Miguel Schwitzer también fue abogado de Pinochet y asumió mediante un cupo como decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Finis Terrae.

Álvaro Pérez Jorquera Profesor de Historia y Geografía, historiador y músico
Sábado 8 de septiembre de 2018
Ayer llegó al Consejo Nacional de Educación Miguel Schwitzer, reconocido como estrecho colaborador de la Dictadura Militar, mediante un cupo de universidad privada, debido a su cargo como decano de la facultad de derecho de a Universidad Finis Terrae.
¿Quién es Miguel Schwitzer?
Abogado de profesión, fue colaborador de la dictadura militar de Augusto Pinochet y se desempeñó como embajador de Chile en la Organización de las Naciones Unidas y en la Organización de Estados Americanos entre 1974 y 1980; y en el Reino Unido entre 1980 y 1983, período donde estalló la Guerra de las Malvinas entre ese país y Argentina, en la que Pinochet respaldó a los británicos, entonces liderados por Margaret Thatcher.
Posteriormente fue ministro de Relaciones Exteriores de Pinochet, cargo que desempeñó entre el 14 de febrero y el 19 de diciembre de 1983. Además, fue abogado de Pinochet una vez éste dejó el poder.
La herencia de la Dictadura
Con semejante prontuario, las críticas no se demorarían en llegar, considerando que su principal labor será decidir qué es lo que se enseñará en la universidades; fortaleciendo así, en la academia, la fantasía histórica de la derecha en la cual nunca hubo violaciones a los derechos humanos.
Al respecto Barbara Brito, ex presidenta Fech y dirigente de Pan y Rosas, comentó que "A 45 años del golpe militar orquestado contra la fuerza de la clase trabajadora, es completamente inaceptable y repudiable que un defensor de la dictadura tenga la capacidad de decidir qué se enseña y qué no. Este gesto, lo único que prueba, es que el legado de Pinochet no ha muerto".
Y agregó "por esto es doblemente necesario darnos cita este domingo para conmemorar a detenidos y asesinados por el Golpe Militar, sin embargo, es fundamental poner en perspectiva una alternativa que luche y se proponga, seriamente, acabar con toda herencia dictatorial, incluyendo la impunidad de la que gozan hoy los genocidas".