Estudiantes de la Universidad Nacional de San Martín, pertenecientes a la agrupación Pan y Rosas, enviaron una carta abierta a este programa para que se pronuncie contra el desalojo, como así solidarizarse con las mujeres y familias del lugar.
Miércoles 30 de septiembre de 2020
Reproducimos a continuación el escrito:
Al Programa contra la violencia de género de la Universidad de General San Martín y quién lo dirige, la Dra. Vanesa Vazquez Laba:
Como es de público conocimiento, en zona sur se encuentra la toma de tierras de Guernica: la más grande de todo el conurbano bonaerense. Contempla a más de 2.500 familias con hijes menores de edad que están viviendo en condiciones inhumanas, sin acceso a agua potable, gas, luz ni baños.
Allí se encuentran mujeres y disidencias. Ellas expresan en sus cartas abiertas que, además de pelear por una vivienda digna en la toma de tierras, se encuentran allí a falta de otra salida; porque tuvieron que escapar de sus maltratadores con sus hijes, terminando expuestas a estas condiciones. Reclaman un pedazo de tierra para vivir (tranquilas).
El censo realizado muestra que hay por menos 51 mujeres en Guernica que escaparon de la violencia de género, 32 personas vivían en la calle y el 90% son desempleades producto de la crisis brutal en la que nos encontramos. Ésta golpea cada día más a les que menos tienen (les trabajadores) y a quienes más padecemos las crisis: las mujeres y disidencias.
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La información que transmite este censo es la expresión de la realidad a la que sobrevivimos en todo el país: en los primeros seis meses del año se cometieron 162 femicidios y el 70% de los casos ocurrieron en la vivienda de la víctima. 160 niñes perdieron a sus madres. Estas cifras difundidas por el Observatorio de las Violencias de Género “Ahora Que Sí Nos Ven” muestran que uno de los mayores riesgos para las mujeres está en sus casas, dato de mayor relevancia en este contexto de aislamiento social preventivo y obligatorio. Actualmente y a pesar de estos números, solo existen 120 refugios para las mujeres en todo el país.
Hoy en Argentina el presupuesto para erradicar la violencia machista es de $11 por persona. Las responsabilidades no se asientan en las familias sino que falta de raíz un acompañamiento del Estado para las mujeres, que ante las crisis somos la más perjudicadas. Somos las primeras que quedamos sin trabajo, sufriendo siempre mayor precarización. Además, tenemos a cargo las tareas de cuidado y crianza de nuestres hijes.
Sumado a esto, aún más grave es la constante criminalización por parte de funcionarios, la policía y patotas al servicio de empresarios y sus negociados. La policía, desde el comienzo de la cuarentena, ha detenido a mujeres travestis, torturado a miembros de la comunidad LGBT+, ha maltratado y abusado de mujeres de la comunidad Qom, asesinó a Florencia Magalí Morales y finalmente desapareció a Facundo Castro. Y es esta misma policía la que este jueves tiene programado desalojar a las 2.500 familias que viven en Guernica, a las 51 mujeres que tuvieron que elegir entre seguir siendo maltratadas o vivir bajo un techo de lona y chapa.
Les escribimos porque somos mujeres y disidencias atravesadas por las mismas desigualdades que atraviesan a las mujeres y disidencias de Guernica. Porque también nos atraviesan la precarización laboral, la violencia de género y la crisis habitacional, que son problemáticas que nos afectan todos los días y a las que no podemos ser indiferentes.
Además, les escribimos como estudiantes de la UNSAM, una universidad que nos forma para ayudar y trabajar con la comunidad. Es necesario brindar nuestro apoyo absoluto a las Mujeres de Guernica. Ante la crisis sanitaria, económica y habitacional le ponen el cuerpo a la lucha; reclaman un derecho básico, elemental, como es el derecho a la vivienda digna y tras el cual se desarrollan el derecho a la salud, a la alimentación, a la educación y a la recreación de sus hijes.
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Las mujeres de Guernica son luchadoras. Ellas y sus familias tienen fecha de desalojo para el 1 de Octubre, sin ninguna solución de fondo que evite que vuelvan a quedarse en la calle. Desde la agrupación Pan y Rosas, el pasado domingo nos hicimos presentes en la toma con una delegación conformada por trabajadores, docentes y estudiantes de distintas universidades y terciarios para alcanzarles donaciones y nuestra solidaridad a la pelea que llevan adelante.
Mientras más organizaciones apoyen la lucha de las mujeres y familias de Guernica, mayor visibilidad y fuerza tendrán para enfrentar el inminente desalojo. Por ello, como lo hicieron el colectivo de Ni una Menos, las Abuelas de Plaza de Mayo y organismos de derechos humanos, es de suma urgencia que el Programa de Género de la UNSAM se pronuncie por el ¡No desalojo! de las familias de Guernica, por un ¡Plan de viviendas ya! ¡Ni Una Menos sin vivienda! y por un aumento del presupuesto para erradicar la violencia machista en Argentina.
Saludamos atte.
Mariana Lago, estudiante de Psicopedagogía de UNSAM,
Secretaria de DDHH del CEHUM y militante de Pan y Rosas.
Carolina Arias, estudiante de la Lic. en Relaciones Internacionales de UNSAM,
Vocal del CEPyG y militante de Pan y Rosas