En rueda de prensa la Fiscalía del Estado de Jalisco declaró que los cuerpos de los tres estudiantes del CAAV, fueron encontrados sin vida, disueltos en ácido. Es el intento de instalar una nueva “verdad histórica “.
Martes 24 de abril de 2018
Hace algunas horas, la Fiscalía General del Estado en el avance de la investigación sobre la desaparición de Javier Salomón, Marco Ávalos y Daniel Díaz, declaró que los cuerpos de los estudiantes de cine de la Universidad de Medios Audiovisuales (CAAV) fueron disueltos en ácido por integrantes del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
La declaración se da unos días después de haberse cumplido un mes de la desaparición. El pasado 19 de marzo, tiempo en que se cumplió el ultimátum para dar respuesta que emitió el mismo Aristóteles Sandoval, Gobernador de Jalisco.
Este es un nuevo intento de imponer una “verdad histórica”, como ya se hizo años atrás con los normalistas de Ayotzinapa.
Nuevamente la investigación está plagada de irregularidades, carece de toda transparencia, además de que ha estado a cargo únicamente de la Fiscalía del Estado, quien fue la primera acusada de levantar a los jóvenes.
No se puede tener ninguna confianza en este Estado asesino que busca lavarse las manos imponiendo la nueva verdad histórica para desmovilizar a la juventud.
Sólo podremos creer en una versión que surja de una comisión independiente conformada por los familiares, organismos de derechos humanos, con el apoyo de peritos imparciales y expertos –una comisión independiente de los partidos que gobiernan al servicio de los empresarios- que investigue a profundidad los casos de desapariciones y que se apoye en el movimiento en las calles.