“Tomamos una precisión equivocada de los datos. Pensamos que la gente nos iba a mentir, básicamente. Y lo que generó esto es que alguien que había presentado todos los datos y eran válidos le sacó la matrícula a otros que también tenían bien los datos”. Así justificó el ministro de Educación porteño, Esteban Bullrich, las fallas en el sistema de inscripción online realizado el año pasado y que dejaron afuera del sistema escolar público a más de siete mil chicos.
Miércoles 24 de septiembre de 2014
En declaraciones a Radio Splendid, el ministro Bullrich, al mismo tiempo que reconoció los errores de la inscripción online, afirmó que el sistema será mejorado para volver a ser implementado, como ya anunciamos en La Izquierda Diario, a partir del 6 de octubre, y que se extenderá hasta el 17 del mismo mes. Dicho sistema el año pasado generó una oleada de críticas por parte docentes y de padres que no encontraron vacantes para sus hijos y debieron recurrir a la enseñanza privada o aceptar las vacantes que le ofrecía el Gobierno de la Ciudad en comunas alejadas.
Solucionen o no los “problemas técnicos” de la inscripción online, hay datos más que reveladores que indican que garantizar el acceso a la educación pública para la población de la ciudad de Buenos Aires va mas allá de modernizar el software. Un claro ejemplo de eso es que desde ese momento a esta parte solo se construyeron en toda la ciudad cuatro jardines de infantes y ninguna escuela primaria.
Alicia Navarro, integrante de la directiva del sindicato docente Ademys, señaló en diálogo con La Izquierda Diario: “Desde nuestro sindicato realizamos un informe donde marcamos que solamente en la zona sur de la Ciudad de Buenos Aires hacen falta veinticinco escuelas para cubrir las necesidades de la población de esa zona. Trece escuelas de nivel primario, siete de nivel inicial y cinco de nivel medio en los distritos 5, 13, 19, 20 y 2”. Y luego agregó: “Ya el año pasado, ante la crisis en las inscripciones online, el macrismo lo había resuelto poniendo micros para trasladar a los niños a otras comunas lejanas de su casa. Esto no puede ser, ya que la relación entre el niño, la familia y la escuela se pierde por completo. Este es el interés que el macrismo dedica para la educación pública y los barrios mas humildes”.
Lo que queda claro es que, en materia de educación pública, el que miente es Esteban Bullrich.