Este poema es una colaboración de César Mothelet escrito al calor de la marcha del 25 de noviembre.
Martes 29 de noviembre de 2016
¡Nadie debe morir asesinado!
Estos versos son para ¡Gritarse!
Los tambores
Su conjuro
La fuerza unida de quien somos
Cascadas de sangre hirviendo
Nuestros cuerpos retorciéndose
Mientras nos hundimos en el silencio
El retumbar del sonido nos advierte
Las muertas están entre nosotros
Estos versos son para ¡Gritarse!
Las muertas somos nosotros
Retumba en los salones del tiempo
Un solo coro
Un solo grito
Un llanto
Suelto desde el fruncido pecho
“Ni una más” “Ni una menos”
Así tantas veces cuantos tantos somos
“Ni una más” “Ni una menos”
Poseídos por el hartazgo,
Revolucionarios
Locos-desesperadas-sin nombre
Venimos quebrando el pavimento
Una calzada de estrellas agonizantes
Levantándose cual ola de agua cristalina
Un terrible tsunami
memoria que tumba
ídolos que nos hacen prisioneros
Estos versos son para ¡Gritarse!
Para alcanzar aquellas flores
Tan remotas
Para que las heridas
Sanen
Y las mariposas
Vuelvan a volar tan alto
Escribir en el cielo el verbo
Olvidado desde hace tiempo
Para quienes yacen muertas
Se enteren que no las hemos
Olvidado
¡Jamás! ¡Jamás!
Estos versos deben ¡Gritarse!
“Ni una más” “Ni una menos”
Quitarle el sueño al culpable
Dejar caer en su terrible moral
El peso de la montaña para
Que no se levante nunca y
En cambio, reverdezcan los cerros
Con la sinfonía
De infinitos colores
Mirad, mirad, el horizonte
El nuevo sol, el fuego nuevo
Estos versos deben ¡Gritarse!
Hemos aprendido a luchar
Como la luna...
A tener derecho sobre el gran ojo
Ser hermosos y fabricar el sueño
El amor
el preludio
De un nuevo día
Estos versos deben ¡Gritarse!
“Ni una más”
“Ni una menos”
NADIE DEBE MORIR EN VANO