Empresa del ex intendente de La Quiaca adeuda salarios y persigue a sus trabajadores utilizando la excusa de la crisis sanitaria pretende hacer pesar sobre sus espaldas recortes salariales, persecuciones y mayor precarización de sus vidas.
Lunes 3 de agosto de 2020 12:58
La actividad del transporte de pasajeros está cruzada por la irregularidad de los empresarios, la estafa laboral y el abuso hacia sus trabajadores. Esta situación es moneda corriente. Y encuentra una mayor envergadura ante la actitud de los gobiernos que la apañan y los alimentan con millonarios subsidios.
Uno de esos casos es el de la Empresa Evelia, cuyos dueño es Miguel Ángel Tito ex intendente de La Quiaca y ex diputado provincial que pasó por todos los partidos y frentes políticos desde el PJ, la Tupac Amaru a socio electoral de Cambia Jujuy de Gerardo Morales.
La irregularidad laboral y la estafa, las podemos observar en la falta de pago a sus trabajadores, el atraso en los mismos y recibos de sueldos falsos que reflejan un monto como salario y luego se deposita otro menor. Aquellos que se atreven a plantear una queja son perseguidos y suspendidos.
Para ilustrar esta situación podemos mencionar el caso reciente de cuatro trabajadores que fueron suspendidos por reclamar los retrasos en el pago, a los cuales no les pagan sus sueldos.
El descaro de la empresa y sus responsables llegó a niveles intolerables, ya que ante el fallecimiento de un trabajador, intentaron hacer firmar a la viuda, recibos de sueldos con montos irreales que nunca fueron percibidos.
No es una empresa que esté atravesando una crisis, como otras, recibe subsidios varias veces millonarios. Hace poco tiempo fueron beneficiados por el gobierno nacional con la ayuda de los ATP (Asistencia de emergencia al Trabajo y la Producción), el programa por el cual el estado abona hasta el 50% de los salarios de trabajadores, incluidos el personal jerárquico.
Mantiene convenios con la multinacional Glencor, en El Aguilar, para el transporte de los trabajadores mineros de las diferentes localidades al campamento minero, incluso con orgullo la empresa de transporte Evelia anuncia que se hace cargo del costo de los test para los mineros que trasladan. Hace poco tiempo la empresa Evelia amplió sus servicios con la distribución de encomiendas, Evexpres, a los cuales se suman a los otros negocios familiares, ya conocidos de Tito, cómo un restauran y lavadero en La Quiaca, un hotel en Humahuaca, el parador terminal en Purmamarca, etc...
Esto muestra que lejos de estar en crisis la firma continúa creciendo en sus negocios y ganancias, pero a costa de la precariedad laboral y la estafa a sus trabajadores.
Ante este panorama es imprescindible que la dirigencia de la UTA, sindicato que agrupa a los trabajadores del sector, encabece el apoyo y defensa de los mismos, que a este momento todavía se encuentran desamparados y siendo víctimas del inescrupuloso trato de sus responsables.
Tito es integrante de una larga lista de empresarios explotadores que aprovechan estos momentos de pandemia para sacar una mayor tajada, apoyados en sus relaciones políticas y amistad con el poder se sienten impunes de jugar con la necesidad de las familias trabajadoras. Mientras el Ministerio de Trabajo de la provincia mira para otro lado de manera cómplice.
Hay que agregar que el ex intendente de La Quiaca, siempre estuvo bajo la lupa en su gestión como funcionario, como en sus negocios familiares, cosechando denuncias de todo color en la oficina de Anticorrupción de Jujuy. Entre los delitos que se lo acusan figura, el desvío de recursos en favor de empresas familiares o de su entorno personal, tráfico de influencias, malversación de fondos públicos, incompatibilidad de las funciones, incumplimiento de deberes de funcionario público, entre otros.
Desde estas páginas nos solidarizamos y apoyamos a los trabajadores de Evelia, instamos a que se organicen y realicen asambleas para discutir la situación, proponer salidas y exigir al sindicato de la UTA que tome sus demandas por el pago de los salarios en tiempo y forma, rechazar toda persecución y la apertura de los libros de contabilidad.
Fe de Erratas: Por un error involuntario se mencionó que Ruben Pascual Tito era uno de los dueños de la empresa Evelia, cuestión que fue aclarada que no es así.