La Administración de la Universidad de Costa Rica demostró su poder elitista sobre la comunidad estudiantil, en este caso afectando a los grupos culturales y deportivos de sedes y recintos, empezando por los de La Gran Área Metropolitana, escudándose bajo el discurso de recortes presupuestarios en medio de una situación nacional y mundial económica y sanitariamente difícil para sectores trabajadores como lo es la pandemia por la Covid-19.
Miércoles 12 de agosto de 2020
De esta forma se amenaza con eliminar los grupos pertenecientes a Vida Estudiantil (ViVE) y el derecho a la beca participativa por ser integrantes de estos, lo cual atenta de forma directa con la cultura dentro de los distintos campus universitarios como la exclusión directa de estudiantes por la falta de insumos económicos.
El 10 de agosto se hizo oficial un comunicado que estipulaba la suspensión de los grupos, así como las becas y el pago a docentes encargados de los mismos; de manera inmediata esto generó una conmoción entre la comunidad universitaria, pues así queda demostrado una vez más el actuar elitista y excluyente de la administración universitaria actual, la cual, cabe rescatar fue impuesta de manera arbitraria y antidemocrática.
La administración y las distintas representaciones de ViVE hacen un llamado a la calma haciendo ver esta directriz como “un aviso”, pero las consecuencias que conlleva son altamente peligrosas para la mayoría de estudiantes participes de estos grupos. Dichas consecuencias son: la reducción de un insumo económico para muchos y muchas, así como un espacio importante de recreación, dispersión y crecimiento personal, por tanto, el cierre de estos atenta también con la salud mental del estudiantado. Esta amenaza se emitió una vez que la matricula fue realizada y resulta irreversible, esto de manera directa obliga entonces a los estudiantes que perdieron su beca a pagar el semestre o bien pagar la renuncia de los cursos. Cabe rescatar que no sería la primera vez que la administración cierra grupos de importancia estudiantil, esto agrava la situación y de manera clara preocupa aún más al estudiantado.
Queda en evidencia la manera despótica en la cual actúan las autoridades, especialmente la rectoría impuesta, que cabe rescatar, fue elegida por solamente 13 personas entre estas representantes estudiantiles de Alternativa, partido que además se encuentra a la cabeza de la actual FEUCR, esto demuestra que están actuando como una seguidilla de la administración y actúan conjuntamente siguiendo las decisiones de una minoría elitista y excluyente.
No podemos defender un modelo universitario corporativo donde las autoridades actúen a partir de sus privilegios para excluir cada vez a más estudiantes. La amenaza a becas es cada vez más fuerte y tangible, demostrándonos las ganas de avanzar en la privatización de la educación superior pública, sabiéndose que esta genera grandes aportes a la comunidad nacional.
Este “aviso” y las amenazas y recortes a becas se den luego de las discusiones neoliberales llevadas a cabo en la Asamblea Legislativa semanas atrás durante la negociación del FEES, el ataque a las universidades públicas es directo y la responsabilidad la tiene la administración Araya Leandro como seguidilla de la administración anterior, así como el gobierno del PAC, el cual ha utilizado la pandemia como excusa para atacar los sectores más vulnerables de la población y continuar enriqueciendo sus arcas.
Exigimos el voto universal YA para que todas y todos los estudiantes, así como las y los trabajadores podamos decidir por quienes serán nuestros representantes y continuar manteniendo un modelo corporativo, elitista, antidemocrático y excluyente.
Proponemos un gobierno universitario dirigido por estudiantes, trabajadores, mujeres y comunidades, para lograr responder a nuestras necesidades más sentidas y tomar las decisiones políticas universitarias con el fin de buscar un mayor bienestar a la comunidad universitaria y no violentar despóticamente sus derechos.
Defendemos las representaciones culturales y deportivas, los espacios de esparcimiento y una salud mental de calidad enriquecida en estos espacios estudiantiles. No podemos hacer caso omiso a una situación que directamente atenta contra la cultura y el deporte dentro de los distintos campus universitarios; por esto es necesario crear un comité de defensa de becas y programas culturales–deportivos conformado por representaciones estudiantiles y docentes de los grupos, así como personas afectadas, con el objetivo de crear planes concretos y dar una lucha constante contra las decisiones de la administración actual.
Hacemos un llamado a las y los estudiantes, trabajadores y docentes a manifestarse en contra estas medidas llevadas a cabo de manera déspota, no podemos permitir la exclusión estudiantil, debemos luchar por nosotros y las futuras generaciones para mantener un sistema educativo de calidad. Es necesaria la formación de una juventud revolucionaria que se mantenga a la vanguardia de tales decisiones y luche por una universidad para estudiantes, trabajadores, mujeres y comunidades.