Durante la tarde de este lunes estuvimos en conversación con Amanda Baeza, estudiante de la Universidad de Chile, militante de la agrupación Vencer y candidata a la vicepresidencia de la FECh, en pleno proceso eleccionario y después de 3 años sin federación estudiantil en la Universidad de Chile. ¿Qué rol puede venir a jugar el movimiento estudiantil en el escenario actual?
Miércoles 30 de agosto de 2023

Desde hace un par de semanas se viene desarrollando el proceso de elecciones para la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh). Conversamos al respecto con Amanda Baeza, estudiante de literatura de la Universidad de Chile y candidata a la vicepresidencia por la lista B: Por una FECh desde abajo.
La candidata, para explicar la relevancia de estas elecciones, destaca que “llevamos 3 años sin federación. Yo, cuando entré a la universidad no existía la Federación”. Nos comenta que existen 3 listas, “la de la derecha, la de las juventudes de gobierno (que son Convergencia Social y las Juventudes Comunistas) y estamos nosotros. Y nosotros creemos que es importante mostrar una alternativa por izquierda a lo que es el gobierno, mostrar que existen posibilidades de movilizarnos, de poder reavivar el Movimiento Estudiantil tras varios años de pasivización”.
Puedes ver el live completo aquí:
Y es que las Juventudes Comunistas, así como las organizaciones que llegaron a conformar posteriormente el Frente Amplio, entre ellas Convergencia Social, no solo han tenido la dirección mayoritaria del Movimiento Estudiantil en estos tres últimos años que no ha habido FECh, sino que vienen dirigiendo hace prácticamente 15 años el movimiento estudiantil.
Amanda nos comenta al respecto que “ha sido una conducción de pasivizar, de no querer movilizar. Inclusive yo pienso ahora, cuál va a ser el rol de movilizarse contra su propio gobierno. La JJCC, con la presidenta de su lista y el ministerio de educación está mandado por su propio partido”. Además, las Juventudes Comunistas, teniendo el 36% de los centros de estudiantes, al salir la ley Naín-Retamal “no convocaron a asambleas, siendo que nosotros fuimos a un CDP (instancia conjunta de los Centros de Estudiantes de la U. Chile)”, donde exigieron que movilizaran contra la ley pero no quisieron hacerlo ni siquiera después de que con la venia de esta ley, carabineros se cobrara la vida de personas en impunidad.
Mantienen (las juventudes de gobierno) en la pasividad al movimiento estudiantil, borrando toda la tradición histórica que tiene este.
La candidata a vicepresidenta y militante de Vencer marca como claves también “retomar la pelea por la educación gratuita, retomar la pelea por el aborto legal, seguro y gratuito (…) Han sido ejes principales durante los últimos años que hubieron movilizaciones. Es muy importante que se puedan volver a retomar las discusiones desde las bases y retomar todas estas luchas que están pendientes”.
Por estos días se han desarrollado movilizaciones desde distintos sectores de la educación, desde secundarios hasta docentes y educadoras de párvulo de Integra. Al respecto nos comenta que:“nos encontramos en este momento muy desligados de todos los grupos educativos que existen: profesores, que mañana empiezan su paro indefinido, los estudiantes secundarios que han estado saltando torniquetes y nosotros como movimiento estudiantil universitario que nos encontramos muy pasivizados”. Y destaca la necesidad de unir a estos sectores, que es una política impulsada también desde su agrupación política, Vencer.
Desde la agrupación “hemos apoyado el movimiento de profesores totalmente pero creemos que es insuficiente solo nuestro apoyo, debería ser un apoyo de todo el estudiantado. Todos tenemos un profesor, tuvimos una profesora, es importante la unidad porque todos somos parte del sector educativo finalmente.
Otro de los problemas que se han acentuado en el último tiempo han sido los de salud mental, en todos los niveles de la educación, desde la inicial a la superior. Amanda nos comenta que “post-pandemia, o en pandemia inclusive, la crisis de la salud mental ha sido enorme. Ha habido muchas crisis, mucha gente que abandona sus carreras por temas de salud mental y temas económicos también.”
El programa de la lista puede encontrarse en su página de instagram:
“Nosotros en nuestro programa abordamos este tema porque pensamos que la salud mental no tiene que ser un negocio, no tiene que ser un privilegio, porque hoy eso es”. Apuntando a las raíces más estructurales del problema de la salud en Chile, por los que debería pelear también el movimiento estudiantil, además de que la Universidad de Chile pueda poner a disposición recursos y personas para prestar ayuda contra los problemas de salud mental, como por ejemplo, practicantes, y que ofrezca atención gratuita.
La Universidad de Chile es una institución donde discursivamente se apela a que es una comunidad, pero que en la práctica hay unos que valen más que otros, en especial autoridades en las alturas que, básicamente, no son elegidas por nadie. Frente a este autoritarismo Amanda señala que ”somos super claros, no queremos que las decisiones de quienes nos van a dirigir, la rectora, sean solo votados por solo académicos y que inclusive no todos los académicos tienen el mismo valor de voto. Tiene que ser algo triestamental. Tiene que ser parte de estudiantes, funcionarios y académicos quienes decidan esas cosas”.
Continúa la crítica para que “las autoridades no ganen como gerentes. Ganan millones y millones de pesos y los funcionarios ganan un poco más del sueldo mínimo. Nosotros vamos porque los funcionarios ganen al menos 750 mil pesos”.
Más allá de las elecciones FECh, la agrupación Vencer, que encabeza la lista B, “Por una FECh desde abajo”, busca seguir fortaleciéndose y mostrando sus ideas, como lo ha hecho durante la campaña, para que el Movimiento Estudiantil vuelva a cumplir el papel clave histórico que ha jugado. Sabiendo que para ello el Movimiento Estudiantil debe volver a pelear por cuestiones más grandes como la Educación Gratuita, no solo a migajas. Pero no solo eso, sino que cuestiones más profundas de proyecto de Universidad, para que sea una institución puesta al servicio del pueblo pobre y trabajador, para que sea una comunidad realmente democrática.
Más allá de estas elecciones, queda como tarea volver a proponerse esas grandes ideas que movilizaron poderosamente en su momento. Volver a hacer que el Movimiento Estudiantil retome la lucha por estas grandes ideas sin rebajarse a aceptar las migajas que intentan hacernos creer que son lo único que podemos conseguir.