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Red Internacional
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Trabajo. Europa: 30 millones de trabajadores suspendidos y las cifras siguen al alza

La cifra revelada hoy por el Financial Times agrupa a las principales economías de la zona Europea, como Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y España, que ademas han sido las mas afectadas por la pandemia en dicho continente

Miércoles 29 de abril de 2020

El empresariado cada vez mas, con ayuda de sus respectivos gobiernos capitalistas, busca cargar la crisis económica y sanitaria sobre las y los trabajadores. Esto ocurre igual en potencias mundiales, donde a pesar de una normativa social un poco mas amplia, la cosa no es muy distinta a los que pasa en regiones como Latinoamerica, como en Chile, donde ya van cerca de medio millón de suspendidos, según las mismas cifras oficiales del Ministerio del Trabajo.

La cifra europea, viene a dimensionar con el estudio de la consultora Mckinsey que advirtió que la cifra de afectaciones al trabajo podría alcanzar incluso a 59 millones de trabajadores.

Las suspensiones en las cinco potencias de Europa representan un quinto de la fuerza laboral de los cinco países, y se suma a las suspensiones en todo EEUU, con cerca de 26 millones trabajadores suspendidos.

A su vez se sitúan en el marco de las cifras entregadas por la Organización Internacional del Trabajo, que plantean que al rededor de 1200 millones de personas en todo el globo perderán su empleo o se reducirá su salario.

Los analistas indican que los planes europeos de protección del empleo vía subvenciones a las suspensiones podría costar a todo este bloque de países cerca de 100 mil millones de euros, con políticas como las levantadas el 2008 tras la crisis subprime, momento donde mucho de esos países reventaron sus reservas, y que hoy no tienen los colchones económicos pre-2008 para aguantar esta crisis, debido especialmente a rescate de los bancos con platas del Estado, en todos esos países.

Una salida anticapitalista

En ninguno de estos países los trabajadores están condenados a recibir sin mas los ataques de los empresarios y recibir las migajas de sus Estados, la economía puede ser reimpulsada por la misma clase obrera, incluso hoy mismo, y en especial en países como los europeos donde llevan una industria que puede hacerse cargo de todas las necesidades que hoy son imperantes para combatir el virus.

Para que la crisis la paguen los empresarios es necesario partir por garantizar ningún despido, rebaja salarial ni degradación de las condiciones de trabajo, y que todas las riquezas que por décadas han acumulado los capitalistas se pongan a disposición de enfrentar la crisis sanitaria y la recesión.

La crisis sanitaria, y una crisis económica ya latente, no puede ser la condena para las y los trabajadores y el pueblo nuevamente, al contrario, puede ser una oportunidad para que deteniendo los ataques, tengamos la posibilidad ofrecer otra salida a estas crisis, y no terminar pagando sus costos, como nos los quieren hacer pagar.