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Red Internacional
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Reforma Educacional. Estudiantes preparan nuevas movilizaciones

Este lunes sesionó un nuevo pleno de la federación de estudiantes de la Universidad de Chile, en él los distintos centros de estudiantes junto con la mesa de federación realizamos un balance de la movilización de esta semana y convocamos a una nueva paralización hasta el próximo martes, día en que se votará la idea de legislar la reforma.

Bárbara Brito

Bárbara Brito Docente y ex vicepresidenta FECH (2017)

Miércoles 30 de agosto de 2017

Este lunes sesionó un nuevo pleno de la federación de estudiantes de la Universidad de Chile, en él los distintos centros de estudiantes junto con la mesa de federación realizamos un balance de la movilización de esta semana y convocamos a una nueva paralización hasta el próximo martes, día en que se votará la idea de legislar la reforma. Planteamos que fue un logro el alcance de la información respecto a la reforma en la comunidad universitaria y también la fuerza que adquirió la movilización triestamental en distintas facultades. Junto con ello consideramos necesario fortalecer los canales de comunicación entre estamentos y con otras universidades.

Por unanimidad en el pleno FECh los estudiantes de la Universidad de Chile enfatizamos nuestro rechazo a la reforma tal cual está y a la división que quiere establecer el gobierno dándole excepcionalidad a la Universidad de Chile respecto a las otras universidades, abogamos entonces por un marco común para las universidades del Estado respecto a los principios que nos rigen, respetando a su vez la autonomía universitaria.

Hasta ahora los rectores han mantenido la posición de rechazo a la reforma en tanto ésta atenta contra el gobierno universitario actualmente presente en las diversas instituciones, particularmente en la Universidad de Chile. Su límite es la defensa de un sistema que si bien es más progresivo que la propuesta actual del gobierno que aumenta y fortalece la injerencia del estado, ha tenido una práctica sostenida de autoritarismo universitario con despidos arbitrarios y precarización laboral al estamento de funcionarios, expulsiones y cobro de altísimos aranceles para estudiantes, hacinamiento e infraestructura precaria, entre otras consecuencias de no integrar a estudiantes y funcionarios, con derecho a voz y a voto en las decisiones. El rechazo a la reforma se configura de esta manera como una defensa a su poderío por parte de rectores y decanos y por tanto como el eslabón débil de la cadena de fuerza que establecimos por el rechazo a la reforma.

En este marco es que con más fuerza tenemos que exigir a las autoridades que lleven adelante la lucha por la gratuidad de la educación y no se queden en migajas. La presidencia FECh dirigida por Daniel Andradre y la UNE han impulsado el movimiento contrario: subordinarse a la política de las autoridades, a la vieja política del “nuevo trato con el estado” que plantea sólo el 50% de financiamiento basal y a su modelo de gobierno universitario en la última carta publicada en EMOL donde se defiende el senado y el consejo universitario como organismos democráticos, lo que es un error y un retroceso respecto a nuestras demandas históricas, limitando las perspectivas del movimiento estudiantil.

La unidad que establecemos en el rechazo a la reforma y con movilización en la calle la tenemos que establecer en torno a una política que favorezca a estudiantes, funcionarios y académicos y no a las autoridades que durante años han mantenido el mercado educativo como sistema normativo de la universidad. Nos toca entonces poner nuestras demandas históricas por delante: gratuidad total de la educación financiada a través de aportes basales directos, paso a planta y estabilidad laboral de las y los funcionarios, elección universal de las autoridades unipersonales y cogobierno triestamental con mayoría estudiantil.

Hasta ahora estas demandas están fuera del escenario político, desde Vencer y la Vicepresidencia FECh hemos dado una batalla por reponer la lucha por la gratuidad de la educación pues de lo contrario ¿cómo financiar mejores condiciones laborales para los funcionarios o infraestructura que haga viable la expansión de matrículas?

Invitamos a todos los estudiantes a discutir en sus asambleas cómo fortalecer la movilización actual pero también, la necesidad de retomar la lucha por la gratuidad de la educación para acabar con el mercado educativo y conquistar una universidad al servicio de los trabajadores y no de los empresarios.