La coordinadora preparará distintas acciones mediáticas previo a las jornadas de paro y movilización. La primera fue una funa realizada el pasado miércoles a las afueras del Ministerio de Salud.
Ayline del Canto Estudiante periodismo UAH
Viernes 11 de marzo de 2016
La concentración fue realizada debido al atraso en la aprobación de los proyectos de ley sobre el incentivo al retiro y carrera funcionaria, además protestaron por las malas condiciones laborales en las que se encuentran los funcionarios. A su vez los dirigentes anunciaron su adhesión al paro de este 22 de marzo al que llamó la Central Unitaria de Trabajadores (CUT).
La coordinadora organiza asociaciones base de la salud contando con la participación de hospitales de la Vº región y de la Metropolitana. Entre ellos se encuentran el Hospital Gustavo Fricke, Los Andes de San Felipe, Quillota, Barros Luco, Padre Hurtado y Barros Luco Trudeau.
La FENATS base considera como uno de sus lineamientos la unidad de los trabajadores y poder “levantar nuestras propias demandas, sin confianza en el gobierno ni en el parlamento financiado por los empresarios. Además nosotros no nos subordinamos a la estrategia de los dirigentes oficiales de la CUT, quienes nos condujeron al callejón sin salida de la reforma laboral”, se refirió Raúl Muñoz, dirigente de la Asociación de Funcionarios –FENATS- Hospital Barros Luco Trudeau.
Erika dirigenta del Hospital San Martín de Quillota, dice que llaman a paralizar el 21 de marzo “para exigir el incentivo al retiro y el mejoramiento de los grados. Ya que en agosto del año pasado se firmaron los proyectos, pero aún no sacan nada”. También agregó que “hacemos una demanda sectorial, pero también adherimos al paro nacional como coordinadora por los temas que nos afecta como trabajadores”.
Por su parte Roberto Lobos, directivo del Hospital Gustavo Fricke y dirigente CUT de la comuna de Viña del Mar, también se refirió a la paralización del 22: “para nosotros es importante ser parte del paro porque hay demandas transversales y también se integran las de la salud. Otro factor es la unidad a la que hay que convocar, como nosotros que llamamos a las confederaciones de distintos lados a que empecemos a pensar y actuar para los trabajadores”.
Sobre la situación sindical del sector, una de las principales tareas que se plantean es la unidad de los trabajadores de la salud. Existen ocho gremios de la salud de los cuales seis participan en la mesa del sector público y donde hoy se encuentran un 40% de los trabajadores sin pertenecer a alguna de ellas. La coordinadora pretende instalar la pelea por una organización única.
La actual crisis en las que se encuentran los hospitales está ligada a la crisis de la salud pública, la cual proviene desde la dictadura y que fue perfeccionada por los gobiernos de la Concertación, como el de Ricardo Lagos a través de la reforma sanitaria. Por otro lado las concesiones hospitalarias del primer mandato de Bachelet para reponer y reconstruir los hospitales hoy se está tratando de reinstalar como forma de privatizar lo último que queda de salud pública.
Raúl Muñoz frente a esta problemática señala que “al menos para mí, un nuevo sistema de salud debe ser recuperar el sentido público de esta. Hoy el presupuesto sale de los bolsillos de cada trabajador. El nuevo sistema tiene que ser solidario, gratuito, de calidad y oportuno”.