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México

PARO MAGISTERIAL. Fortalezcamos la lucha para que caiga la reforma educativa

Aunque muy cuestionada, la reforma educativa sigue en pie, por lo que la CNTE decidió mantener el paro indefinido en demanda de su abrogación. Peña Nieto y Nuño condicionaron el “diálogo” con los maestros disidentes a que éstos vuelvan a las aulas. En respuesta volvimos a las calles.

Miércoles 24 de agosto de 2016

Este lunes no iniciaron las clases en cientos de escuelas de distintos estados del país. Aunque muy cuestionada, la reforma educativa sigue en pie, por lo que la CNTE decidió mantener el paro indefinido en demanda de su abrogación. Peña Nieto y Nuño condicionaron el “diálogo” con los maestros disidentes a que éstos vuelvan a las aulas. En respuesta volvimos a las calles.

¿Por qué el gobierno no cede?

No les bastó la masacre de Nochixtlán. Los empresarios presionan al gobierno para que reprima nuevamente y acabe con el movimiento magisterial, que ha mermado sus ganancias y les obstaculiza avanzar con su reforma educativa privatizadora.

El movimiento magisterial se convirtió en una “piedra en el zapato” para el gobierno, los partidos patronales y sus “reformas estructurales”. La lucha de los maestros concita la simpatía de amplios sectores populares descontentos con el autoritarismo, la represión, la violencia y las reformas que acaban con sus derechos y los hunden más en la miseria.

Por eso los empresarios, sus partidos y sus medios de comunicación; el gobierno y las instituciones del régimen; así como la Iglesia, involucrada en el negocio de la educación privada, quieren derrotarnos; ya que, de triunfar, nuestro ejemplo podría motivar a otros sectores de trabajadores a que salgan a luchar contra los planes del gobierno y este régimen podrido, lacayo de los patrones y el imperialismo.

¿Qué logramos con el diálogo?

Luego de varias mesas de negociación entre la CNTE y Gobernación, el movimiento consiguió, gracias a su lucha, que fueran liberados sus dirigentes, presos políticos; que se pagaran los salarios retenidos a los maestros en paro y la promesa de que los despedidos serían reinstalados. Pero nuestra demanda principal, que es la abrogación de la reforma educativa, ni siquiera se discutió. Por el contrario, las evaluaciones punitivas continuaron en muchos estados.

La consigna de la SEP fue aprovechar la primera semana de labores (antes de iniciar las clases) para legitimar la imposición del “nuevo modelo educativo” de Nuño en las juntas del Consejo Técnico Escolar. La manera autoritaria y mañosa de esta supuesta “consulta” suscitó entre los maestros indignación y repudio, aunque muchos no pudieron expresarlo.

Después de ganar tiempo para desgastar al movimiento, el gobierno rompió el diálogo con la CNTE. Peña Nieto acusó a los maestros en paro de utilizar a los niños como rehenes y la SEP llamó a la población a reportar las escuelas cerradas. Intentan confrontarnos con nuestros principales aliados, los padres y madres de familia; criminalizarnos por “secuestrar la educación” y generar el ambiente propicio para justificar la represión.

El PRD, apagando fuegos

El PRD, que como parte del Pacto por México aprobó la reforma educativa, les propuso a los representantes de la CNTE promover una iniciativa ciudadana para lograr “reformar la reforma”.

Nos piden renunciar a su abrogación y confiar en que los mismos diputados y senadores bribones que obedientemente la aprobaron, pueden modificarla a nuestro favor si juntamos suficientes firmas. Ya vimos en el pasado como quedó en letra muerta la “iniciativa ciudadana” que promovió el MORENA en contra de la reforma energética.

Evidenciando de qué lado están los parlamentarios, el senador perredista, Jesús Zambrano, llamó a la CNTE a “flexibilizarse” y a no caer “en posiciones extremas que puedan llevar a situaciones fatales”, sumándose al coro reaccionario que presiona para que los maestros levanten el paro, poniendo un signo igual entre la justa resistencia de éstos y los ataques asesinos del gobierno.

