Un evento que reúne artistas connotados. Sin embargo, ¿podemos celebrar la conquista de la gratuidad?

Joselyn Encina Escobar Periodista
Jueves 7 de abril de 2016
“La fiesta de la gratuidad”.
En este momento, la incertidumbre de miles de estudiantes que no saben si podrán acceder al derecho por el cual han luchado durante años, alcanza su cúspide. La plataforma “Construyamos Usach” levantada por las juventudes del gobierno (JJCC - JS), celebran “La fiesta de la gratuidad”. Un evento que por más artistas connotados que reúna, viene a presentarse como una burla al movimiento estudiantil que, hasta el momento, ni siquiera ha recibido el precario financiamiento prometido para sostener la extensión de becas, que el gobierno de la Nueva Mayoría insiste en mal llamar “Gratuidad”.
El evento, convocado para hoy a las 13 horas en los pastos de ciencias de la casa de estudios, causó ronchas en gran parte de los alumnos. Esos que a pesar de trabajar, durante sus vacaciones y en todo su tiempo libre, no les alcanza siquiera para pagar la diferencia que existe entre el arancel de referencia y el arancel real que no cubren las becas y los créditos fiscales. Esto sumado a la realidad de otros endeudados y muchos más que aún no pueden acceder a la Educación Superior, lo que Construyamos Usach intenta camuflar con su apoyo al gobierno, pues lamentablemente, la educación continúa siendo un privilegio para quienes puedan costearla.
Es cierto que en la formalidad, se dice que cientos de cachorros (de primer año) entrarán a la institución sin pagar, pero hasta el momento son miles quienes quedan fuera. Y aún entre los seleccionados existen muchas dudas al respecto.
Y es que no han pasado más de un par de días desde que el gobierno reafirmara su defensa al mercado educativo, anunciando a los estudiantes que no puedan obtener “la gratuidad”que deberán optar por el Crédito con Aval del Estado.
En este contexto, se prepara en la Usach toda una orquesta para lavarle la cara a la Nueva Mayoría y a Michelle Bachelet quien además acaba de reducir los 77 mil millones de pesos, destinados al Fondo Solidario, a tan sólo 6 mil millones.
Hacer una fiesta cuando la mayoría queda fuera, es reírse en la cara de familias enteras que están preocupadas por si sus jóvenes podrán seguir estudiando, y no entender nada de la lucha que explotó el 2011 donde la demanda principal se sostenía en una Educación gratuita para todas y todos.
Acá no hay nada que celebrar.
Al contrario, el Congreso, durante el último mes ha aprobado una serie de leyes para criminalizar la protesta, el control de identidad preventivo, una ley que impide a los fiscales filtrar información, la ley mordaza que criminaliza a periodistas y medios que hagan investigación, penas más duras y de cárcel para quienes agredan a la policía y el castigo a padres de jóvenes que sean detenidos en las manifestaciones. Todas estas leyes han sido aprobadas, pero de la gratuidad nada.
¿Y aún así piensan en celebrar cuando a luz y paciencia de todos se está criminalizando cualquier atisbo de movilización o incitación a darnos cuenta de que este gobierno está hecho a la medida de los empresarios?
Es por esto que en vez de que las organizaciones políticas estudiantiles estén preocupadas por esta fiesta que más bien viene a modo de mofa, deberían estar preparando la marcha, convocada por el Confech y la Cones para el 21 de Abril. Si tantas ganas hay de fiesta que sea cuando realmente arranquemos lo que es nuestro derecho. Pues de lo único que hay certeza en la actualidad, es de que la Educación gratuita la conseguiremos en la calle. Cuando le doblemos la mano a los corruptos, el gobierno, la derecha y los empresarios, seremos los primeros en levantar una fiesta en cada rincón del país.