros cuerpos. No podemos descartar que con argucias legales limite aún más la ley aprobada o fortalezca la penalización del aborto en los casos que aún se encuentran fuera de la legislación y criminalizados por el Estado de Chile. Ante esto la demanda por conquistar el aborto, legal, seguro y gratuito sigue siendo algo fundamental.

Y mientras la derecha amenaza con más ataques para las mujeres trabajadoras, la Nueva Mayoría no ha hecho más que mantener esta realidad: brechas salariales del 31, 7%, como dictó la Encuesta Suplementaria de Ingresos en ambos mandatos de Michelle Bachelet; como afirma Fundación Sol, las mujeres tenemos un 23% menos de posibilidades que los hombres de acceder al mercado laboral; ganamos un promedio de 300mil pesos y el 50% obtiene trabajos precarios o en negro.

El Frente Amplio hasta ahora ha desenvuelto una tibia campaña contra la derecha buscando, en cambio, alianzas parlamentarias con la Nueva Mayoría con el fin de arrancar pequeñas conquistas, pero sin proponerse acabar con el conjunto del sistema capitalista, responsable principal de la precariedad que hoy sufre la mujer trabajadora, a través de la organización y la acción en la calle. A nuestro parecer, la prioridad debe estar puesta en la organización de base de las mujeres trabajadoras, jóvenes y estudiantes, como motor principal para conquistar nuestras demandas, poniendo a disposición las tribunas parlamentarias.

Por su parte, las grandes centrales sindicales y organizaciones de la clase trabajadora tienen que levantar activamente la movilización en cada lugar de trabajo; a su vez que apoyar las luchas ya existentes, como lo es el caso de los trabajadores de la fábrica de explosivos Orica, de los trabajadores del Ferrocarril Antofagasta, de la minera Escondida, y de profesores que vienen siendo atacados con despidos en plena bonanza del cobre.

Nuestra respuesta tiene que ser la fuerza de la mujer trabajadora en las calles, organizadas en sus lugares de trabajo y estudio, adhiriéndonos al Paro Internacional de Mujeres con las acciones más diversas que podamos impulsar: levantando comisiones de mujeres en lugares de trabajo y estudio, organizando paros totales o parciales, vistiendo de morado, sacando fotos y videos con consignas que denuncien el trabajo precario y la inestabilidad laboral, haciendo “bullas” en tu trabajo o en las aulas y, por sobre todo, asistiendo a la marcha que se realizará en distintas ciudades del país este 8 de marzo.

Nuestra organización tiene que ser independiente de los empresarios y sus partidos que hasta hoy se siguen enriqueciendo a costa de nuestras vidas: nos pagan menos por el mismo trabajo que realizan los hombres, el trabajo doméstico no es remunerado, somos amenazadas de quedarnos sin trabajo cuando estamos en “edad fértil” o somos despedidas por quedar embarazadas. Con nosotras, los empresarios se ahorran dinero con el único fin de alimentar sus ganancias.

Es por eso que te invitamos a apoyar las luchas de la mujer trabajadora impulsando junto a las y los trabajadores de Orica, del ferrocarril, junto a profesoras y profesores, la campaña por el derecho al trabajo estable, para que nunca más seamos despedidas por organizarnos por nuestros derechos.

También te invitamos a marchar con Pan y Rosas en la calle, para levantar una voz de la mujer trabajadora que se proponga enfrentar los ataques del gobierno de Piñera y levantar comisiones de mujeres para luchar por todos nuestros derechos y, junto a nuestros compañeros, organizarnos para acabar con la explotación capitalista.