Nada bueno podemos esperar de estos “aliados de ocasión”, que se presentan a elecciones con el PAN; pactan con el gobierno federal; reprimen a los maestros en la Ciudad de México y los estados donde gobiernan; son la “pata izquierda” del podrido régimen de la “alternancia”.

El PRD quiere aprovecharse de nuestro movimiento para reposicionarse entre los maestros y los sectores sociales que nos apoyan, para lo cual necesita moderar nuestras demandas, sacarnos de las calles y desviarnos por la vía parlamentaria.

Aunque López Obrador reiteró recientemente que apoya al magisterio, después del mitin del 26 de junio no convocó a ninguna otra acción en respaldo a nuestra lucha. Por el contrario, igual que sus ex compañeros perredistas, AMLO se pronunció contra la abrogación de la reforma educativa, argumentando que esto socavaría la autoridad presidencial. Una confesión de que el MORENA no va enfrentar consecuentemente al régimen del que forma parte, sino que también se opone a que impongamos con el paro y la movilización en las calles la abrogación.

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Necesitamos una política independiente y combativa para triunfar

Peña Nieto nos llama a rendirnos sin haber cumplido nuestras demandas y cínicamente afirma que los maestros tenemos la obligación de prepararnos. ¡Lo dice quien plagió el 30% de su tesis!

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Los dirigentes de la CNTE insisten en que se reabran las mesas de negociación con Gobernación. Pero en éstas ya se demostró que para vencer necesitamos más fuerza.

En muchos compañeros de cientos de escuelas, no sólo donde dirige la CNTE sino también en secciones controladas por los charros, como en Nuevo León, Sinaloa y otras, el descontento y el ánimo de luchar continúan, pero las condiciones ahora son más difíciles. Las autoridades tomaron nota de los que protestamos, reforzaron su campaña mediática en contra del magisterio combativo, así como sus medidas de hostigamiento, represión y control en las escuelas.

¿Qué nos hace falta para lograr la abrogación de la reforma?, muchos se preguntan.

Nuestras propuestas

Considerando que las condiciones en cada escuela son distintas, hay que evitar a toda costa que las autoridades nos dividan y aíslen del resto de la comunidad. Proponemos impulsar en cada escuela o centro de trabajo asambleas o reuniones amplias para discutir con nuestros compañeros, junto a los padres y madres de familia, cómo fortalecer el movimiento para echar abajo la reforma educativa.

Hay que exigirles a los delegados sindicales que convoquen a estas reuniones y organicen la lucha; si se niegan, habrá que revocarlos y nombrar nuevos representantes, en cuanto sea posible.

En la Ciudad de México hay que volver a nutrir las asambleas delegacionales y garantizar su funcionamiento democrático, como espacios donde los maestros de distintos niveles, trabajadores, estudiantes, padres de familia y pueblo en general, puedan debatir libremente sus ideas y propuestas para reforzar y extender la lucha.

Asambleas con mesas rotativas, con delegados de cada una de las escuelas y representantes ante otras instancias, que sean revocables y respeten el mandato de la base. Este debería de ser también el método de funcionamiento que prime en todas las instancias de nuestro sindicato y la CNTE, de acuerdo con los principios de la democracia obrera.

Los maestros no podemos ganar esta guerra solos. La CNTE tiene autoridad para exigir firmemente a todas las organizaciones sindicales y en especial a los sindicatos universitarios, que se movilicen y paren contra la reforma educativa, retomando el ejemplo de los trabajadores y docentes de la UPN que este lunes suspendieron labores por 12 hrs.

Desde Nuestra Clase proponemos que la CNTE convoque a un gran Encuentro Nacional de trabajadores, organizaciones y sindicatos en lucha, para discutir un plan de acción unificado, continuo y escalonado hasta llegar al paro nacional que nos permita tirar la reforma educativa. Éste sería un primer paso para echar abajo el resto de las reformas estructurales y a quienes las impusieron, con la huelga general política del movimiento obrero.