La trasnacional automotriz, como parte de su política para contener la lucha obrera, aumenta el sueldo de un sector de sus empleados en Detroit, al mismo tiempo que despide a un porcentaje importante del personal de la Planta de Cuautitlán.

La Izquierda Diario México @LaIzqDiarioMX
Sábado 9 de septiembre de 2023

Ante la enorme posibilidad de que estalle una huelga en las plantas automotrices de Ford, General Motors y Stellantis, los “tres grandes de Detroit”, Ford toma la delantera y aumenta el salario a 8000 de sus trabajadores como una medida para dividir a la organización y lucha de los trabajadores que están agrupados en el sindicato United Auto Workers (UAW, sindicato que representa a los trabajadores de los sectores del automóvil, aeroespacial y de producción de maquinaria agrícola).
Este aumento en los salarios no es un aumento generalizado para todos los trabajadores de Ford en Detroit, mucho menos para todo el territorio norteamericano, pues solo se le dará a los trabajadores que no son parte del contrato colectivo de trabajo del 2019.
Hablamos de un aumento de $4.33 dolares en promedio para trabajadores que perciben $24.40 dolares por hora. Un obrero que inicia en Ford recibiría $28.73, es decir $505.55 pesos mexicanos por hora, y en una jornada de 8 horas percibiría $4044.40 mientras que un obrero en Ford Cuautitlán inicia con un pago por hora de $43.02 y ganando al día $344.16 Lo cual equivale a que a un obrero u obrera mexicana gana 11.75 veces menos que un obrero estadounidense por el mismo trabajo.
Por ejemplo, una obrera de Ford en México que se levanta todos los días temprano -que deja a sus hijos con el pendiente de cómo desayunaran o de si llegaran bien a sus clases, y que tiene que aguantar los comentarios o miradas sexistas de sus compañeros-, para ir a ensamblar carros en la Planta automotriz cobra casi 12 veces menos que un obrero de la misma compañía pero en territorio norteamericano. La única diferencia es el país de residencia.
Parece paradójico que mientras Ford Cuautitlán despide a una parte importante de su personal, en Estados Unidos se esté dando un incremento a los salarios de sus obreros. Pero no hay ninguna paradoja. El aumento de salarios es producto de la lucha que están iniciando los obreros en territorio estadounidenses, aunque no es suficiente, marcan la ruta de por dónde se podría avanzar para conquistar condiciones de trabajo acorde a la realidad que nos dejo la pandemia.
Organización desde la base productiva para frenar los despidos
Hay que organizarse desde la producción, en comités, en comisiones, comenzar a pensar en la posibilidad de armar asambleas de las áreas productivas en conjunto con los trabajadores de Planeación y Logística de Materiales (materialistas). Hay que recuperar los métodos de organización como son los comités de base y las asambleas para discutir lo que pasa en la fábrica, y pensar colectivamente en soluciones para frenar los despidos. A estas medidas organizativas hay que agregar la recuperación de tácticas de lucha como son los paros productivos, e incluso someter a votación la posibilidad de huelga para defender nuestras fuentes de vida, nuestros trabajos.
Construir la organización de base, amplia, democrática e independiente de los intereses de los patrones, tiene que ir de la mano de recuperar los métodos de lucha como lo son los paros o la misma huelga. Pero para ello hay que sacudirse de encima a los actuales representantes sindicales que lejos de defender a los y las obreras, son los primeros en negociar con la patronal los despidos y finiquitos a entregar.
Rechazar el rol complice de los representantes sindicales, no es igual a rechazar al sindicato. Por el contrario, hay que recuperarlo para las bases en clave democrática, y para esto es fundamental comenzar a discutir por equipos, estaciones, lineas productivas y áreas el freno a los despidos, la reducción de la producción y el reparto de horas entre empleados y personal despedido.
De la misma manera, conviene plantear explicitamente el llamado a la solidaridad, desde México, con las demandas de lxs trabajadores en EEUU, ante los llamados a huelga, en conjunto con la necesidad de las y los trabajadores estadounidenses para que se haga eco la lucha contra la precarización laboral y los bajos salarios en México.