La cantidad de contagios aumentan exponencialmente en varios países de Europa. Alemania es uno de ellos y un nuevo estudio señala cifras alarmantes. Las autoridades analizan medidas restrictivas y autoritarias en lugar de un plan sanitario integral.
Martes 16 de noviembre de 2021 10:33
Un cartel informa de las normas anticovid para acceder al interior de un restaurante en Berlín. EFE/EPA/FILIP SINGER
Alemania podría registrar hasta 400.000 contagios diarios de covid 19 si no se establecen medidas que conduzcan a una clara reducción de contactos, según un estudio conocido este martes realizado por la consultoría Netschek en colaboración con dos universidades alemanas.
El estudio parte de la constatación de que desde el verano pasado ha habido un rápido aumento de contactos, como lo muestran datos recabados por el Ministerio de Sanidad.
Especialmente a partir de mediados de octubre, cuando bajaron fuertemente las temperaturas, el número de contactos en espacios cerrados subió considerablemente.
Si la tendencia continúa se llegará a la cifra pronosticada, lo que llevaría seguramente a una saturación del sistema sanitario.
El estudio, en el que participan el epidemiólogo André Karch, de la Universidad de Münster (oeste de Alemania) y el informático Bernhard Renard de la Universidad de Potsdam (este), señala que incluso si se duplicara el actual ritmo de vacunación no se alcanzaría a romper esa dinámica.
Con una duplicación del ritmo de vacunación solo se lograría que los contagios alcanzaran los 300.000 diarios e incluso triplicando el ritmo estos llegarían a los 200.000 al día, lo que sería suficiente para saturar el sistema sanitario.
Para romper la cuarta ola, además de una aceleración de la vacunación, se requeriría reducir los contactos a la mitad.
Para lograrlo se necesita impedir las grandes aglomeraciones y la reducción de contactos con gente que esté potencialmente contagiada a través de una clara estrategia de test de la población.
Medidas restrictivas y autoritarias
Sin embargo, las medidas que evalúan las autoridades van a contramano de algunos de estos consejos. Entre las medidas que se discuten está la de imponer la vacunación obligatoria para trabajadores de algunos sectores, entre ellos el sector sanitario, sin que haya todavía un acuerdo entre los tres partidos que negocian una futura coalición de Gobierno.
El debate, fundamentalmente a través de los medios, precede a la votación que el próximo jueves se celebrará en el Bundestag, que tiene previsto aprobar las nuevas medidas preparadas por socialdemócratas, liberales y verdes para sustituir desde el 25 de noviembre a las que permitieron en el país a nivel federal las normas aplicables por el estado de emergencia contra la pandemia.
Además de la vacunación obligatoria otra de las medidas sería que el uso del transporte público estaría restringido a personas vacunadas, que pasaron la enfermedad o con un test negativo reciente.
Las autoridades pretenden suplir el estancamiento del nivel de vacunación, que de todas maneras es bastante alto ( 67,6 por ciento de la población ha recibido la pauta completa de la vacuna y un 70,1 por ciento la primera dosis), con medidas punitivas, mientras que no contempla fortalecer el sistema sanitario que podría colapsar, aumentar el testeo para hacer un seguimiento de casos, realizar cierres focalizados según el seguimiento y frenar la actividad económica para resguardar la salud de las y los trabajadores.
Por el contrario, se busca perseguir a aquellos que no se han vacunado mientras se obliga a millones a viajar abarrotados a sus trabajos cada día y a hacerlo sin elementos de protección personal o de forma segura. Cómo se sabe las vacunas no evitan que las personas se enfermen ni que transmitan el virus, sino que solo reducen los síntomas más severos bajando el nivel de internaciones y de muertes asociadas. Pero la predominancia de variantes más contagiosas como la Delta pueden avanzar en circulación comunitaria e incluso generar nuevas variantes más resistentes a las vacunas. Por eso las medidas punitivas no tienen ningún efecto práctico y en muchos países con alto nivel de vacunación se siguen multiplicando los contagios.
Pero ahora le echan la culpa a la gente por el desastre de sus políticas.
Así, el presidente alemán, Frank Walter Steinmeier, ha llamado a la población a vacunarse y el primer ministro bávaro, Markus Söder, por su parte, dijo este martes que la covid habría dejado de ser un problema en Alemania si la gente se hubiera vacunado. "Hay que decirlo con claridad, si la gente se hubiera vacunado -y ya en verano hubiéramos podido vacunarnos todos- el coronavirus habría dejado de ser un problema en Alemania", dijo Söder en declaraciones al programa Morgenmagazin de la televisión pública alemana.
Baviera es justo el estado federado donde se están presentando el mayor número de nuevos contagios y Söder admitió que hay resistencia de parte de la población a la vacuna.
La llamada "guerra de las vacunas", la influencia de líderes políticos negacionistas, la negativa de los países imperialistas a desbloquear las patentes para que las vacunas se pudieran producir a nivel mundial y a bajo costo, las intrigas internacionales de unos países contra otros sobre la eficacia de una u otra vacuna, son los verdaderos responsables de que millones de personas desconfíen de ellas o no quieran inocularse. Los gobiernos, al privilegiar las ganancias de las farmacéuticas y de las empresas por sorbe la vida de las y los trabajadores, son culpables por esta situación, que ahora quieren solucionar con persecuciones o prohibiciones.