El 11 de diciembre de 2021 Fátima Zahra Ould Belaid, conocida como compañera “Siman” fue detenida por la policía marroquí en Tánger y este 10 de enero de 2022 será juzgada por un tribunal penal.
Juan Carrique Abogado laboralista
Lunes 10 de enero de 2022
La razón de la detención, según declaró la policía, una supuesta malversación de fondos de la ONG Hasnouna, dedicada a la atención a toxicómanos, para la que trabajaba como asalariada. Pero lo que verdaderamente produjo la detención es porque Fátima Zahra es militante de la organización ATTAC de Marruecos y que defiende la organización sindical de las trabajadoras y trabajadores, especialmente activa en la organización de manifestaciones en contra de la ley promovida por el Ministerio de Educación que prohíbe a los mayores de 30 años presentarse a las oposiciones para las plazas de profesores de la Enseñanza Pública.
De hecho el Decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Económicas de Tánger presentó una denuncia contra Fátima Zahra por organizar manifestaciones no autorizadas dentro del centro universitario; el auténtico motivo de la detención de Fátima Zahra es la intención del Mazhen (nombre por el que popularmente se denomina al régimen de monarquía absoluta) de frenar la crecientes protestas que tienen lugar en el país, tanto por el pasaporte Covid, como por el aumento de precios de la electricidad y del agua, o de los alimentos básicos como el aceite o las lentejas.
La justificación de la detención con una acusación como malversación de fondos es una nueva política del Mazhen para hacer pasar las detenciones políticas encubriéndolas en delitos comunes, que impidan o dificultad las campañas de solidaridad a nivel nacional y sobre todo internacional. Los periodistas Omar Radi (encarcelado desde julio de 2020) y Souleimán Raisuni (encarcelado en mayo de 2020), ambos están acusados de delitos sexuales, cuando se trata de periodistas que han publicado noticias críticas con el Mazhen y con la represión que el mismo despliega.
También es una nueva política del Mazhen la represión política contra las mujeres, pues en Marruecos socialmente la posición social de la mujer es de supeditación y desvaloración, lo que en ocasiones anteriores había permitido que la represión no se dirija contra las mujeres que luchan, aunque eso ha cambiado, como muestra la detención de la cantante Silya Ziani, cantante rifeña, en el marco de la represión contra las protestas económicas y sociales en favor de la región del Rif, una de las zonas más abandonadas por el Estado.
En un aspecto tan negativo como la represión el régimen monárquico ha asumido una supuesta “igualdad de género” y ahora tanto hombres y mujeres que luchan serán detenidos y reprimidos por igual. Para responder a esta actitud autoritaria ha surgido en Marruecos a nivel nacional un colectivo de Mujeres Marroquíes Contra la Detención Política, cuyo objetivo es la liberación de las mujeres detenidas por participar o promover luchas sociales y sindicales.
En esta situación, la solidaridad internacional con las mujeres que luchan y en especial con la compañera Fátima Zahra es fundamental. No sólo constituye un instrumento para elevar la moral de los que luchan en Marruecos, sino que además la difusión de estas situaciones represivas pone en entredicho la imagen que el régimen dictatorial marroquí quiere desplegar en el exterior, la de un país que respeta los derechos de las mujeres.
¡Libertad para Fátima Zahra y sobreseimiento de las acusaciones contra ella!